Durante una biopsia de riñón, también llamada «biopsia renal», el médico saca una pequeña porción de tejido renal para examinarla en un microscopio en busca de signos de lesión o de enfermedad.

El médico podría recomendar una biopsia renal para diagnosticar un presunto trastorno renal, establecer la gravedad de la enfermedad renal o controlar el tratamiento de una enfermedad renal. También podría necesitar una biopsia renal si te realizaron un trasplante de riñón que no funciona de manera adecuada.

En la mayoría de los casos, un médico realiza una biopsia renal insertando una delgada aguja a través de la piel, un procedimiento conocido como «biopsia renal percutánea». Un dispositivo de diagnóstico por imágenes ayuda al médico a guiar la aguja hacia el interior del riñón para extraer tejido.

May 15, 2015