La terapia electroconvulsiva es un procedimiento que se realiza con anestesia general y que consiste en pasar pequeñas corrientes eléctricas a través del cerebro, para desencadenar una convulsión breve de manera intencional. La terapia electroconvulsiva al parecer provoca cambios en la química del cerebro que pueden revertir rápidamente los síntomas de algunas enfermedades mentales. Suele dar resultados cuando otros tratamientos fracasan.

Gran parte del estigma asociado con la terapia electroconvulsiva se basa en los tratamientos iniciales en los que se administraban dosis altas de electricidad sin anestesia, provocando pérdida de la memoria, fracturas de huesos y otros efectos secundarios graves.

La terapia electroconvulsiva de hoy en día es mucho más segura. Si bien la terapia electroconvulsiva sigue causando efectos secundarios, actualmente utiliza corrientes eléctricas administradas en un contexto controlado, para lograr el mayor beneficio con los menores riesgos posibles.

Sept. 19, 2015