Problemas que pueden aparecer por no seguir las instrucciones

Los antibióticos se deben tomar tal como se los recetó para evitar generar resistencia. Las instrucciones de un antibiótico indican cuántas tabletas tienes que tomar y con qué frecuencia debes hacerlo. Las recetas se surten de manera que tengas la cantidad exacta de medicamentos que necesitas para completar el tratamiento.

Cuando te sientes mejor resulta tentador dejar de tomar el antibiótico. Pero es necesario completar el tratamiento para eliminar las bacterias que provocan la enfermedad. Si no lo haces, es posible que tengas que retomar el tratamiento más adelante y quizás fomentes la diseminación de propiedades de resistencia al antibiótico entre las bacterias nocivas.

Consecuencias de la resistencia a los antibióticos

Durante muchos años, la aparición de nuevos antibióticos fue más rápida que el desarrollo de la resistencia a los antibióticos. Sin embargo, en los últimos años, la velocidad de la resistencia a los medicamentos ha contribuido a una cantidad cada vez mayor de problemas médicos.

En los Estados Unidos, según un informe de 2013 de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention), al menos 2 millones de personas por año «contraen infecciones graves con bacterias resistentes a uno o más de los antibióticos designados para tratar dichas infecciones». Y al menos 23.000 personas mueren cada año por infecciones resistentes a los antibióticos.

La cantidad creciente de infecciones resistentes a los medicamentos produce:

  • Enfermedades o discapacidades más graves
  • Más muertes por enfermedades que antes eran curables
  • Recuperación prolongada
  • Hospitalizaciones más frecuentes o más prolongadas
  • Más consultas con el médico
  • Tratamientos menos efectivos o más invasivos
  • Tratamientos más caros

Administración de antibióticos

El uso adecuado de antibióticos (con frecuencia denominado «administración de antibióticos») puede ayudar a preservar la eficacia de los antibióticos actuales, extender su vida y proteger al público de las infecciones resistentes a los antibióticos. Muchos hospitales y asociaciones médicas han implementado nuevas pautas de diagnóstico y tratamiento para asegurar que los tratamientos sean eficaces contra las infecciones bacterianas y reducir el uso inadecuado de antibióticos.

El público también interviene en la administración de antibióticos. Puedes ayudar a reducir la posibilidad de que aparezca una resistencia a los antibióticos si tomas las siguientes medidas:

  • Usa los antibióticos solo como te los recetó el médico.
  • Toma la dosis diaria correspondiente y completa todo el tratamiento.
  • Si te recetaron un antibiótico, pregúntale al médico qué debes hacer si olvidas una dosis.
  • Si por alguna razón sobraron antibióticos, deséchalos. Nunca tomes los restos de un antibiótico para una enfermedad posterior. Puede no ser el antibiótico correcto y no será un tratamiento completo.
  • Nunca tomes los antibióticos recetados para otra persona.
  • No presiones al médico para que te dé una receta de antibióticos. Pídele consejos para tratar los síntomas.
  • Practica buenos hábitos de higiene. Lávate las manos con agua y jabón a menudo, sobre todo después de ir al baño, antes de comer, antes de preparar alimentos y después de manipular carne fresca. Lava bien las frutas y vegetales, y mantén limpias las superficies de trabajo de la cocina.
  • Asegúrate de que tú o tus hijos reciban las vacunas recomendadas. Algunas vacunas recomendadas protegen contra las infecciones bacterianas, como la difteria y el coqueluche (tos ferina).
  • Si crees que eres alérgico a la penicilina, consulta con el médico si debes hacerte una prueba de alergia en la piel. Algunas investigaciones mostraron que los informes de alergias a la penicilina y a otros antibióticos pueden ser excesivos. Descartar una alergia a un antibiótico puede ayudar a que el médico recete el antibiótico más adecuado cuando se necesita.
Dec. 12, 2014 See more In-depth