Donación de órganos: no dejes que te confundan estos mitos

¿No estás seguro si donar órganos para un trasplante? No dejes que la mala información te prive de salvar vidas.By Mayo Clinic Staff

Más de 120.000 personas en Estados Unidos esperan una donación de órgano.

Desafortunadamente, muchos nunca recibirán la llamada que les diga que se ha encontrado un donante compatible — y una segunda oportunidad para vivir. Se calcula que cada día en los Estados Unidos 21 pacientes mueren por falta de órganos donados.

Puede ser duro pensar sobre lo que va a ocurrirle a tu cuerpo después de morir, sin pensar en donar los órganos y los tejidos. Pero ser donante de órganos es una decisión generosa y que merece la pena porque puede salvar vidas.

Si nunca consideraste la donación de órganos o retrasaste la decisión de ser donante a causa de posible información incorrecta, te damos respuestas a algunos mitos y preocupaciones comunes sobre la donación de órganos.

Mito: Si acuerdo donar mis órganos, el personal del hospital no hará todo lo posible por salvar mi vida.

Verdad: Cuando vayas al hospital para obtener tratamiento, los doctores se centran en salvar tu vida — no la de otra persona. Te verá un doctor cuya especialidad sea lo más similar posible a tu enfermedad en particular.

Mito: Puede que no esté realmente muerto cuando firmen el certificado de mi defunción.

Verdad: Aunque es un tema popular en la prensa sensacionalista, en realidad la gente no empieza a mover los dedos de los pies después de que se declare su defunción. De hecho, la gente que acuerda la donación de órganos pasa por más exámenes (sin cargo para sus familias) para determinar que realmente están muertos que la gente que no es donante.

Mito: La donación de órganos va en contra de mi religión.

Verdad: La donación de órganos es consistente con las creencias de la mayoría de religiones principales. Esto incluye el catolicismo, el islamismo, la mayoría de divisiones del judaísmo y la mayoría de fes protestantes. Si no estás seguro o te sientes incómodo con la posición de tu fe respecto a la donación, pregunta a un miembro del clero de tu religión.

Mito: Tengo menos de 18 años. Soy demasiado joven para tomar esta decisión.

Verdad: Es verdad, desde el punto de vista legal. Pero tus padres pueden autorizar esta decisión. Puedes expresar a tus padres tu deseo de donar y tus padres pueden dar su consentimiento sabiendo que eso es lo que quieres. Los niños también tienen necesidades de trasplante y normalmente necesitan órganos más chicos que los que puede proporcionar un adulto.

Mito: Un funeral con féretro abierto no es una opción para la gente que dona órganos o tejidos.

Verdad: La donación de órganos y tejidos no interfiere con los funerales en los que los féretros están abiertos. El cuerpo del donante se viste para el entierro, por tanto no existen señales visibles de donación de órganos o tejidos. Para la donación de huesos, se inserta una barra en el lugar del que se extrajo el hueso. Con la donación de piel, una capa muy fina de piel similar a la de la piel quemada por el sol se extrae de la espalda del donante. Puesto que el donante está vestido y acostado sobre su espalda, nadie puede ver la diferencia.

Mito: Soy demasiado viejo para donar. Nadie querría mis órganos.

Verdad: No existe edad límite para donar órganos. La decisión de usar tus órganos se basa en criterios médicos estrictos, no en la edad. No te descalifiques antes de tiempo. Deja que los doctores decidan en el momento de tu muerte si tus órganos y tejidos son buenos para el trasplante.

Mito: Mi salud no es la mejor. Nadie querría mis órganos o tejidos.

Verdad: Muy pocas enfermedades descalifican automáticamente la donación de órganos. La decisión de usar un órgano se basa en criterios médicos estrictos. Puede ocurrir que algunos de tus órganos no sean apropiados para el trasplante, pero otros órganos y tejidos pueden estar bien. No te descalifiques prematuramente. Sólo los profesionales médicos en el momento de la muerte pueden determinar si los órganos son apropiados para el trasplante.

Mito: Me gustaría donar uno de mis riñones ahora, pero no me permitirían hacerlo a menos que uno de los miembros de mi familia lo necesitara.

Verdad: Antes solía ser así, pero ya no lo es. Ya sea un miembro lejanode la familia, un amigo o un completo extraño a quien quieras ayudar, puedes donar un riñón a través de ciertos centros de trasplante.

Si decides ser un donante vivo, tendrás que someterte a un cuestionario exhaustivo para asegurar que eres consciente de los riesgos y que tu decisión de donar no se basa en ganancia económica. También deberás someterte a un examen para determinar si los riñones están en buena forma y si puedes llevar una vida saludable con sólo uno.

Mito: La gente rica y famosa está al principio de la lista cuando necesita a un donante.

Verdad: No se da prioridad a la gente rica y famosa cuando se trata de repartir órganos. Puede parecer cierto a causa de la cantidad de publicidad generada cuando algún famoso recibe un trasplante, pero no se les trata de forma distinta a los demás. La realidad es que la fama y el estatus financiero no se tienen en cuenta para repartir órganos.

Mito: Le cobrarán a mi familia si dono órganos.

Verdad: La familia del donante de órganos nunca debe pagar por donar. En todo caso se les cobra por los esfuerzos finales por mantener a la persona con vida y, en ocasiones, los costos relacionados con la donación se malinterpretan. Los costes de la extracción de órganos van al receptor del trasplante.

Por qué deberías considerar la donación de órganos

Ahora que tienes la información verdadera, puedes ver que ser donante de órganos puede marcar una gran diferencia y no sólo para una persona. Al donar los órganos al morir, puedes salvar o mejorar tanto como 50 vidas. Y muchas familias dicen que saber que sus seres queridos ayudaron a salvar otras vidas les ayudó a enfrentar su pérdida.

Es especialmente importante considerar el ser un donante de órganos si perteneces a una minoría étnica. Las minorías, entre las que se incluye a los afroamericanos, los isleños del Pacífico, los americanos nativos y los hispánicos, tienen mayor probabilidad que los blancos de sufrir enfermedades crónicas que afecten al riñón, corazón, pulmón, páncreas e hígado.

Ciertos tipos de sangre son más prevalentes en las poblaciones de minorías étnicas. Puesto que es necesario en los trasplantes hacer coincidir tipos sanguíneos, normalmente la necesidad de donación de órganos es especialmente alta.

April 26, 2016 See more In-depth