Una prueba de la presión arterial mide la presión en las arterias cuando el corazón late. Puedes tener una prueba de presión arterial como parte de una consulta de rutina con el médico o como un examen para detección de presión arterial alta (hipertensión). Muchas personas, como aquellas con presión arterial alta, controlan su propia presión arterial solas en su hogar para que puedan llevar un mejor registro de su salud.

Puedes tener pruebas de presión arterial más frecuentes si se te ha diagnosticado prehipertensión, presión arterial alta (hipertensión) o presión arterial baja (hipotensión).

La prueba de presión arterial suele ser una parte rutinaria de la mayoría de las consultas médicas.

Es posible que el médico programe consultas separadas para repetir los controles de la presión arterial a fin de determinar trastornos de salud continuos, incluida la prehipertensión, la presión arterial alta (hipertensión), la presión arterial baja (hipotensión), enfermedades cardíacas u otras enfermedades.

Debes controlarte la presión arterial al menos una vez cada dos años para determinar si la presión arterial alta es un factor de riesgo para una enfermedad cardíaca o un accidente cerebrovascular, a partir de los 18 años. Si eres mayor de 40 años, o tienes entre 18 y 39 años y presentas un riesgo alto de presión arterial alta, pídele al médico que te tome la presión arterial todos los años. Es posible que el médico recomiende que te realices un examen para detección cuando eres más joven si existen factores de riesgo adicionales para desarrollar una enfermedad cardíaca, como tener sobrepeso o antecedentes familiares de presión arterial alta o enfermedad cardíaca. Si ya te diagnosticaron presión arterial baja o alta, debes realizarte los controles de presión arterial con más frecuencia.

Incluso si el médico no considera que tengas presión arterial alta o baja como una enfermedad permanente, la presión arterial es información importante para el médico. Puede brindar información sobre tu salud general.

Es posible que el médico recomiende que te tomes la presión arterial en casa, además de las pruebas de presión arterial regulares que se realicen en el consultorio del médico. Hay monitores de presión arterial automáticos para el hogar que son fáciles de usar.

Realizarse una prueba de presión arterial no implica ningún riesgo para la salud. La presión que ejerce el brazalete para tomar la presión arterial sobre el brazo cuando se infla puede resultar incómoda, pero solamente durará unos pocos segundos.

En algunas ocasiones, aparecen unos pequeños puntos indoloros de color rojo (petequias) después de la medición, debajo del lugar donde se colocó el brazalete, especialmente si estás tomando medicamentos antiagregantes plaquetarios.

No se necesita ninguna preparación especial para una prueba de la presión arterial. Es posible que desees llevar una camisa con mangas cortas a tu consulta para que el enfermero o el técnico que realiza la prueba de la presión arterial tenga fácil acceso al brazo y realice la prueba.

Sin embargo, si el motivo principal de la consulta con tu médico es verificar o supervisar la presión arterial alta, debes utilizar el baño antes de la prueba para vaciar la vejiga y evitar comer, tomar bebidas con cafeína y fumar durante una hora antes de la prueba.

Debido a que muchos medicamentos —como los medicamentos antigripales de venta libre, los antiinflamatorios no esteroides (AINE), los antidepresivos, las píldoras anticonceptivas y otros medicamentos— pueden afectar tu presión arterial, es una buena idea llevar una lista de los medicamentos y suplementos que tomas a la consulta con tu médico. No dejes de tomar ningún medicamento recetado porque creas que puede afectar tu presión arterial, sin el consejo de tu médico.

La prueba de presión arterial suele ser una parte rutinaria de una consulta médica. Puede estar a cargo de un enfermero o un técnico.

Es mejor realizar la prueba estando sentado en una silla en la sala de exámenes. Debes tener el brazo apoyado sobre una mesa al nivel del corazón, con ambos pies en el piso y la espalda apoyada en el respaldo de la silla.

El profesional de salud te colocará un brazalete inflable alrededor de la parte superior del brazo de modo que la parte inferior del brazalete quede justo sobre el codo. El brazalete está conectado a un dial, una pantalla digital o un dispositivo parecido a un termómetro. Este equipo se llama esfigmomanómetro. El profesional de salud generalmente controla la presión arterial en ambos brazos para determinar si hay alguna diferencia. Es importante usar un brazalete de tamaño adecuado.

Durante toda la prueba, debes intentar no hablar ni mover el brazo. El enfermero o técnico sentirá el pulso de tu muñeca y luego tomará la medición con el esfigmomanómetro, verificando cuándo detecta el pulso a medida que se desinfla el brazalete. Esto le permite saber con cuánto aire inflar el brazalete a fin de medir con precisión la presión arterial.

Una vez que el enfermero o técnico encuentre el pulso de una arteria y coloque el estetoscopio sobre el codo, para poder oír el flujo sanguíneo, comenzará a inflar el brazalete con una pequeña bomba de mano. El enfermero o técnico inflará el brazalete para detener momentáneamente el flujo sanguíneo a través de la arteria del brazo.

A continuación, el enfermero o técnico abrirá una válvula de la bomba de mano para liberar lentamente el aire del brazalete. Continuará escuchando tu pulso con un estetoscopio para registrar la presión arterial sistólica y la diastólica. La presión sistólica, el número superior de la lectura de la presión arterial, es la presión del flujo sanguíneo cuando el músculo cardíaco se contrae y bombea sangre. La presión diastólica, el número inferior de la lectura de la presión arterial, es la presión medida entre los latidos del corazón. La presión arterial se mide en milímetros de mercurio, que se abrevia como «mm Hg».

