Ejercicio: cuándo debes consultar primero con tu doctor

Hacer actividad física es crucial para un estilo de vida saludable. Pero en ocasiones es mejor consultar con el doctor antes de empezar a hacer ejercicio.Escrito por personal de Mayo Clinic

El ejercicio regular puede ayudarte a controlar el peso, reducir el riesgo de padecer enfermedades del corazón y fortalecer huesos y músculos. Pero si no practicaste deporte por un tiempo y tienes algunos problemas de tu salud, es una buena idea hablar con tu doctor antes de empezar una nueva rutina de ejercicios.

Cuándo debes consultar al doctor

Aunque la actividad física moderada como la caminata enérgica es segura para la mayoría de la gente, los expertos en salud sugieren que se hable con el doctor antes de empezar cualquier rutina si se aplica lo siguiente:

  • Padeces una enfermedad del corazón.
  • Tienes asma o enfermedad a los pulmones.
  • Tienes diabetes tipo 1 o tipo 2.
  • Tienes enfermedad al riñón.
  • Tienes artritis.
  • Te están haciendo tratamiento por cáncer, o has completado este tratamiento recientemente.

También deberías consultar con el doctor si presentas síntomas indicadores de enfermedades de corazón, pulmón u otras como:

  • Dolor o malestar en el pecho, el cuello, la mandíbula o los brazos durante la actividad física
  • Mareos o desmayo con ejercicio o esfuerzo
  • Falta de aire con esfuerzo moderado, en reposo, o cuando te recuestas o te vas a dormir
  • Inflamación de tobillos, especialmente por la noche
  • Latidos del corazón rápidos o pronunciados
  • Un soplo cardiaco que tu doctor te haya diagnosticado previamented
  •  Dolor en la parte inferior de la pierna al caminar, que desaparece al estar en reposo

Finalmente, American College of Sports Medicine (Colegio de Medicina Deportiva de los E.U.) recomienda que veas al doctor antes de empezar cualquier ejercicio vigoroso si dos o más de las opciones siguientes se aplican:

  • Eres mayor de 35 años.
  • Tienes historial familiar de enfermedad al corazón antes de los 605 años.
  • Fumas o has dejado de fumar durante los últimos seis meses.
  • No has practicado ejercicio al menos 30 minutos, tres días a la semana durante más de tres meses.
  • Tienes un sobrepeso significativo.
  • Tienes la presión sanguínea alta o el colesterol alto..
  • Tienes diabetes tipo 1 o tipo 2 o tu tolerancia a la glucosa ha disminuido (también llamado prediabetes).
Feb. 11, 2016 See more In-depth