Parto vaginal después de una cesárea: perspectiva de un especialista de Mayo Clinic

¿Te preguntas si eres una buena candidata para un parto vaginal después de una cesárea? ¿Si los beneficios del parto vaginal después de una cesárea superan los riesgos? La respuesta puede depender de ti. A continuación, te ofrecemos ayuda para evaluar las ventajas y las desventajas.

Escrito por personal de Mayo Clinic

Muchas mujeres son candidatas para tener un parto vaginal después de una cesárea. De todas maneras, la elección de tener un parto vaginal después de una cesárea o de programar otra cesárea puede ser difícil. A continuación, te ofrecemos información sobre cómo tomar la decisión.

¿Por qué una mujer debería considerar el parto vaginal después de una cesárea?

En comparación con volver a tener una cesárea, un parto vaginal no implica cirugía y, además, supone una estancia hospitalaria más breve y un regreso más rápido a las actividades cotidianas normales. El parto vaginal después de una cesárea también podría resultar interesante si ya te has involucrado emocionalmente con la idea de un parto vaginal o si sientes deseo de tener un parto normal.

Es importante que también consideres futuros embarazos. Si planeas tener más embarazos en el futuro, el parto vaginal después de una cesárea podría ayudar a evitar los riesgos que implican tener múltiples partos por cesárea, como lesión en los intestinos o la vejiga y problemas con la placenta.

¿Cuáles son los riesgos del parto vaginal después de una cesárea?

El riesgo posible más obvio es el fracaso del trabajo de parto. De hecho, las investigaciones sobre mujeres que intentaron realizar un trabajo de parto después de una cesárea demostraron que entre el 60 y el 80 por ciento tuvieron partos vaginales exitosos.

El riesgo que más preocupa del parto vaginal después de una cesárea es la rotura vaginal, en la que el útero se desgarra a lo largo de la cicatriz de una cesárea anterior o cirugía mayor de útero. Si se rompe el útero, se deberá realizar una cesárea de emergencia para prevenir complicaciones que pongan en riesgo la vida, como un sangrado profuso y una infección en la madre, y una lesión cerebral en el bebé. En algunos casos, podría ser necesario extirpar el útero (histerectomía) para detener el sangrado. Si se saca el útero, no podrás volver a quedar embarazada.

Otros riesgos del fracaso de un trabajo de parto después de una cesárea son las heridas quirúrgicas, las complicaciones de sangrado que requieren una histerectomía o una transfusión y las infecciones.

¿Puedes poner en perspectiva el riesgo de rotura uterina?

La rotura uterina es poco frecuente: sucede en menos de 1 de cada 100 mujeres. Si estás considerando tener un parto vaginal después de una cesárea, asegúrate de que el centro donde vayas a dar a luz esté preparado para hacer frente a esa complicación. Necesitarás que el personal esté disponible de inmediato para brindar atención de urgencia.

July 02, 2015 See more In-depth