Cuando muere un ser querido, el dolor puede ser como una daga en el corazón. Con frecuencia, el duelo desencadena emociones muy fuertes e intensas. Puedes preguntarte cómo te será posible continuar viviendo y sanar tus heridas — o hacerlo sin sentir que estás traicionando la memoria de tu ser querido.

No hay soluciones fáciles ni rápidas para el dolor y la angustia que enfrentamos después de la muerte de un ser querido. Al encarar tu duelo, reconoce la existencia del dolor y ten presente que es parte del proceso de sanación. Cuídate, y busca el apoyo de tus amigos y seres queridos.

Aunque tu vida nunca va a volver a ser exactamente la misma, el dolor intenso de la pérdida eventualmente se hará más leve. Aceptar lo que es normal ahora puede ayudarte a reconciliarte con tus pérdidas y seguir adelante con tu vida.

July 23, 2016