Logra un mayor equilibrio entre el trabajo y la vida personal

Mientras trabajas, tal vez será un desafío permanente hacer malabarismos entre las exigencias profesionales y tu vida personal. Pero si puedes aprender tanto a establecer límites como a cuidarte a ti mismo, podrás lograr el equilibrio entre el trabajo y la vida personal que sea mejor para ti:

Establece límites

No se puede fabricar tiempo. Si no estableces límites, entonces el trabajo u otras obligaciones pueden dejarte sin tiempo para las actividades y relaciones que disfrutas. Considera estas ideas:

  • Lleva unregistro de tu tiempo. Presta atención a tus tareas cotidianas, tanto las actividades relacionadas con el trabajo como las personales. Decide qué es necesario y lo que más te satisface.
  • Administra tu tiempo. Evita o delega las actividades que no disfrutes o no puedas hacer; o comparte tus preocupaciones y posibles soluciones con tu jefe o con otros. Organiza las tareas del hogar de manera eficiente, como hacer mandados en partes o lavar ropa todos los días; no guardar toda la ropa para tu día libre. Atiende lo que sea urgente hacer y deja lo demás de lado.
  • Haz una lista. . Marca los eventos familiares en un calendario semanal, y mantén una lista diaria de tareas en el hogar y en el trabajo. Tener un plan te ayuda a mantener tu enfoque. Cuando no tienes un plan, es fácil dejarte atrapar por los planes y prioridades de los demás.
  • Aprende a decir no. Ya se trate de un compañero de trabajo que te pide encabezar un proyecto extra o el maestro de tu hijo que te solicita organizar una fiesta en clases, recuerda que está bien decir respetuosamente no. Cuando dejes de aceptar tareas por culpabilidad o por un falso sentido de obligación, tendrás más tiempo para actividades que te sean significativas.
  • Deja el trabajo en el trabajo. Con la tecnología para conectar a cualquier persona en cualquier momento desde prácticamente cualquier lugar, puede ya no haber una separación entre el trabajo y el hogar a menos que tú la establezcas. Toma una decisión conciente para separar el tiempo de trabajo del personal.
  • Reduce el acceso al correo electrónico. No revises tu correo electrónico más de tres veces al día — cerca del mediodía; a media tarde y antes de anochecer. Si lo primero que haces en la mañana es acceder a tu correo electrónico, tiendes a enfocarte y a responder a los problemas de otras personas en lugar de ser proactivo acerca de tus propias necesidades.
  • Aprovecha tus opciones. Pregúntale a tu jefe acerca de horarios flexibles; semana laboral comprimida; trabajo compartido; trabajo a distancia u otra flexibilidad de programación. Cuanto más control tengas sobre tu tiempo, menos estrés sufrirás.
  • Trata de acortar los compromisos y minimizar las interrupciones. El nivel máximo de concentración de la mayoría de las personas es de no más 90 minutos. Después de eso, la capacidad de retener información disminuye drásticamente. Si te interrumpen durante una labor, necesitas el doble o triple del tiempo que dura la interrupción para recuperar la concentración total en tu tarea.

Cuidarte a ti mismo

Un estilo de vida saludable es esencial para hacer frente al estrés y lograr el equilibrio entre trabajo y vida. Intenta:

  • Comer una dieta saludable. La dieta mediterránea — que hace hincapié en las frutas y verduras frescas y proteínas magras &mdash mejora la capacidad de retener el conocimiento, así como el vigor y el bienestar.
  • Dormir lo suficiente. La falta de sueño aumenta el estrés. También es importante evitar el uso de dispositivos electrónicos personales, como tabletas, justo antes de la hora de dormir. La luz azul emitida por estos dispositivos disminuye tu nivel de melatonina, la hormona asociada con el sueño.
  • Tomarte un tiempo para divertirte y relajarte. Dedica tiempo cada día para una actividad que disfrutes, como la práctica del yoga o leer. Mejor aún, descubre las actividades que puedes realizar con tu pareja, familia o amigos, como senderismo, bailar o tomar clases de cocina.
  • Trabajar como voluntario. Es importante no sobre-programarte a ti mismo. Pero la investigación indica que el voluntariado puede contribuir a un mayor sentido de equilibrio entre el trabajo y la vida personal. El voluntariado selectivo podría reducir tus niveles de agotamiento y de estrés y aumentar tu bienestar social y emocional.
  • Fortalece tu sistema de respaldo. En el trabajo, une fuerzas con tus compañeros que pueden hacer tu trabajo — y viceversa — cuando surgen conflictos familiares. En casa, cuenta con amigos de confianza y seres queridos que te auxilien con el cuidado de niños o de las responsabilidades del hogar cuando necesites trabajar horas extras o viajar.

Cuándo buscar ayuda profesional

Todos necesitamos ayuda de vez en cuando. Si sientes que tu vida se ha vuelto demasiado caótica para manejarla y que te esfuerzas sin resultados, habla con un profesional — como un terapeuta u otro profesional de salud mental. Si tu empresa ofrece un programa de asistencia al empleado, aprovecha los servicios disponibles.

Recuerda, no es tarea sencilla lograr un equilibrio saludable entre el trabajo y la vida personal. Crear este equilibrio es un proceso continuo al cambiar tu familia, tus intereses y tu vida laboral. Examina periódicamente tus prioridades — y haz cambios si es necesario — para asegurarte de mantener el rumbo.

June 13, 2015 See more In-depth