La gota es una forma dolorosa de artritis que se produce cuando los niveles elevados de ácido úrico en la sangre hacen que se formen cristales, que se acumulan alrededor de una articulación.

El ácido úrico se produce cuando el cuerpo descompone una sustancia química llamada «purina». La purina está presente naturalmente en el cuerpo, pero también se encuentra en ciertos alimentos. El ácido úrico se elimina a través de la orina.

Una dieta para la gota puede ayudar a reducir los niveles de ácido úrico en la sangre. Aunque la dieta para la gota no logre curar la enfermedad, puede reducir el riesgo de ataques de gota recurrentes y dolorosos, y hacer que el daño en la articulación avance más lentamente. También se necesitan medicamentos para controlar el dolor y para reducir los niveles de ácido úrico.

Un poco de historia

La gota se asoció durante siglos al consumo excesivo de carnes, mariscos y alcohol. El trastorno de hecho se consideraba una enfermedad de las personas ricas, aquellas que podrían darse el lujo de esos hábitos alimentarios. Y mucho antes de que comprendieran la causa de la gota, los médicos observaron algunos beneficios de la dieta restrictiva para el control de la gota.

Durante muchos años, el tratamiento para la gota se centraba en eliminar todos los alimentos que tenían cantidades moderadas o altas de purina. La lista de alimentos que había que evitar era larga, lo cual hacía más difícil seguir la dieta.

Conocimientos actuales

Las investigaciones más recientes sobre la gota brindaron un panorama más claro de la función de la dieta para el tratamiento de esta enfermedad. Algunos alimentos deben evitarse, pero no se tienen que eliminar todos los alimentos con purina. También deben incorporarse algunos alimentos a la dieta para controlar los niveles de ácido úrico.

El objetivo de una dieta para la gota es atender todos los factores relacionados con el riesgo y el control de la enfermedad. Sobre todo, los objetivos son un peso y una alimentación saludables, un mensaje que sirve para bajar el riesgo de muchas enfermedades.

Los principios generales de una dieta para la gota son básicamente los mismos que las recomendaciones para cualquier dieta saludable y equilibrada:

  • Adelgazamiento. El sobrepeso aumenta el riesgo de padecer gota, y bajar de peso disminuye el riesgo de tener esta enfermedad. Las investigaciones indican que ingerir una menor cantidad de calorías y bajar de peso —incluso sin seguir una dieta restringida en purinas— disminuye los niveles de ácido úrico y la cantidad de ataques de gota. Bajar de peso también disminuye la tensión general sobre las articulaciones.
  • Hidratos de carbono complejos. Consume más frutas, vegetales y cereales integrales, que aportan hidratos de carbono complejos. Evita los alimentos como el pan blanco, los pasteles, los caramelos, las bebidas endulzadas con azúcar y los productos que contienen jarabe de maíz de alta fructosa.
  • Agua. Bebe agua para mantenerte hidratado. El aumento en el consumo de agua se ha vinculado a una menor cantidad de ataques de gota. Intenta beber entre 8 y 16 vasos de líquidos por día y procura que, al menos, la mitad de esa cantidad sea agua. Un vaso tiene 8 onzas (237 ml). Habla con el médico acerca de los objetivos de consumo de líquido adecuados para ti.
  • Grasas. Reduce el consumo de las grasas saturadas presentes en las carnes rojas, la carne de ave grasa y los productos lácteos con alto contenido de grasa.
  • Proteínas. Limita el consumo diario de proteínas que provienen de carnes magras, pescados y carnes de ave a 4-6 onzas (113-170 gramos). Añade proteína a tu dieta incorporando productos lácteos con bajo contenido de grasa o sin grasa, como yogur con bajo contenido de grasa o leche descremada, que se asocian a la reducción del nivel de ácido úrico.

Las recomendaciones de alimentos o suplementos específicos comprenden lo siguiente:

  • Vegetales con alto contenido de purinas. Diversos estudios demostraron que los vegetales con alto contenido de purinas no aumentan el riesgo de gota ni los ataques de gota recurrentes. Una dieta saludable a base de abundantes frutas y vegetales puede comprender vegetales con alto contenido de purinas, como el espárrago, la espinaca, los guisantes, la coliflor o los champiñones. También puedes comer frijoles o lentejas, que tienen un contenido moderadamente alto de purinas, y también son una buena fuente de proteínas.
  • Carnes de órganos y glándulas. Evita las carnes como el hígado, el riñón y las mollejas, que tienen alto contenido de purinas y contribuyen al aumento de los niveles de ácido úrico en sangre.
  • Algunos pescados y mariscos. Evita los siguientes tipos de pescados y mariscos, que tienen un mayor contenido de purinas en comparación con otros: anchoas, arenque, sardinas, mejillones, vieiras, trucha, eglefino, caballa y atún.
  • Alcohol. Se cree que el metabolismo del alcohol en el cuerpo aumenta la producción de ácido úrico, y que el alcohol contribuye a la deshidratación. El consumo de cerveza y, en cierto grado, de bebidas destiladas está relacionado con un aumento del riesgo de gota y de ataques recurrentes. Aún no se comprenden bien los efectos del vino. Si bebes alcohol, habla con el médico acerca de lo que es adecuado en tu caso.
  • Vitamina C. La vitamina C puede ayudar a disminuir los niveles de ácido úrico. Consulta con el médico si correspondería incorporar un suplemento de vitamina C de 500 miligramos a tu plan de medicamentos y dieta.
  • Café. Algunas investigaciones indican que el consumo moderado de café, especialmente de café común con cafeína, podría estar asociado a un menor riesgo de gota. Beber café podría no ser adecuado para otras enfermedades. Consulta con el médico qué cantidad de café puedes consumir.
  • Cerezas. Ciertas pruebas indican que comer cerezas está asociado a un menor riesgo de ataques de gota.

Menú de muestra

Este es un ejemplo de lo que puedes comer en un día típico si sigues una dieta para tratar la gota:

Desayuno

  • Cereales integrales sin azúcar, con leche descremada o con bajo contenido de grasa
  • 1 taza de fresas frescas
  • Café
  • Agua

Almuerzo

  • Rodajas de pechuga de pollo al horno (2 onzas [55 g]) en un roll integral con mostaza
  • Ensalada de hojas verdes con aderezo de vinagre balsámico y aceite de oliva
  • Leche descremada o con bajo contenido de grasa
  • Agua

Tentempié por la tarde

  • 1 taza de cerezas frescas
  • Agua

Cena

  • Salmón asado (3-4 onzas [85-115 g])
  • Ejotes asados o al vapor
  • 1/2 taza de pasta integral con aceite de oliva y pimienta con limón
  • Agua
  • Yogur con bajo contenido de grasa
  • 1 taza de melón fresco
  • Una bebida sin cafeína, como un té de hierbas

Seguir una dieta para la gota puede ayudar a limitar la producción de ácido úrico y aumentar su eliminación. Si bien es probable que no alcance con hacer una dieta para bajar la concentración de ácido úrico en la sangre a fin de tratar la gota sin medicación, la dieta puede ayudar a disminuir la cantidad de ataques y moderar su intensidad.

Seguir la dieta para la gota, junto con una restricción de las calorías y hacer ejercicio en forma regular, también puede colaborar con el estado de salud general, ayudándote a alcanzar y mantener un peso saludable.

La dieta para la gota es fundamentalmente la misma que las recomendaciones estándar para las dietas saludables que enfatizan vegetales, frutas, cereales integrales, productos lácteos con bajo contenido de grasa y consumo moderado de carne magra. Por lo tanto, no existe ningún riesgo asociado con la dieta.

July 17, 2015