Cómo preparar las carnes rojas y de ave

  • Recorta la grasa. Quita toda grasa visible y sólida de las carnes rojas y de ave. Esto comprende la piel de las aves. Cuando cocines pollo o pavo al horno, puedes dejar la piel durante la cocción, pero quítala (al igual que la grasa de debajo) antes de comer. También retira toda grasa visible restante del cerdo y la carne de res antes de comer.
  • Usa marinadas. Las marinadas ablandan la carne e impiden que se seque durante la cocción. También pueden mejorar el sabor que, de otra forma, puede perderse cuando recortas la grasa. Elige marinadas con bajo contenido de grasa, como las mezclas de hierbas o especias con vino, salsa de soja o jugos cítricos.
  • Cocina con menos grasa. Los métodos de cocción con bajo contenido de grasa comprenden cocinar a la parrilla, cocinar al horno, sofreír y hornear. La cocción derrite gran parte de la grasa de las carnes rojas y aves. Por lo tanto, cuando las cocinas en el horno, asegúrate de ponerlas sobre una rejilla o un molde de horno para que la grasa gotee.
  • Desgrasa con anticipación. Prepara platos con carnes rojas cocinadas en líquidos, como las sopas y estofados, uno o dos días antes, y luego refrigera. Cuando el plato se enfría, la grasa se endurece en la superficie y puedes quitarla con facilidad.
  • Escurre la grasa. Después de cocinar carne picada, escurre la grasa de la sartén y lava la carne con agua caliente. Seca la carne con una toalla de papel para quitar toda la grasa restante y el agua.
  • Presta atención al tamaño de las porciones. Al reducir el tamaño de las porciones, reduces la ingesta de grasa y colesterol. Opta por una porción de 3 onzas (85 g) de carne roja. Este es aproximadamente el tamaño de un mazo de cartas. Tres onzas también equivalen a la mitad de una pechuga de pollo deshuesada y sin piel, o a una pata con muslo de pollo sin piel, o a dos rebanadas finas de carne de res magra al horno.

Comer carnes rojas y de ave con moderación

Las Pautas Alimentarias para Estadounidenses recomiendan a la mayoría de las personas reducir el consumo de grasas saturadas, que provienen principalmente de alimentos de origen animal, como las carnes rojas y las de ave. Cuando consumas carne de res y de ave, escoge variedades magras. Además, considera comer pescados y mariscos con más frecuencia —por lo menos dos veces por semana—, en lugar de carne de res y de ave. También deberías probar algunas comidas sin carne.

Esto no quiere decir que no puedas disfrutar de la carne de res y de ave si así lo deseas. Pero toma elecciones saludables al seleccionar cortes magros y utilizar métodos de cocción con bajo contenido de grasa.

Aug. 10, 2016 See more In-depth