Suplementos: ¿Nutrición en una píldora?

Los suplementos no son para cualquiera, sin embargo, los adultos mayores y otros pueden beneficiarse tomando suplementos específicos.

Escrito por personal de Mayo Clinic

Las Pautas Alimentarias para Estadounidenses dejan en claro que las necesidades nutricionales deben satisfacerse principalmente a través de la dieta.

Sin embargo, en el caso de algunas personas los suplementos pueden ser útiles para obtener los nutrientes que de otra manera no podrían obtener. Pero antes de comprar los suplementos, infórmate acerca de los beneficios que te ofrecerán y los que no.

Suplementos en comparación con alimentos naturales

Los suplementos no están previstos para ser sustitutos de los alimentos porque no pueden reproducir todos los nutrientes y beneficios de los alimentos naturales, como las frutas y los vegetales. Por lo tanto, según tu situación y tus hábitos alimentarios, es posible que no valga la pena gastar dinero en suplementos dietéticos.

Los alimentos naturales ofrecen tres beneficios principales con respecto a los suplementos dietéticos:

  • Mayor nutrición. Los alimentos naturales son complejos y contienen una variedad de los micronutrientes que tu organismo necesita, no solo uno. Por ejemplo, una naranja proporciona vitamina C más un poco de betacaroteno, calcio y otros nutrientes. Es probable que estos compuestos actúen en conjunto para producir su efecto beneficioso.
  • Fibra esencial. Los alimentos naturales, como los cereales integrales, las frutas, los vegetales y las legumbres, aportan fibra dietética. La mayoría de los alimentos con alto contenido de fibra también tienen otros nutrientes esenciales. La fibra, como parte de una dieta saludable, puede ayudar a prevenir ciertas enfermedades, como la diabetes tipo 2 y enfermedad cardíaca, y también puede ayudar a controlar el estreñimiento.
  • Sustancias protectoras. Los alimentos naturales contienen otras sustancias importantes para una buena salud. Por ejemplo, las frutas y los vegetales contienen sustancias naturales denominadas fitoquímicos, que podrían ayudar a protegerte contra el cáncer, las enfermedades del corazón, la diabetes y la presión arterial alta. Muchos también son buenas fuentes de antioxidantes, que son sustancias que aminoran la oxidación (un proceso natural que ocasiona daño en las células y los tejidos).

¿Quiénes necesitan tomar suplementos?

Si eres en general sano y comes una amplia variedad de alimentos, entre ellos frutas, vegetales, cereales integrales, legumbres, productos lácteos con bajo contenido de grasa, carnes magras y pescado, es probable que no necesites tomar suplementos.

Sin embargo, las pautas de alimentación recomiendan suplementos (o alimentos fortificados) en las siguientes situaciones:

  • Las mujeres que podrían quedar embarazadas deben recibir 400 microgramos diarios de ácido fólico que provengan de alimentos fortificados o suplementos, además de comer alimentos que contengan folato de manera natural.
  • Las mujeres que están embarazadas deben tomar una vitamina prenatal que contenga hierro o un suplemento de hierro aparte.
  • Los adultos de 50 años de edad o mayores deben comer alimentos enriquecidos con vitamina B12, como los cereales fortificados, o tomar un multivitamínico que contenga B12 o un suplemento de B12 aparte.
  • Los adultos de 65 años o mayores que no viven en residencias de apoyo o en casas de reposo deben tomar 800 unidades internacionales de vitamina D a diario para reducir el riesgo de caídas.

Los suplementos dietéticos también pueden ser adecuados si:

  • No te alimentas bien o consumes menos de 1600 calorías al día.
  • Eres una persona vegana o vegetariana que come una variedad limitada de alimentos.
  • No ingieres dos o tres porciones de pescado a la semana. Si tienes dificultades para alcanzar esta cantidad, algunos expertos recomiendan agregar un suplemento de aceite de pescado a la dieta diaria.
  • Eres una mujer que tiene sangrado intenso durante los períodos menstruales.
  • Tienes una enfermedad que afecta la manera en la que el cuerpo absorbe o utiliza los nutrientes, como diarrea crónica, alergias alimentarias, intolerancia alimentaria o una enfermedad hepática, vesicular, intestinal o pancreática.
  • Te has sometido a una cirugía del tubo digestivo y no puedes digerir ni absorber adecuadamente los nutrientes.

Habla con el médico o con el dietista sobre los suplementos y las dosis que pueden ser adecuados en tu caso. Asegúrate de preguntar sobre los posibles efectos secundarios y las interacciones con los medicamento que tomas.

Oct. 18, 2014 See more In-depth