Autoestima: toma medidas para sentirte mejor contigo mismo

Si tienes una baja autoestima, emplea el poder de tus propios pensamientos y creencias para cambiar cómo te sientes sobre ti mismo. Empieza con estos cuatro pasos para alcanzar una autoestima más saludable.

Escrito por personal de Mayo Clinic

La baja autoestima puede afectar negativamente prácticamente a todas las facetas de tu vida, incluyendo las relaciones, el trabajo y la salud. Pero puedes estimular la autoestima dejándote guiar por los tipos de asesoramiento de salud mental.

Ten en cuenta estos pasos, basados en la terapia de conductual cognitiva:

1. Identifica situaciones o condiciones problemáticas

Piensa en las condiciones o situaciones que parecen desinflar tu autoestima. Entre los desencadenantes comunes se encuentran:

  • Una presentación de trabajo o escuela .
  • Una crisis en el trabajo o en casa.
  • • Un problema con una pareja, un ser querido, compañero de trabajo u otro contacto cercano.
  • Un cambio en los roles o circunstancias en tu vida, como la pérdida de un trabajo o un hijo que se va de casa.

2. Sé consciente de los pensamientos y creencias

Una vez que hayas identificado las situaciones problemáticas, presta atención a tus pensamientos sobre ellas. Esto incluye un diálogo interno, lo que te dices a ti mismo, y tu interpretación de lo que significa la situación. Tus pensamientos y creencias pueden ser positivos, negativos o neutrales. Pueden ser racionales, basados en la razón o en hechos, o irracionales, basados en falsas ideas.

3. Enfrenta el pensamiento negativo o impreciso

Tus pensamientos iniciales pueden no ser la única manera de ver una situación, así que deberás medir la precisión de tus pensamientos. Pregúntate si tu visión es consistente, con hechos y lógica, o si son posibles otras explicaciones para tu situación.

Considera que puede ser complicado reconocer las inconsistencias de tu pensamiento. Los pensamientos y las creencias que has tenido por largo tiempo pueden parecer normales y objetivos, aunque muchos sean opiniones o percepciones.

También debes prestar atención a los patrones de pensamiento que deterioran la autoestima:

  • Pensamiento "todo o nada". Ves las cosas o bien o mal. Por ejemplo, "Si no triunfo con esta tarea, seré un completo fracaso".
  • Filtros mentales. Sólo ves y te centras en lo negativo, distorsionando tu visión sobre una persona o situación. Por ejemplo, "Cometí un error en aquel informe y ahora todo el mundo se dará cuenta de que no estoy a la altura de este trabajo".
  • Conviertes lo positivo en negativo. Rechazas tus logros y otras experiencias positivas insistiendo en que no cuentan. Por ejemplo "Sólo hice bien aquella prueba porque era demasiado sencilla".
  • Precipitarte a las conclusiones negativas. Llegas a una conclusión negativa cuando hay muy poca evidencia o ninguna que la apoye. Por ejemplo, "Mi amigo no ha contestado a mi correo electrónico, debo de haber hecho algo que le haya molestado".
  • Confundes sentimientos con hechos. Confundes los sentimientos o las creencias con los hechos. Por ejemplo "Me siento como un fracasado, así que debo ser un fracasado".
  • Discurso interno negativo. Te subestimas, te menosprecias o tu humor es despectivo respecto a ti mismo. Esto puede venir de una reacción exagerada a una situación, como cometer un error. Por ejemplo, "No merezco nada mejor".

4. Ajusta tus pensamientos y creencias

Ahora reemplaza los pensamientos negativos o poco precisos por los precisos y constructivos. Prueba las siguientes estrategias:

  • Usa frases esperanzadoras. Trátate con amabilidad y ánimo. El pesimismo puede ser una profecía que se cumple. Por ejemplo, si piensas que tu presentación no va a ir bien, posiblemente te atropelles mientras la haces. Prueba a decirte cosas como "Aunque sea duro, puedo manejar esta situación".
  • Perdónate. Todo el mundo comete errores, y los errores no son reflejos permanentes de ti como persona. Son momentos aislados en el tiempo. Di para ti mismo "Cometí un error, pero eso no me convierte en mala persona".
  • Evita el "debería" y el "tengo que". Si crees que tus pensamientos están llenos de estas palabras, puede que tengas expectativas irracionales de ti o de los demás. Eliminar estas palabras de tus pensamientos puede llevar a tener expectativas más realistas.
  • Concéntrate en lo positivo. Piensa en las cosas buenas de tu vida. Recuérdate aquello que recientemente salió bien. Ten en cuenta las habilidades que usaste para enfrentar situaciones desafiantes.
  • Reetiqueta tus pensamientos perturbadores. No tienes por qué reaccionar negativamente a los pensamientos negativos. En lugar de eso, piensa en los pensamientos negativos como señales para probar patrones nuevos y saludables. Pregúntate: "¿Cómo puedo pensar y qué puedo hacer para que esto sea menos estresante?"
  • Anímate. Date crédito por hacer cambios positivos. "Puede que mi presentación no haya sido perfecta, pero mis compañeros me hicieron preguntas y han estado interesados, lo que significa que logré mi objetivo".
Aug. 08, 2014 See more In-depth