Arritmia

  1. Generalidades
  2. Diagnóstico
  3. Tratamiento
  4. Ensayos clínicos
  5. Investigación

Diagnóstico

A fin de establecer el diagnóstico de arritmia cardíaca, el médico posiblemente indague o realice exámenes para saber si el paciente padece algunas afecciones capaces de desencadenar arritmias, como una enfermedad cardíaca o algún problema de la glándula tiroides. El médico también puede realizar algunos exámenes para monitorizar el corazón que son específicos para las arritmias, tales como:

  • Electrocardiograma (ECG). A fin de realizar el ECG, se colocan en el pecho, y a veces en las extremidades, unos sensores (electrodos) que detectan la actividad eléctrica del corazón. El ECG mide la sincronización y duración de cada fase eléctrica de los latidos cardíacos.
  • Monitor Holter. El monitor Holter es una máquina portátil de ECG que la persona lleva consigo durante uno o más días para registrar la actividad eléctrica del corazón mientras realiza sus labores diarias.
  • Grabador de eventos. Cuando alguien presenta arritmias esporádicas, puede tener en casa esta máquina portátil de ECG para conectarla al cuerpo y presionar el botón de encendido en el momento en que aparezcan los síntomas. De esa manera, el médico puede revisar el ritmo cardíaco mientras ocurren los síntomas.
  • Ecocardiograma. Este examen no invasivo se realiza con un dispositivo manual (transductor) que se coloca en el pecho y que, a través de ondas de sonido, produce imágenes del tamaño, estructura y movimiento del corazón.

Si estos exámenes no permitieran descubrir la arritmia, el médico puede desencadenarla mediante otros estudios, tales como:

  • Prueba de esfuerzo. Algunas arritmias se desencadenan o empeoran con el ejercicio. En la prueba de esfuerzo, se pide a la persona que haga ejercicio en una cinta de andar o en una bicicleta estacionaria mientras se monitoriza la actividad cardíaca. Si el paciente tiene dificultades para hacer ejercicio, el médico puede administrarle un fármaco que estimula el corazón de manera similar al ejercicio.
  • Prueba de la mesa basculante. El médico posiblemente recomiende este examen cuando alguien sufre de desmayos. En esta prueba, se controla la frecuencia cardíaca y la presión arterial mientras la persona se encuentra recostada boca arriba sobre una mesa que se levanta hasta quedar en posición vertical, como si el paciente estuviese de pie. El médico observa la respuesta del corazón y del sistema nervioso que lo controla ante el cambio en el ángulo.
  • Estudio electrofisiológico y mapeo. En este examen se introducen a través de los vasos sanguíneos unas sondas (catéteres) delgadas, flexibles y con electrodos en las puntas hasta varios puntos en el corazón. Una vez colocados, los electrodos hacen un mapa de la difusión de los impulsos eléctricos a través del corazón. Los electrodos también pueden permitir que el cardiólogo estimule al corazón a latir con una frecuencia capaz de desencadenar o detener la arritmia, a fin de localizar el sitio donde ocurre y la causa.