3. Elige tu equipo

Probablemente empezarás por unos zapatos de tenis. Asegúrate de escoger los que estén diseñados para la actividad que tienes en mente. Por ejemplo, los zapatos para correr son más livianos que los de entrenamiento cruzado, que proporcionan más apoyo.

Si tienes pensado invertir en equipo deportivo, escoge algo que sea práctico, que disfrutes y que sea fácil de usar. Podrías probar los equipos en algún gimnasio antes de invertir en el tuyo propio.

Tal vez quieras considerar usar aplicaciones para ejercicio para dispositivos electrónicos u otros aparatos para registrar la actividad, como los que pueden llevar cuenta de tu distancia, de las calorías quemadas, o de tu ritmo cardíaco.

4. Para empezar

Ahora estás listo para pasar a la acción. A medida que te inicies en tu programa de ejercicio, ten en cuenta estos consejos:

  • Empieza despacio y aumenta gradualmente. Date tiempo suficiente para hacer calentamiento y estiraramiento con caminatas ligeras y estiramientos sencillos. Luego, aumenta la velocidad hasta un ritmo al que puedas seguir durante 10 minutos sin acabar demasiado cansado. A medida que mejore tu energía, aumenta de forma gradual la cantidad de tiempo que pases practicando ejercicio. Sigue trabajando hasta llegar a los 30 o 60 minutos la mayoría de los días de la semana.
  • Si lo necesitas, divide las sesiones. No tienes por qué hacer todo el ejercicio de una vez, puedes integrar actividad a través de todo el día. Las sesiones más cortas y más frecuentes también aportan beneficios aeróbicos. Hacer 10 minutos de ejercicio tres veces por día puede encajar en tu agenda mucho mejor que una sola sesión de 30 minutos.
  • Sé creativo. Puede que tu rutina de ejercicios incluya varias actividades, como caminar, ir en bicicleta o remar. Pero no te quedes sólo ahí. Haz senderismo el fin de semana con la familia o pasa una noche dedicado al baile de salón. Encuentra actividades que disfrutes para agregarlas a tu rutina de ejercicios.
  • Escucha a tu cuerpo. Si sientes dolor, te falta el aliento, tienes mareo o náuseas, descansa. Puede que te estés exigiendo de más.
  • Sé flexible. Si no te sientes bien, date permiso para descansar por uno o dos días.

5. Está atento a tu progreso

Vuelve a evaluar tu forma física seis semanas después de hacer empezado el programa y, luego en unos meses. Puede que te des cuenta de que necesitas aumentar la cantidad de tiempo que te ejercitas para continuar mejorando. O puede que te lleves una grata sorpresa al ver que estás dedicando la cantidad correcta de esfuerzo para llegar a conseguir los objetivos que buscas.

Si pierdes la motivación, establece objetivos nuevos o prueba con una actividad distinta. Hacer ejercicio con un amigo o tomar clases en un gimnasio también puede ayudarte.

Empezar un programa de ejercicios es una decisión importante. Pero no tiene por qué ser algo abrumador. Si planificas con cuidado y moderas el ritmo, puedes establecer un hábito sano que dure toda la vida.

Aug. 20, 2016 See more In-depth