Antibióticos: el mal uso te pone en riesgo a ti y a los demás

Los antibióticos pueden salvar vidas, pero el mal uso ha aumentado la cantidad de microrganismos resistentes a los medicamentos. Conoce cómo te afecta esto y qué puedes hacer para ayudar a prevenir la resistencia a los antibióticos.

Escrito por personal de Mayo Clinic

Los antibióticos son medicamentos importantes. Sería difícil exagerar el beneficio que la penicilina y otros antibióticos han desempeñado en el tratamiento de infecciones bacterianas, la prevención de la propagación de enfermedades y la minimización de complicaciones graves de las enfermedades.

Pero también existe un problema con los antibióticos. Los medicamentos que solían ser tratamientos estándar para las infecciones bacterianas ahora son menos efectivos o directamente no funcionan. Cuando un antibiótico ya no tiene efecto en determinada cepa de bacterias, se dice que esas bacterias son resistentes a los antibióticos.

El uso excesivo y mal uso de los antibióticos son factores fundamentales que contribuyen a la resistencia a los antibióticos. El público general, los médicos y los hospitales desempeñan una función en asegurar el uso adecuado de los medicamentos y minimizar el desarrollo de la resistencia a los antibióticos.

¿Qué causa resistencia a los antibióticos?

Una bacteria es resistente a un medicamento cuando ha mutado de manera tal que queda protegida contra el efecto del medicamento o neutraliza el medicamento. Cualquier bacteria que sobreviva a un tratamiento con antibióticos puede luego multiplicarse y transmitir sus propiedades de resistencia. Además, algunas bacterias pueden transmitir sus propiedades de resistencia al medicamento a otras bacterias, como si se pasaran las respuestas a un examen para ayudarse a sobrevivir.

Es normal y de esperar que las bacterias adquieran resistencia a un medicamento. No obstante, la manera en que se utilizan los medicamentos afecta la rapidez y el grado en que se produce la resistencia al medicamento.

Uso excesivo de antibióticos

El uso excesivo de antibióticos (especialmente, tomar antibióticos aun cuando no sean el tratamiento adecuado) promueve la resistencia a los antibióticos. Los antibióticos tratan las infecciones bacterianas, no las infecciones virales. Por ejemplo, un antibiótico es el tratamiento adecuado para la amigdalitis estreptocócica, causada por la bacteria Streptococcus pyogenes. Pero no es el tratamiento correcto para la mayor parte de los dolores de garganta, que son provocados por virus.

Si tomas un antibiótico cuando en realidad tienes una infección viral, el antibiótico atacará las bacterias presentes en tu cuerpo, ya sea las bacterias beneficiosas o las que no están causando la enfermedad. Este tratamiento mal dirigido puede promover propiedades resistentes a los antibióticos en bacterias inofensivas, que a su vez pueden compartirlas con otras bacterias.

Algunas infecciones virales frecuentes que no requieren tratamiento con antibióticos son:

  • Resfrío
  • Gripe (influenza)
  • Bronquitis
  • La mayoría de los casos de tos
  • La mayoría de los dolores de garganta
  • Algunas infecciones de oído
  • Algunas infecciones de los senos paranasales
  • Gripe estomacal (gastroenteritis vírica)

Es probable que haya varios factores que contribuyen al uso excesivo. Cuando aparecieron por primera vez la penicilina y otros antibióticos, se los consideraba medicamentos «mágicos» porque hacían efecto de manera rápida y con relativamente pocos efectos secundarios. Parecían ser la respuesta a todas las enfermedades frecuentes.

A pesar de que en los últimos años se toma cada vez más conciencia sobre la resistencia a los antibióticos, el uso excesivo aún ocurre por varios motivos:

  • Los médicos podrían recetar antibióticos antes de recibir los resultados de los análisis que identifiquen la causa real de la infección.
  • Es probable que las personas que quieren un rápido alivio de los síntomas, independientemente de la causa de la enfermedad, presionen a los médicos para que les receten antibióticos.
  • Las personas podrían tomar antibióticos comprados en el extranjero o por Internet para enfermedades autodiagnosticadas.
  • Las personas podrían tomar antibióticos que les sobraron de una receta anterior.
Dec. 12, 2014 See more In-depth