La transpiración excesiva ocurre cuando se transpira más de lo previsto en función de la temperatura del entorno, del nivel de actividad o del estrés. La transpiración excesiva puede alterar las actividades cotidianas y provocar ansiedad social o vergüenza.

La transpiración excesiva, también conocida como hiperhidrosis, puede afectar todo el cuerpo o determinadas zonas, como las palmas, las plantas, las axilas o el rostro. El tipo de transpiración que normalmente afecta manos y pies se presenta al menos una vez por semana, durante el día.

El exceso de transpiración, cuando no tiene una causa médica oculta, se denomina hiperhidrosis. Esto se produce cuando la parte del sistema nervioso responsable de activar las glándulas sudoríparas se vuelve hiperactiva y produce más transpiración de la necesaria. La hiperhidrosis primaria puede ser, en parte, hereditaria.

Si la transpiración se puede atribuir a un trastorno médico oculto, se denomina hiperhidrosis secundaria.

Llama al 911 u obtén ayuda médica de urgencia

Busca atención médica inmediata si la sudoración intensa está acompañada de lo siguiente:

  • Escalofríos
  • Sensación de vértigo
  • Dolor en el pecho
  • Náuseas
  • Una temperatura corporal de 104 °F (40 °C) o superior

Programa una visita con un médico

Llama a tu médico si presentas alguno de estos síntomas:

  • Repentinamente comienzas a sudar más de lo habitual.
  • La sudoración perturba tu rutina diaria.
  • Tienes sudoraciones nocturnas sin razón aparente.
Oct. 14, 2015