Existen dos tipos de fibra en los alimentos: la soluble, que se disuelve en agua, y la insoluble, que no se disuelve. La fibra soluble puede ayudar a reducir el colesterol en la sangre y los niveles de glucosa. Entre las fuentes buenas de fibra soluble se encuentran la avena, los chícharos, los frijoles, las manzanas, los cítricos, las zanahorias, la cebada y el psyllium. Las fibras insolubles promueven el transporte de material a través del sistema digestivo e aumentan el tamaño de las heces, así que pueden ayudar si se padece estreñimiento o irregularidad. Unas buenas fuentes de fibra insoluble son la harina integral, el salvado de trigo, las nueces y muchas verduras.

April 29, 2014