También se puede evaluar la presión arterial usando una máquina que mide automáticamente la presión en el pulso para determinar la presión arterial sistólica y la diastólica. Si este es el caso, no es necesario que el enfermero o técnico busque el pulso con el estetoscopio.

Independientemente de que la presión arterial se mida a mano o con una máquina automática, se tarda alrededor de un minuto para terminar una sola medición de la presión arterial.

Después del procedimiento

El enfermero o técnico que toma la presión arterial puede decirte cuál es tu presión arterial inmediatamente después de la prueba. Es posible que el médico analice qué significan los resultados de la prueba si la presión arterial es alta o baja.

Si el médico piensa que tienes presión arterial alta o baja e intenta decidir las mejores opciones de tratamiento, es posible que necesites dos o tres consultas de seguimiento para controlar la presión arterial. Esto ocurre porque la presión arterial puede variar de un momento a otro y de día a día. También por este motivo, es posible que se realicen varias pruebas de presión arterial durante una consulta.

El médico observará los resultados de cada prueba de presión arterial para saber si necesitas un tratamiento. Además, es posible que te indique que te midas la presión arterial varias veces en casa.

Seguimiento de las mediciones de presión arterial

Para diagnosticar o supervisar la presión arterial alta, puede ser útil que anotes las mediciones en un registro de presión arterial, ya sea en papel o de manera electrónica, por ejemplo en un registro de salud personal en línea o una planilla de seguimiento de la presión arterial. Esto te ofrece la posibilidad de compartir tus datos con los profesionales de salud y con los familiares.

Algunos monitores de presión arterial pueden conectarse directamente en la computadora, lo que facilita la transferencia de información a un registro en línea.

Puedes conocer tu valor de presión arterial apenas termina la prueba. El valor de presión arterial, que se mide en milímetros de mercurio (mm Hg), tiene dos números. El primer número, o superior, mide la presión en las arterias cuando el corazón late (presión sistólica). El segundo número, o inferior, mide la presión en las arterias entre los latidos (presión diastólica).

Aquí se muestran las cuatro categorías de presión arterial y qué significa cada una. Si tus valores se encuentran en dos categorías diferentes, tu categoría de presión arterial correcta es la más alta.

Número superior (sistólica) en mm Hg Número inferior (diastólica) en mm Hg Tu categoría*
*Los rangos pueden ser menores para niños y adolescentes. Consulta con el médico de tu hijo si piensas que tu hijo puede tener presión arterial alta.
**Los valores considerados como presión arterial baja pueden variar de una persona a otra. Los números que se proporcionan pertenecen a una pauta general.
Menos de 90 o Menos de 60 Presión arterial baja** (hipotensión)
Menos de 120 y Menos de 80 Presión arterial normal
120-139 o 80-89 Prehipertensión
140-159 o 90-99 Hipertensión de etapa 1
160 o más o 100 o más Hipertensión de etapa 2

Prehipertensión e hipertensión de etapas 1 y 2

Si el resultado de tu prueba de presión arterial indica que la presión arterial está más alta de lo normal, tu médico te recomendará que realices cambios en tu estilo de vida para reducir la presión arterial. Estos cambios pueden ser:

  • Reducir la cantidad de sal en tu dieta. Un nivel de sodio más bajo, de 1500 miligramos (mg) por día, es adecuado para personas de 51 años o más, y para aquellos de cualquier edad que sean de origen afroamericano o tengan hipertensión, diabetes o enfermedad renal crónica. Las personas saludables, en cambio, pueden consumir hasta 2300 mg por día o menos.

    Si bien puedes reducir la cantidad de sal que consumes disminuyendo la cantidad que le agregas a la comida, también debes prestar atención a la cantidad de sal que hay en los alimentos procesados que consumes, como sopas en lata o alimentos congelados.

  • Consumir alimentos saludables. Elegir frutas, vegetales, cereales integrales y alimentos lácteos con bajo contenido de grasa. Consumir menos grasas saturadas y grasas totales.
  • Si fumas, deja de hacerlo. También debes evitar el tabaquismo pasivo.
  • Bajar de peso. Si tienes sobrepeso, perder al menos 5 libras (2,5 kg) puede reducir tu presión arterial.
  • Hacer ejercicio regularmente. La práctica regular de actividad física puede ayudar a disminuir la presión arterial y a mantener tu peso bajo control. Intenta realizar al menos 30 minutos de actividad física cinco días a la semana.
  • Limitar el consumo de alcohol. Incluso si eres saludable, el alcohol puede aumentar tu presión arterial. Si eliges tomar alcohol, hazlo con moderación, hasta una copa por día para las mujeres y las personas de cualquier sexo mayores de 65 años, o dos copas por día para los hombres.

Si realizar cambios en el estilo de vida no es suficiente, o si tienes hipertensión de etapa 2, es posible que tu médico te recomiende medicamentos para ayudar a disminuir la presión arterial. Tu médico analizará qué opciones de medicamentos funcionan mejor para ti.

Presión arterial baja

La presión arterial baja que no causa signos ni síntomas, o que solo causa signos leves, como episodios breves de mareos al estar de pie, en raras ocasiones requiere tratamiento. Si presentas síntomas, el mejor tratamiento depende de la causa del problema.

Nov. 10, 2015