La nutrición de la lactancia puede resultar confusa. ¿Cuánto tienes que comer? ¿Qué tienes que evitar? ¿De qué manera puede afectar tu dieta a tu bebé? Sigue estos consejos de nutrición importantes.

Escrito por personal de Mayo Clinic

Si amamantas, le das a tu bebé los nutrientes que promoverán su crecimiento y su salud. Sin embargo, podrías tener dudas acerca de qué alimentos y bebidas son más beneficiosos para ti, y de qué manera tu dieta afecta la leche que produces y a tu bebé.

Comprende los conceptos básicos de la nutrición para la lactancia.

Sí, es posible que necesites comer un poco más, unas 400 o 500 calorías diarias más, para mantener tu energía.

Para obtener estas calorías adicionales, elige alimentos con alto contenido de nutrientes, como una rodaja de pan integral con una cucharada (16 gramos) de mantequilla de maní, media banana o media manzana y 8 onzas (225 g) de yogur.

Concéntrate en elegir las opciones más saludables para estimular la producción de leche. Elige alimentos ricos en proteínas, como carnes magras, huevos, lácteos, lentejas, pescados y mariscos con bajo contenido de mercurio. Elige una variedad de cereales integrales, así como frutas y vegetales. Lava las frutas y los vegetales para reducir la exposición a residuos de pesticidas.

Comer una variedad de diferentes alimentos mientras amamantas cambiará el sabor de la leche materna. Esto expondrá al bebé a diferentes sabores, lo que puede ayudarlo a aceptar mejor los alimentos sólidos en el futuro.

Para asegurarte de que tú y tu bebé están consumiendo todas las vitaminas que necesitan, el profesional de salud puede recomendar que sigas tomando las vitaminas prenatales diarias hasta destetar al bebé.

Bebe líquido con frecuencia, preferentemente antes de tener sed, y bebe más cantidad si tu orina tiene un color amarillo oscuro. Ten cerca un vaso de agua cuando estés amamantando a tu bebé.

Sin embargo, ten cuidado con los jugos y las bebidas azucaradas. Consumir demasiada cantidad de azúcar puede contribuir a que aumentes de peso, o sabotear tu esfuerzo para bajar el peso del embarazo. Consumir demasiada cantidad de cafeína también puede ser un problema. Limítate a beber un máximo de 2 o 3 tazas de bebidas con cafeína por día, lo que equivale a unas 16 a 24 onzas (de 473 a 710 mililitros). La cafeína en la leche materna puede inquietar al bebé o alterar su sueño.

Si sigues una dieta vegetariana, es particularmente importante que elijas alimentos que te aporten los nutrientes que necesitas. Por ejemplo:

  • Elige alimentos ricos en hierro, proteína y calcio. Buenas fuentes de hierro son las lentejas, los cereales enriquecidos, los productos integrales, los guisantes, los vegetales de hoja verde oscuro y las frutas secas. Para ayudar a que tu cuerpo absorba el hierro, come alimentos ricos en hierro con alimentos que tengan un alto contenido de vitamina C, como frutas cítricas.

    Para la proteína, considera huevos y productos lácteos o fuentes vegetales, como productos de soja y sustitutos de la carne, legumbres, lentejas, nueces, semillas y cereales integrales.

    Las buenas fuentes de calcio son los productos lácteos y los vegetales de hoja verde oscuro. Otras opciones comprenden productos fortificados y enriquecidos con calcio, como jugos, cereales, leche de soja, yogur de soja y tofu.

  • Considera los suplementos. Es probable que tu profesional de salud te recomiende un suplemento diario de vitamina B12. La vitamina B12 se encuentra casi exclusivamente en los productos de origen animal, por eso es difícil obtener suficiente cantidad a partir de las dietas vegetarianas. La vitamina B12 es esencial para el desarrollo cerebral de tu bebé.

    Si no comes suficientes alimentos fortificados con vitamina D, como leche de vaca y algunos cereales, y tienes una exposición solar limitada, es posible que necesites suplementos de vitamina D. Tu bebé necesita vitamina D para absorber el calcio y el fósforo. Una cantidad muy pequeña de vitamina D puede causar raquitismo, una enfermedad que produce el ablandamiento y el debilitamiento de los huesos. Cuéntales a tu médico y al médico de tu bebé si también le estás dando a tu bebé un suplemento de vitamina D.

Es necesario que tengas cuidado con ciertos alimentos y bebidas mientras estás amamantando. Por ejemplo:

  • Alcohol. No hay un nivel de alcohol en la leche materna que se considere seguro para un bebé. Si bebes, evita amamantar hasta que hayas eliminado por completo el alcohol de la leche materna. Normalmente, esto toma de dos a tres horas para 12 onzas (355 mililitros) de cerveza con un contenido de alcohol del 5 por ciento, 5 onzas (148 mililitros) de vino con un contenido de alcohol del 11 por ciento o 1,5 onzas (44 mililitros) de licor con un contenido de alcohol del 40 por ciento, en función de tu peso corporal. Usar un sacaleches para extraer la leche y luego eliminarla no acelera la eliminación del alcohol del cuerpo.
  • Cafeína. Evita beber más de 2 o 3 tazas de bebidas con cafeína por día, lo que equivale a unas 16 a 24 onzas (de 473 a 710 mililitros). La cafeína en la leche materna puede inquietar al bebé o interferir en su sueño.
  • Pescado. Los mariscos pueden ser una excelente fuente de proteína y ácidos grasos omega 3. Sin embargo, la mayoría de los mariscos contienen mercurio y otros contaminantes. La exposición a cantidades excesivas de mercurio a través de la leche materna puede suponer un riesgo para el sistema nervioso en formación de un bebé. Para limitar la exposición de tu bebé, evita los mariscos con alto contenido de mercurio, incluso el pez espada, la caballa real y el pangasius. Si comes pescado de aguas locales, presta atención a las recomendaciones locales o limita el consumo de pescado de aguas locales a 6 onzas (170 gramos) por semana y no comas otros pescados esa semana.

Algunos alimentos o bebidas de tu dieta podrían hacer que tu bebé esté irritable o tenga una reacción alérgica. Si tu bebé está molesto o presenta una erupción, diarrea o congestión poco después de mamar, consulta con el pediatra.

Si sospechas que hay algo en tu dieta que podría estar afectando a tu bebé, evita ese alimento o bebida durante una semana para ver si cambia el comportamiento del bebé. Considera eliminar los alimentos elaborados con leche de vaca, maní, soja, trigo, huevos o maíz. Algunas mujeres que están amamantando dicen que es útil evitar los alimentos picantes o que producen gases, como la cebolla o el repollo, pero esto no se ha demostrado en las investigaciones.

Para determinar las relaciones entre tu dieta y el comportamiento de tu bebé, lleva un diario para registro de alimentos. Anota todo lo que comes y bebes, e incluye notas sobre cómo reacciona tu bebé, si corresponde. Si eliminar un alimento o bebida de tu dieta no tiene ningún efecto en las molestias del bebé, vuelve a incorporarlo a tu dieta y considera otros motivos posibles.

Recuerda que no hace falta seguir una dieta especial mientras estás amamantando. Simplemente elige alimentos saludables, y tú y tu bebé aprovecharán los beneficios.

May 05, 2015