Más de 100 000 personas en los Estados Unidos están esperando un trasplante de órgano.
Desgraciadamente, muchas de estas personas nunca llegan a recibir una llamada diciéndoles que se ha encontrado un donante para ellas. Tal vez muchas no tengan una segunda oportunidad de vivir. En los Estados Unidos, mueren cerca de 13 personas al día porque no hay suficientes donantes de órganos para todos aquellos pacientes en las listas de espera de trasplante.
Pensar en morir puede ser difícil. Pensar en la donación de órganos y de tejidos puede resultar incluso más duro. Pero los donantes de órganos salvan vidas.
Aquí encontrará algunos mitos y preocupaciones frecuentes sobre la donación de órganos.
Mito: Si acepto donar mis órganos, el personal del hospital no se esforzará tanto para salvar mi vida.
Hecho: Cuando va al hospital para recibir tratamiento, el equipo de atención médica intenta salvar su vida, no la de alguien más. La atención médica que recibe es la mejor posible.
Mito: Tal vez, no esté realmente muerto cuando firmen mi certificado de defunción.
Hecho: Este tema es popular en la prensa sensacionalista y es un miedo común. Sin embargo, antes de que pueda hacerse la donación de órganos, deben seguirse una serie de pasos estrictos. Los profesionales de atención médica hacen pruebas para asegurarse de que la persona falleció. Estas pruebas no suponen ningún coste para los familiares.
Mito: La donación de órganos va en contra de mi fe.
Hecho: Muchas de las religiones principales apoyan la donación de órganos. Entre ellas están el catolicismo, el islamismo, la mayoría de las ramas del judaísmo y la mayoría de las religiones protestantes. Si no sabe cuál es la postura de su religión con respecto a la donación de órganos, pregunte a un miembro de su clero.
Mito: Tengo menos de 18 años. Soy demasiado joven para tomar esta decisión.
Realidad: Muchos estados permiten que los menores de 18 años se registren como donantes de órganos. Sin embargo, si fallece antes de los 18, su padre, madre o tutores legales tomarán esta decisión. Si quiere ser donante de órganos, asegúrese de que su familia está de acuerdo con su voluntad. Recuerde, los niños también necesitan trasplantes de órganos. Suelen necesitar órganos de menor tamaño que los de los adultos.
Mito: Las personas que donan órganos o tejidos no pueden tener un funeral con el ataúd abierto.
Realidad: Los donantes de órganos son tratados con cuidado y respeto. Y son vestidos para su entierro. Nadie puede ver si han donado órganos o tejidos.
Mito: Soy demasiado viejo para donar. Nadie querría mis órganos.
Realidad: No hay una edad límite definida para donar órganos. La decisión sobre el uso de sus órganos se toma con base en la salud de estos, no en su edad. Deje que el equipo de atención médica decida en el momento de su muerte si sus órganos y tejidos son aptos para un trasplante.
Mito: No tengo buena salud. Nadie querría mis órganos o tejidos.
Realidad: Muy pocas afecciones médicas evitan que sea donante de órganos. Quizás no pueda donar algunos órganos, pero otros órganos y tejidos sí que pueden ser aptos. Recuerde: deje que el equipo de atención médica decida en el momento de su muerte si sus órganos y tejidos son aptos para un trasplante.
Mito: Me gustaría donar ahora uno de mis riñones. Sin embargo, solo puedo hacerlo si es para un familiar.
Hecho: La mayoría de las donaciones en vida son entre familiares y amigos. Sin embargo, puede optar por donar un riñón a alguien que no conoce. También puede donar otros órganos y tejidos, como parte del páncreas, del intestino o del hígado, o un pulmón.
Si decide ser un donante vivo, el equipo de atención médica en el centro de trasplantes le hará muchas preguntas. Querrán asegurarse de que conoce los riesgos.
Le harán pruebas para garantizar que goce de buena salud y que el órgano que quiere donar esté sano. El equipo de atención médica también querrá tener tanta certeza como sea posible de que la donación del órgano no afectará a su salud.
Mito: Los ricos y famosos encabezan la lista cuando necesitan una donación de órgano.
Realidad: Los ricos y famosos reciben el mismo tratamiento que los demás dentro del ámbito de la donación de órganos. Es cierto que los famosos reciben mucha atención por parte de los medios tras un trasplante. Sin embargo, quiénes son y la cantidad de dinero que tienen no les ayudará a conseguir un órgano. Un sistema informático y unas normas muy estrictas se encargan de garantizar esta imparcialidad.
Mito: A mi familia se le cobrará si dono mis órganos.
Realidad: A la familia del donante de órganos nunca se le cobra por la donación. La familia del donante paga la atención médica recibida para tratar de salvar su vida antes de la donación de los órganos. Algunas veces las familias piensan que estos costes son por la donación de órganos. Sin embargo, no le cobrarán nada a la familia del donante por la donación de órganos y tejidos.
Por qué debería plantearse donar órganos
Ahora que conoce los hechos, sabe que ser donante de órganos puede tener repercusiones grandes. Su donación ayuda a más de una persona a recibir un órgano importante. Al donar los órganos y tejidos al morir, puede salvar hasta ocho vidas y mejorar hasta 75 más. Muchas familias dicen que saber que su ser querido contribuyó a salvar otras vidas les ayudó a afrontar la pérdida.
Se necesitan donantes que pertenezcan a todas las razas y grupos étnicos. En especial, se necesitan en algunas comunidades, como los afronorteamericanos, asiáticos-norteamericanos, isleños del pacífico, nativos norteamericanos e hispanos.
El tipo de sangre y de tejido ayuda a encontrar compatibilidad entre los órganos donados y las personas que los necesitan. Algunos tipos de sangre son más comunes en personas pertenecientes a ciertas razas y grupos étnicos. Esto significa que tal vez sea más probable que el trasplante tenga éxito si el donante y la persona que recibe el órgano comparten un origen racial o étnico similar.
Cómo donar
Convertirse en donante de órganos es fácil. Solo debe hacer lo siguiente:
- Inscríbase en el registro de donantes de su estado. La mayoría de los estados ofrecen maneras de registrarse. Consulte cómo hacerlo en organdonor.gov.
- Marque su elección en su permiso de conducir. Puede hacerlo cuando se saque el permiso o lo renueve.
- Dígaselo a su familia. Asegúrese de que su familia sepa que quiere ser donante de órganos.
Las mejores formas de convertirse en donante son inscribirse en el registro de donación de órganos de su estado y marcar su elección en su permiso de conducir o identificación estatal. Pero también es importante que se lo diga a su familia, porque los hospitales se lo preguntan a los familiares más cercanos antes de extraer los órganos.
Sin embargo, los hospitales no necesitan pedir ningún consentimiento si tiene 18 años o más y está en el registro de donantes de su estado o si ha marcado que quiere donar órganos en su permiso de conducir o en su tarjeta de identificación estatal.
Si ha designado a alguien para que decida sobre su atención médica en su nombre en caso de que usted no pueda hacerlo, asegúrese de que esa persona sepa que usted desea ser donante de órganos. También puede indicar sus deseos en un testamento en vida si tiene uno. Pero es posible que el testamento no se lea justo en el momento de su muerte.
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