¿Por qué los niños se enferman tan a menudo en la escuela? ¿Cuáles son las mejores maneras de mantener a tu hijo saludable en la escuela? Obtén las respuestas a estas preguntas de salud escolar y más.

Escrito por personal de Mayo Clinic

¿Pareciera que tu hijo está enfermo todo el tiempo? En los primeros años escolares el sistema inmunológico de tu hijo se pone a prueba. Después de todo, en grupos grandes tienden a propagarse fácilmente organismos que causan enfermedades a los niños pequeños.

He aquí por qué las enfermedades infecciosas son tan comunes y lo que le recomendamos a tu hijo hacer para mantenerse saludable en la escuela.

Muchas enfermedades infantiles son causadas por virus. Todo lo que se necesita es un solo niño que lleve a la escuela un virus para que éste comience a propagarse. Considera este escenario común: un niño que tiene un resfrío tose o estornuda en el aula. Los niños sentados cerca inhalan las gotitas respiratorias infectadas y el resfrío se propaga.

O tal vez un niño que tiene diarrea utiliza el inodoro y regresa a su aula sin lavarse las manos. De cualquier cosa que el niño enfermo toca, es posible que los gérmenes que causan enfermedades se propaguen a otros niños que toquen el mismo objeto y luego se lleven sus dedos a la boca.

El lavado frecuente de las manos es una de las maneras más simples y eficaces de mantenerse saludable en la escuela. Recuérdale a tu hijo lavarse las manos antes de comer y después de ir al baño; al soplar su nariz o jugar al aire libre. Sugiérele enjabonarlas durante el tiempo que se tarda en cantar la canción de "Feliz Cumpleaños" dos veces.

El sentido común tiene mucho que ver con mantenerse saludable en la escuela. Además de lavarse las manos con frecuencia, anima a tu hijo a seguir estos consejos:

  • Usar desinfectante de manos. Dale a tu hijo desinfectante de manos a base de alcohol para mantener en su escritorio o mochila. Recuérdale usar el desinfectante antes de comer bocadillos o el almuerzo y después de usar una computadora compartida; sacapuntas; fuente de agua u otros objetos de la comunidad. También puedes donar a las aulas toallitas desinfectantes para uso general.
  • Cubrirse boca y nariz al toser o estornudar. Dale a tu hijo un paquete de pañuelos desechables para que los tenga en su escritorio o mochila. Anímalo a toser o estornudar en un pañuelo, el cual debe tirar enseguida a la basura y lavarse las manos o usar un desinfectante de manos. Si no es posible usar un pañuelo al momento, recuérdale toser o estornudar en la parte interior de su codo.
  • Mantener las manos alejadas de los ojos y la boca. Recuérdale a tu hijo que a menudo las manos están cubiertas de gérmenes.
  • No compartir botellas de agua, alimentos u otros artículos personales. Ofrécele a tu hijo esta simple regla: si se pone el objeto en la boca, que lo mantenga consigo.

También ayuda a tu hijo a evitar a cualquier persona que tenga una infección contagiosa. El contacto cercano con un amigo enfermo, si sale a jugar o duerme fuera de casa, conlleva el riesgo de contagio.

Por supuesto, también es importante que tu niño tenga una dieta saludable, duerma lo suficiente y esté al día en sus vacunas, lo que incluye una vacuna anual contra la influenza. Para evitar la propagación de la enfermedad en casa, utiliza los mismos consejos para toda la familia.

Oct. 22, 2014