Entérate acerca de qué puedes esperar de la quimioterapia y de la caída del cabello. Destina toda tu energía a mantenerte sano en lugar de preocuparte por tu aspecto.

Escrito por personal de Mayo Clinic

Es probable que no pienses lo importante que es tu cabello hasta que puedes perderlo. Si tienes cáncer y estás a punto de someterte a quimioterapia, la posibilidad de caída del cabello es muy real. Tanto hombres como mujeres informan que la caída del cabello es uno de los efectos secundarios que más temen después de recibir el diagnóstico de cáncer.

Que tengas o no caída del cabello mientras te sometes a la quimioterapia depende sobre todo del tipo y la dosis de medicamento que recibas. Sin embargo, que puedas o no mantener una imagen corporal saludable después de la caída del cabello depende mucho de tu actitud y del apoyo de tus amigos y familia.

Los medicamentos de quimioterapia son medicamentos potentes que atacan las células cancerosas de crecimiento rápido. Lamentablemente, estos medicamentos también atacan otras células del cuerpo de crecimiento rápido, como las de las raíces del cabello.

La quimioterapia puede provocar caída del cabello de todo el cuerpo, no solo del cuero cabelludo. A veces, también se caen los pelos de las pestañas, las cejas, el vello de las axilas, el vello púbico y de otras partes del cuerpo. Algunos medicamentos de quimioterapia tienen más tendencia a producir caída del cabello, y las diferentes dosis pueden provocar efectos que van desde un simple afinamiento a una calvicie completa.

Habla con el médico o con la enfermera sobre el medicamento que te administrarán. Ellos podrán prevenirte al respecto.

Afortunadamente, la mayoría de las veces la caída del cabello causada por la quimioterapia es temporal. Puedes contar con que el cabello vuelva a crecer entre tres y seis meses después de que finalice el tratamiento, aunque por un tiempo el pelo podría tener una textura o tono diferente.

El cabello generalmente comienza a caerse entre dos y cuatro semanas después de comenzar el tratamiento.

Puede caerse en forma gradual o muy rápida (en manojos). Probablemente adviertas acumulaciones de pelos caídos sobre la almohada, en el cepillo o el peine, en el lavabo o en el desagüe de la ducha. Es posible que sientas dolor al tacto en el cuero cabelludo.

La caída del cabello continuará mientras dure el tratamiento, e incluso unas semanas más. El afinamiento del pelo o la posibilidad de quedar completamente calvo depende del tratamiento.

Las personas con cáncer informan la caída del cabello como un efecto secundario angustiante del tratamiento. Cada vez que te observes en un espejo, el cambio en tu aspecto te recordará la enfermedad y todo lo que has vivido a partir del diagnóstico.

Podrían pasar varias semanas después del tratamiento hasta que el cabello se recupere y vuelva a crecer. Cuando el cabello vuelve a crecer, es probable que sea un poco diferente al cabello que perdiste. Pero la diferencia suele ser temporal. El nuevo cabello podría tener color o textura diferente. Podría ser más rizado que antes, o podría ser canoso hasta que las células que controlan los pigmentos del cabello vuelvan a funcionar.

No existe un tratamiento que pueda garantizar que no se te caerá el cabello durante o después de la quimioterapia. La mejor manera de lidiar con la inminente caída del cabello es planificar con anticipación y enfocarte en estar cómodo con tu aspecto antes, durante y después de tu tratamiento oncológico.

Se han investigado varios tratamientos como posibles maneras de prevenir la caída del cabello, pero ninguno ha sido absolutamente eficaz, como los siguientes:

  • Hipotermia del cuero cabelludo (crioterapia). Durante las infusiones de quimioterapia, te colocan en la cabeza compresas de hielo o dispositivos similares para aminorar el flujo sanguíneo al cuero cabelludo. De ese modo, es menos probable que los medicamentos de quimioterapia te afecten el cabello.

    Según los estudios realizados, la hipotermia del cuero cabelludo actúa en cierta medida en la mayoría de las personas que la han probado. Sin embargo, el procedimiento también presenta un pequeño riesgo de que el cáncer vuelva a aparecer en el cuero cabelludo, ya que esa zona no recibe la misma dosis de quimioterapia que el resto del cuerpo. Las personas que se someten a hipotermia del cuero cabelludo afirman sentir un frío muy incómodo y tener dolores de cabeza.

  • Minoxidil (Rogaine). No es probable que aplicar minoxidil —un medicamento aprobado para la caída del cabello en hombres y mujeres— en el cuero cabelludo antes y durante la quimioterapia prevenga la caída del cabello, aunque algunas investigaciones demuestran que podría hacer crecer más rápido el cabello. Se necesita más investigación para determinar si el minoxidil es eficaz para hacer crecer el cabello después del tratamiento oncológico.

En términos generales, la caída del cabello no puede prevenirse ni controlarse, pero sí es posible adoptar ciertas medidas para vivir con ella. Toma las siguientes medidas durante todo el tratamiento a fin de minimizar la frustración y la ansiedad que causa la caída del cabello.

