Primer trimestre de embarazo: qué esperar

El primer trimestre de embarazo puede ser abrumador. Comprende los cambios que puedes notar y cómo cuidarte durante esta etapa fascinante. Escrito por personal de Mayo Clinic

El primer trimestre del embarazo se caracteriza por una transformación invisible pero asombrosa. Y esta ocurre rápidamente. Las hormonas hacen que el cuerpo comience a nutrir al bebé incluso antes de que las pruebas y la exploración física puedan confirmar el embarazo.

Conocer cuáles son los cambios físicos y emocionales que pueden darse durante el primer trimestre puede ayudarte a afrontar los meses siguientes con confianza.

Primer trimestre de embarazo: tu cuerpo

Considera los cambios físicos frecuentes durante el primer trimestre del embarazo.

Episodios de náuseas

Las náuseas del embarazo, que pueden presentarse en cualquier momento del día o de la noche, a veces comienzan ya a las tres semanas después de la concepción. Las náuseas podrían deberse, en parte, a rápidos aumentos de los niveles de estrógeno y progesterona, que hacen que el estómago se vacíe más lentamente. Además, las embarazadas tienen un sentido del olfato más intenso; por lo tanto, los distintos olores (como los de comidas que se están cocinando, de perfumes o del humo de cigarrillo) pueden ocasionar episodios de náuseas en las primeras semanas de embarazo.

Para ayudar a aliviar las náuseas, come porciones pequeñas y frecuentes durante todo el día. Elige alimentos reducidos en grasas y de fácil digestión. Evita los alimentos y olores que empeoren tus náuseas. También sirve beber mucho líquido. Intenta beber ginger ale.

A algunas mujeres les resulta útil usar pulseras para mareos por movimiento. A otras les dan alivio las terapias alternativas, como la acupuntura o la hipnosis. Si estás considerando hacer una terapia alternativa, antes pide la aprobación del profesional de salud.

Comunícate con tu profesional de salud si las náuseas son intensas, si orinas poca cantidad o la orina es de color oscuro, si no puedes retener líquidos, si te mareas al ponerte de pie o si vomitas con sangre.

Pechos doloridos e hinchados

Muy poco después de la concepción, los cambios hormonales podrían ocasionarte dolor o sensibilidad en los pechos. O podrías sentir que tus pechos están más llenos y pesados. Usar un sostén deportivo o uno con más sujeción podría ayudarte.

Aumento de la cantidad de micciones

Es posible que orines más de lo habitual. Tu útero, que se está agrandando, hace presión en la vejiga y podría hacer que tengas pérdidas de orina al estornudar, toser o reírte. Para ayudar a evitar las infecciones de las vías urinarias, orina siempre que sientas la necesidad.

Si duermes mal porque debes levantarte por la noche para ir al baño, unas horas antes de acostarte bebe menos líquidos que contengan cafeína, que pueden hacerte orinar más. Si te preocupan las pérdidas de orina, los protectores íntimos pueden darte una sensación de seguridad.

Fatiga

La fatiga es uno de los síntomas más frecuentes del primer trimestre. Durante las primeras semanas de embarazo, los niveles de la hormona progesterona aumentan mucho, y eso puede darte sueño.

No puedes combatir esa fatiga, así que descansa todo lo que puedas. Asegúrate de consumir cantidades suficientes de hierro y proteínas. Haz que la actividad física, como una caminata a paso ligero, forme parte de tu rutina diaria.

Repugnancia o antojos

Cuanto estás embarazada, es posible que sientas repugnancia a ciertos alimentos. Los antojos también son frecuentes. Al igual que muchos otros síntomas del embarazo, las preferencias por ciertos alimentos pueden atribuirse a los cambios hormonales, sobre todo en el primer trimestre, cuando los cambios hormonales son más drásticos.

Mareos

El embarazo hace que los vasos sanguíneos se dilaten y que baje la presión arterial, lo cual podría causarte mareos o aturdimiento. Para prevenir mareos leves y ocasionales, evita estar mucho tiempo de pie. Si estás acostada o sentada, no te levantes rápido. Si empiezas a sentirte mareada mientras conduces, detente. Si estás de pie cuando te aparecen los mareos, recuéstate sobre el lado izquierdo.

Busca atención de inmediato si los mareos son fuertes y se presentan con dolor abdominal o sangrado vaginal. Esto podría indicar un embarazo ectópico, una afección en la que el óvulo fecundado se implanta fuera del útero. Para prevenir complicaciones que ponen en riesgo la vida, el tejido ectópico debe extraerse.

Ardor de estómago y estreñimiento

El embarazo aminora el movimiento de los alimentos en el aparato digestivo. En consecuencia, hay más tiempo para que los nutrientes se absorban en el torrente sanguíneo y lleguen a tu bebé. Lamentablemente, esto también puede causar estreñimiento. Las hormonas de embarazo que relajan la válvula ubicada entre el estómago y el esófago pueden permitir que el ácido estomacal se filtre en el esófago, y causar así ardor de estómago.

Para prevenir el ardor de estómago, come porciones pequeñas y frecuentes, y evita los alimentos fritos, las gaseosas, las frutas o jugos cítricos y las comidas picantes. Para prevenir o aliviar el estreñimiento, incorpora una cantidad abundante de fibra a tu dieta y bebe mucho líquido. Hacer actividad física en forma regular también sirve.

Primer trimestre de embarazo: tus emociones

El embarazo podría hacer que te sientas contenta, ansiosa, entusiasmada y exhausta; a veces, todas esas emociones al mismo tiempo. Aunque estés emocionada por el embarazo, un bebé recién nacido representa un mayor estrés emocional para tu vida.

Es natural que te preocupes por la salud de tu bebé, por tu adaptación a la maternidad y por las exigencias económicas de criar a un hijo. Tal vez te preguntes cómo afectará la llegada del bebé a la relación con tu pareja y qué clase de madre serás. Si estás trabajando, tal vez te preocupe tu productividad en el trabajo y la forma de equilibrar las demandas conflictivas entre la vida familiar y la vida laboral.

Es posible que también tengas dudas y ataques de llanto o cambios de humor. Recuerda que lo que sientes es normal. Cuídate bien y recurre a tu pareja o seres queridos para que te den aliento y comprensión. Si los cambios de humor se vuelven graves o intensos, consulta con el profesional de salud para obtener más apoyo.

April 22, 2014 See more In-depth