¿Deseas hacer ejercicio pero piensas que no puedes gastar el dinero? Piénsalo de nuevo. Considera estas alternativas económicas en comparación con una membresía costosa en un gimnasio.

Escrito por personal de Mayo Clinic

Si lo único que te impide comenzar un programa de acondicionamiento físico es el costo de una membresía en un gimnasio, aquí tienes buenas noticias. No necesitas inscribirte a uno para tomar en serio la actividad física. Muchas alternativas de bajo costo pueden ayudarte a hacer ejercicio sin afectar tu presupuesto. Estas recomendaciones te ayudarán a comenzar.

No necesitas ir a un gimnasio o tener equipo especial para practicar ejercicio aeróbico. Con un poco de visión, las actividades que tienes que realizar pueden convertirse en parte de tu rutina de acondicionamiento físico.

  • Camina más. Da una caminata rápida todos los días, ya sea en tu vecindario o en un parque cercano. Sube por las escaleras en vez de utilizar el elevador, o haz una rutina de ejercicio completa subiendo las escaleras. Agrega pasos adicionales siempre que puedas, estacionándote más lejos de tu destino.
  • Convierte las tareas domésticas en una rutina de ejercicio. Poda el césped, deshierba el jardín, barre las hojas o quita la nieve con pala. Incluso las actividades en interiores, como pasar la aspiradora y lavar el piso cuentan como actividad física si aumenta tu frecuencia cardiaca.
  • Juega con tus hijos. Si tienes niños, no sólo los veas jugar. Únete a ellos para patear la pelota, jugar a la mancha u otro juego similar. Camina con ellos hacia el parque. Baila. Da un paseo en bicicleta con la familia. Acude a la alberca comunitaria. Incluso si no nadas, puedes disfrutar el tiempo en el agua o caminar en la parte poco profunda de la alberca. ¿Tus hijos juegan videojuegos? De ser así, conéctate al juego con ellos, y mueve una raqueta de tenis virtual o boxea un poco.

Si no quieres invertir ni un centavo en equipo de ejercicio, utiliza objetos comunes del hogar o tu peso corporal para realizar varios ejercicios con las regiones superior e inferior del cuerpo:

  • Alimentos enlatados. Muchos de éstos pueden adquirir un segundo uso al convertirse en pesas.
  • Silla o banquito. Utiliza una silla para apoyarte al hacer ejercicio, como flexiones de piernas. Un banquito pequeño y resistente puede convertirse en equipo de ejercicio si lo utilizas para el entrenamiento con banco — un ejercicio aeróbico similar a subir escaleras.
  • Usa tu cuerpo. No necesitas ir al gimnasio y levantar pesas para aumentar tu fuerza muscular. Utiliza el peso de tu cuerpo para hacer ejercicios de entrenamiento de peso y resistencia.

Si te es posible gastar un poco de dinero, puedes encontrar productos económicos para variar tu rutina de ejercicio, entre otros:

  • Pesas. Usa pesas para fortalecer la parte superior de tu cuerpo. Las hay con pesos muy diversos y algunas pueden ajustarse para permitir resistencia de diferente intensidad.
  • DVD de ejercicios y aplicaciones. Crea un ambiente de clase aeróbica en un gimnasio en tu propia sala utilizando un DVD de ejercicio. O bien, elige un programa o aplicación que te ayude a mejorar tu fuerza y flexibilidad, o uno que pueda ayudarte a llevar un registro de la distancia y el tiempo mientras te ejercitas.
  • Pelota para acondicionamiento físico. La pelota de equilibrio se parece a una gran pelota de playa. Con ella es posible realizar muchos ejercicios para el tronco, que incluyen abdominales. También puedes utilizar una pelota de este tipo para aumentar tu flexibilidad y equilibrio.

    Las semiesferas de látex (BOSU®) también se utilizan para mejorar el equilibrio. Son similares a las pelotas de acondicionamiento físico, pero tienen una base aplanada y estable.

  • Pelota de terapia. Este tipo de pelota tiene peso, está fabricada con hule o cuero y puede conseguirse en muchos tamaños. Es posible hacer muchos ejercicios con una pelota de terapia, como ejercicios para el tronco y calistenia.
  • Pesa rusa (kettllelbell). Es similar a una pesa redonda con un asa en la parte superior. Se utiliza para hacer ejercicios de fuerza y ayuda a mejorar la fuerza prensil de la mano. Vienen en distintos tamaños.
  • Cuerda para saltar. Saltar la cuerda permite un gran entrenamiento cardiovascular.
  • Ligas. Estos tubos elásticos ofrecen resistencia similar a un peso cuando se tira de ellos. Utiliza las ligas para incrementar tu fuerza en los brazos y otros músculos. Elige distintos grados de resistencia, de acuerdo con tu nivel de acondicionamiento físico.

Si estás interesado en una clase de ejercicio específica o algún equipo especial, explora para encontrar la mejor oferta.

  • Visita tu centro recreativo local. Muchos centros recreativos ofrecen descuentos a los vecinos en clases de acondicionamiento físico. Si vives cerca de una secundaria o preparatoria con un centro de acondicionamiento físico, pregunta si la institución les permite usarlo a los miembros de la comunidad.
  • Compra equipo usado. Algunas tiendas de artículos para deportes se especializan en equipo usado — o puedes revisar las ofertas de equipo de ejercicio en el periódico. También es posible encontrar buenas ofertas de equipo usado en línea. Pero asegúrate de que el costo del envío no haga que el producto quede fuera de tu presupuesto.
  • Comparte el costo con un amigo. Intercambia videos o DVD de ejercicios con algún amigo, de tal manera que ninguno se aburra haciendo la misma rutina una y otra vez. Busca un entrenador personal que te permita compartir el costo de una sesión con un amigo o dos.

Recuerda, ponerte en forma no tiene que ser costoso. No te sientas aprisionado por membresías o compras que no puedas pagar. En vez de esto, concéntrate en tus metas de acondicionamiento físico — y en cómo alcanzarlas sin dañar tu presupuesto.

April 17, 2015