Los niños y el divorcio: Cómo ayudar a los niños a enfrentar la separación

El divorcio es entre los adultos — pero el fin de un matrimonio puede tener profundos efectos también sobre los niños. Aquí ofrecemos ayuda sobre cómo presentar un frente unido ante su niño.

Escrito por personal de Mayo Clinic

El divorcio es estresante para toda la familia. Tu hijo podría sentir que su mundo se le dio vuelta. Pero hay buenas noticias: tú puedes facilitar el ajuste de tu hijo al divorcio interactuando de manera responsable con tu cónyuge. Considera estos consejos prácticos para los niños y el divorcio.

Cómo dar la noticia

Es mejor si tú y tu cónyuge, juntos, hablan con tu hijo acerca del divorcio. Habla honesta y sencillamente, pero deja fuera los detalles desagradables. Podrías decir “tu mamá (o papá) y yo hemos tenido problemas para llevarnos bien, así que pensamos que es mejor para nosotros vivir separados”.

Asegúrate de que tu hijo entienda que el divorcio es sólo entre adultos. Recuérdale –repetidamente– que él no hizo nada para causar el divorcio y que ambos lo aman tanto como siempre.

También habla con el maestro de tu hijo, terapeuta y médico de la escuela acerca del divorcio. Ellos pueden observar a tu hijo, mantenerte actualizado sobre cualquier inquietud y proveer orientación..

Espera una mezcla de reacciones

Inicialmente tu hijo podría estar más interesado en cosas concretas: ¿Dónde viviré? ¿Necesito cambiar de escuela? ¿Quién me llevará a mis clases de natación? Conforme resuelvas los términos del divorcio, trata de mantener la rutina de tu hijo tanto como sea posible –o establece rápidamente una nueva. Saber qué esperar ayudará a tu hijo a sentirse más seguro.

Sin embargo, pronto se establecerá la realidad del divorcio. Un niño más joven podría responder al estrés experimentando una regresión hacia comportamientos que había dejado atrás previamente, como usar chupón y mojar la cama. El resurgimiento de la ansiedad de separación puede también impactar. Ayuda a tu hijo a expresar sus sentimientos con palabras.

Un niño más grande podría responder al estrés con una mezcla de emociones — ira, ansiedad, dolor o incluso alivio. Si la ira de tu hijo va hacia adentro, podría deprimirse o retraerse. La ira también puede tener el efecto opuesto, provocando que el niño haga berrinches o desarrolle problemas de conducta. Alienta a tu hijo a compartir sus sentimientos tan abiertamente como sea posible.

Deja a tu hijo fuera de la pelea

Respetar la relación de tu hijo con tu cónyuge puede ayudarlo a adaptarse al divorcio. Mantén estas “cosas que no debo hacer” en mente:

  • No hables mal de tu cónyuge frente al niño.
  • No obligues al niño a escoger lados.
  • No lo utilices como mensajero o intermediario.
  • No pelees o discutas cuestiones de manutención frente a tu hijo.
  • No presiones a tu hijo para obtener información sobre tu cónyuge.
  • No lo utilices para lastimar a tu cónyuge.
March 08, 2014 See more In-depth