Durante la terapia de protones
Generalmente, te sometes a la terapia de protones cinco días de la semana por varias semanas. Sin embargo, en algunos casos, puedes someterte solo a uno o unos pocos tratamientos, según la enfermedad. El tratamiento real de terapia de protones puede demorar solo un minuto aproximadamente, pero debes prever un tiempo de preparación de entre 30 y 45 minutos antes de cada sesión de tratamiento.
También es probable que debas someterte a exploraciones por tomografía computarizada (TC) semanales para verificar si la dosis que recibes debe recalcularse en función de los cambios en tu peso o el tamaño y la forma del tumor, según tu situación.
Para prepararte, te colocarán sobre una camilla. Se utilizarán almohadones y sujetadores para mantener el cuerpo quieto. Luego deberás someterte a una prueba por imágenes, como una radiografía o una TC, para asegurar que tu cuerpo se encuentre en la misma posición exacta antes de cada tratamiento.
Tu equipo de radioterapia saldrá de la habitación y se dirigirá a un área donde pueden supervisarte. Podrán verte y oírte.
Lo que experimentarás a continuación depende del tipo de equipo para terapia de protones que utiliza tu equipo de tratamiento:
- Un equipo para terapia de protones que gira a tu alrededor. Si te sometes a la terapia de protones con una máquina llamada «gantry», te colocarán sobre una camilla que se desliza lentamente hacia una apertura circular del equipo. El equipo gira a tu alrededor para dirigir los haces de protones hacia puntos precisos del cuerpo.
- Un equipo para terapia de protones que no se mueve. Si te sometes a una terapia de protones con una máquina de haz fijo, la camilla donde estás recostado se moverá y el equipo para terapia de protones permanecerá inmóvil. El movimiento de la camilla durante el tratamiento es controlado en forma remota por tu equipo de radioterapia. La frecuencia con la cual la camilla se mueve durante el tratamiento depende de tu situación.
No podrás sentir la radiación durante el tratamiento de terapia de protones.
Después de la terapia de protones
Una vez finalizada tu sesión de tratamiento, puedes ocuparte de tus tareas cotidianas. No te quedarán rastros de radiación en el cuerpo, y tampoco podrás emitirla.
Los efectos secundarios de la radiación generalmente se manifiestan con el paso del tiempo. Es posible que experimentes algunos efectos secundarios al principio. Pero después de varios tratamientos, es probable que experimentes fatiga, por lo cual puedes tener la sensación de que tus actividades habituales demandan más energía o que tienes muy poca energía para realizar las tareas cotidianas. También podrías observar un enrojecimiento en la piel, similar a una quemadura de sol, en el área que recibió los haces de protones.