Antes del tratamiento

  • Trata el cabello con suavidad. Adquiere el hábito de tratar el cabello con suavidad. No te decolores el cabello, no te lo tiñas ni te hagas la permanente, ya que puede debilitarse. En la mayor medida posible, deja que el pelo se seque solo y evita usar aparatos que emiten calor, como rizadores o ruleros térmicos. Si fortaleces el cabello ahora, podría ser más probable que no se caiga tan rápido durante el tratamiento.
  • Piensa en cortarte el cabello. El cabello corto suele dar más volumen que el cabello largo. Entonces, si tienes el cabello corto, no se notará tanto cuando comience a caerse. Además, si tienes el cabello largo, cortártelo podría ser un paso intermedio útil previo a la caída total del cabello.
  • Piensa en un accesorio para protegerte la cabeza. Este es el momento en que debes comenzar a pensar en pelucas, pañuelos y otros accesorios para protegerte la cabeza. Usar una protección para la cabeza con el fin de tapar la caída del cabello es tu decisión. Sin embargo, es algo que conviene pensar ahora y no más adelante. Pídele al médico que te recete una peluca; es posible que tu seguro médico cubra su costo.

Durante el tratamiento

  • Mima el cabello que no se haya caído. Continúa implementando las estrategias para tratar el cabello con suavidad durante todo el tratamiento de quimioterapia. Usa un cepillo de cerdas suaves. Lávate el cabello solo cuando sea necesario. Considera usar un champú suave.
  • Considera afeitarte la cabeza. Algunas personas dicen que el cuero cabelludo les pica o lo sienten sensible o irritado durante el tratamiento y la caída del cabello. Afeitarte puede reducir la irritación y ahorrarte la vergüenza de perder el cabello. Algunos hombres se afeitan la cabeza porque creen que queda mejor que lo que ven cuando pierden el cabello en forma irregular.
  • Protege el cuero cabelludo. Si expondrás la cabeza al sol o al aire frío, usa protector solar o un accesorio para protegerte la cabeza. Es posible que el cuero cabelludo esté sensible durante el curso del tratamiento, de modo que el frío extremo y el sol pueden irritarlo. Como al tener menos cabello o al no tener cabello directamente puedes sentir frío, un accesorio para protegerte la cabeza puede hacer que te sientas mejor.

Después del tratamiento

  • Continúa tratando el cabello con suavidad. El cabello que te crezca después del tratamiento será muy débil y vulnerable al daño que producen los productos para peinar y los aparatos que emiten calor. No te tiñas ni te decolores hasta que el cabello crezca más fuerte. El proceso de coloración podría dañar el cabello que te crezca e irritar el cuero cabelludo sensible.
  • Sé paciente. Es probable que el cabello te vuelva a crecer de a poco y que no se vea como antes de inmediato. El crecimiento lleva tiempo, como también lo lleva reparar el daño causado por el tratamiento oncológico.

Taparse la cabeza durante la caída del cabello es una decisión absolutamente personal. Para muchas mujeres, el cabello está asociado a la femineidad y la salud, por lo que eligen usar peluca. Otras personas eligen sombreros y pañuelos. Otras personas, optan por no taparse la cabeza.

Consulta con el médico o con un asistente social acerca de recursos de tu región donde puedas encontrar la protección para la cabeza más adecuada para ti. Look Good Feel Better (Verse bien, sentirse mejor) es un programa gratuito que ofrece transformaciones de peluquería y estética, y consejos para las mujeres que padecen cáncer. Estas clases se ofrecen en todo Estados Unidos y también en otros países. Se ofrecen muchas clases a través de los grupos locales de la Sociedad Americana contra el Cáncer (American Cancer Society). Look Good Feel Better también ofrece clases para adolescentes que padecen cáncer, así como un sitio web con información para los hombres que tienen cáncer.

Esta terapia también ataca rápidamente a las células de crecimiento del cuerpo pero, a diferencia de la quimioterapia, solo afecta a zonas específicas donde se concentra el tratamiento. Si te aplican radiación en la cabeza, posiblemente pierdas el cabello.

En general, el cabello vuelve a crecer después de que termina el tratamiento. Volverá a crecer con su grosor y cantidad original según tu tratamiento. Los diferentes tipos de radiación y de dosis tendrán diferentes efectos en el cabello. Las dosis más altas de radiación pueden causar la caída permanente del cabello. Habla con tu médico acerca de la dosis que recibirás para saber qué esperar.

La radioterapia también afecta a la piel. La zona de tratamiento probablemente esté enrojecida y parezca quemada por el sol o bronceada. Si el tratamiento con radiación se realiza en la cabeza, es una buena idea taparla con un gorro protector o un pañuelo, debido a que tu piel estará sensible al frío y a la luz del sol. Las pelucas y postizos podrían irritar el cuero cabelludo.

April 05, 2016