La salud de los preadolescentes y los adolescentes

La buena forma física y la nutrición son los fundamentos para la salud de los preadolescentes y los adolescentes. Los hábitos saludables que tu hijo adquiera ahora pueden sentar las pautas para una vida entera de buena salud.

Si tu hijo hace actividad física, anímalo a que continúe. Si no está interesado en deportes organizados, sugiérele alternativas. También puedes fomentar la buena salud de los preadolescentes y los adolescentes si animas a tu hijo a comer alimentos saludables. Ofrécele comida saludable y variada en casa, habla sobre control de las porciones, y anímalo a que haga buenas selecciones cuando coma con sus amigos.

Habla sobre cualquier preocupación que tengas sobre la salud de tus hijos preadolescentes y adolescentes con el doctor de tus hijos.

La salud de los preadolescentes

Durante los años de la preadolescencia, la dinámica familiar puede cambiar al crecer y desarrollarse tu hijo. Los temas de la salud de los preadolescentes pueden variar de la pubertad al acoso y al abuso de sustancias.

Con las niñas, la menstruación es una preocupación primaria sobre la salud de los preadolescentes. Hablar sobre la menstruación puede causarles vergüenza tanto a ti como a tu hija preadolescente — pero es importante. Considera modos de plantear este tema de salud para las preadolescentes.

El abuso de sustancias es otra preocupación posible sobre la salud de los preadolescentes. Habla con tu hijo sobre los peligros de los inhalantes, el alcohol, y otras drogas. Vigila las señales de alerta y prepárate a entrar en acción si fuera necesario.

Recuerda, tu papel es ayudar a tu hijo preadolescente a aprender cómo hacer elecciones saludables para el resto de su vida. Consulta con el doctor del niño si tienes cualquier preocupación sobre la salud de los preadolescentes.

La salud de los adolescentes

Las preocupaciones sobre la salud de los adolescentes típicamente se centran en temas relacionados con el estilo de vida — como control del peso, dormir, fumar y relaciones sexuales.

La obesidad es un problema peligroso para la salud de los adolescentes — y es cada vez más común. Aunque no tengas una varita mágica para ayudarlos a perder peso, hay mucho que puedes hacer. Habla sobre tácticas que sean aceptables para los adolescentes, como controlar las porciones y hacer actividad física regular.

Las relaciones sexuales es otra preocupación primaria sobre la salud de los adolescentes. Tu hijo necesita información correcta sobre sexo y sobre su salud. Pero es igualmente importante hablar sobre sentimientos, actitudes y valores. Al hablar abierta y sinceramente, puedes ayudar a tu hijo adolescente a convertirse en un adulto responsable en cuanto a su sexualidad.

Si tus preocupaciones acerca de tu hijo incluyen fumar, considera modos de ayudarlo a resistir ese primer cigarrillo — así como estrategias prácticas para prevenir que los adolescentes fumen.

July 20, 2016