Aprender a ir al baño: Cómo lograr el objetivo

Aprender a dejar los pañales es un hito muy importante. Obtén información sobre el momento oportuno, la técnica y el control de accidentes inevitables.

Escrito por personal de Mayo Clinic

Aprender a usar el baño es un gran paso para los niños… ¡y para los padres también! ¿El secreto para el éxito? Tiempo y paciencia.

¿Ya es momento?

El entrenamiento exitoso para ir al baño depende de la preparación física y emocional, no de una edad específica. Muchos niños demuestran interés en aprender a usar el baño alrededor de los 2 años, pero otros podrían no estar listos hasta los 2 años y medio o incluso más, y no hay apuro. Si inicias el entrenamiento para ir al baño demasiado temprano, el proceso de aprendizaje podría demorar más tiempo.

¿Está listo tu hijo? Hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Tu hijo parece interesado en la sillita para entrenar o el inodoro, o en usar ropa interior?
  • ¿Tu hijo puede entender y seguir instrucciones básicas?
  • ¿Tu hijo te avisa a través de palabras, expresiones faciales o posturas cuándo necesita ir?
  • ¿Tu hijo se mantiene seco durante períodos de dos horas o más durante el día?
  • ¿Tu hijo se queja de los pañales mojados o sucios?
  • ¿Tu hijo puede bajar sus pantalones y volver a subirlos?
  • ¿Tu hijo puede sentarse y levantarse de una sillita para entrenar?

Si respondiste "sí" a la mayoría de las preguntas, tu hijo podría estar listo para el entrenamiento para ir al baño. Si respondiste "no" a la mayoría de las preguntas, tal vez deberías esperar, especialmente si tu hijo recientemente ha afrontado o está a punto de afrontar un cambio importante, como una mudanza o la llegada de un nuevo hermano. Un niño pequeño que hoy se opone al entrenamiento para ir al baño podría estar abierto a la idea en unos pocos meses.

Preparados, listos… ¡ya!

Cuando decides que es momento de enseñarle a tu hijo a usar el baño, prepáralo para el éxito. Para comenzar, mantén una actitud positiva y pide a todas las personas encargadas de su cuidado que hagan lo mismo. Luego sigue los siguientes pasos.

Instala el equipo.

Coloca el orinal infantil en el baño o, al principio, en el lugar en el que tu hijo pase la mayor parte del tiempo. Pide a tu hijo que decore el orinal. Alienta a tu hijo a que se siente en el orinal con o sin pañal. Asegúrate de que tu hijo apoye firmemente los pies en el piso o en un banco.

Ayuda a tu hijo a entender cómo hablar del baño con palabras simples y adecuadas. Puedes desechar el contenido de un pañal sucio en el orinal para mostrarle a tu hijo para qué sirve o permite que tu hijo observe a los miembros de la familia usando el inodoro.

Programa pausas para usar el orinal

Si tu hijo muestra interés, déjalo sentarse en el orinal o en el inodoro sin pañal durante algunos minutos, varias veces al día. En el caso de los varones, suele ser conveniente que aprendan a orinar correctamente sentados y luego, que aprendan a orinar parados una vez que ya no usen pañales.

Lee un libro a tu hijo mientras aprende a usar el orinal o entrégale un juguete para que use mientras esté sentado en el orinal o inodoro. No dejes solo a tu hijo cuando está en el baño. Incluso cuando tu hijo solo se siente, felicítalo por intentarlo y recuérdale que puede volver a intentar más tarde. Para mantener la continuidad, intenta llevar el orinal o un orinal portátil cuando salgas de casa con tu hijo.

¡Vamos al baño, rápido!

Cuando notes que tu hijo puede necesitar usar el baño (por ejemplo, se retuerce, se agacha o se toma el área genital) actúa rápidamente. Ayuda a tu hijo a familiarizarse con estos signos, detén lo que él o ella esté haciendo y llévalo hasta el baño. Felicita a tu hijo cuando te avise que necesita usar el baño.

En el caso de las niñas, enséñales a limpiarse con cuidado, de adelante hacia atrás para evitar transmitir gérmenes del recto a la vagina o vejiga. Cuando llegue el momento de tirar de la cadena, permite que tu hijo haga los honores. Asegúrate de que tu hijo se lave bien las manos después de usar el baño.

Usa estímulos

Algunos niños tienen una buena respuesta con estrellas o pegatinas en un cuadro. Para otros niños, los paseos por el parque o un cuento adicional antes de dormir son muy efectivos. Refuerza el esfuerzo de tu hijo con elogios verbales como “¡Excelente! ¡Estás aprendiendo a usar el inodoro como los nenes grandes!”. Mantén la actitud positiva, incluso cuando haya ido hasta el inodoro sin resultados.

Dejar los pañales

Después de varias semanas de pausas exitosas para ir al baño, es posible que tu hijo esté listo para cambiar los pañales por ropa interior o braga de entrenamiento. Celebra esta transición. Hagan una salida especial. Deja que tu hijo elija su propia ropa interior. Cuando tu hijo empiece a usar las bragas de entrenamiento o la ropa interior común, evita vestirlo con enteritos, cintos, leotardos u otras prendas que puedan ser difíciles de quitar.

Sueño profundo

La mayoría de los niños, al principio, aprende a controlar la vejiga durante el día, en general, después de dos o tres meses de entrenamiento regular para aprender a usar el baño. El entrenamiento durante la noche o las siestas puede demorar varios meses (o años) más. Mientras tanto, debes usar pantaloncitos de entrenamiento descartables y fundas para el colchón mientras tu hijo duerme.

Saber cuándo dejar de intentar

Si tu hijo se resiste a usar el orinal o el inodoro, o si no aprende a usarlo en unas pocas semanas, tómate un descanso. Es probable que aún no esté listo. Vuelve a intentarlo algunos meses más tarde.

Nov. 15, 2014 See more In-depth