La negación es un mecanismo de afrontación que te da el tiempo para adaptarte a situaciones de angustia — sin embargo, permanecer en la negación puede interferir con tu tratamiento o tu capacidad de enfrentar los desafíos.

Escrito por personal de Mayo Clinic

Si estás en negación, tratas de protegerte a ti mismo al negarte a aceptar la verdad sobre algo que está sucediendo en tu vida.

En algunos casos, la negación inicial a corto plazo puede ser algo bueno, ya que te da tiempo para adaptarte a un tema doloroso o estresante. También puede ser un precursor para hacer algún tipo de cambio en tu vida.

Pero la negación tiene un lado oscuro. Estar en negación durante mucho tiempo puede evitar que trates con problemas que requieren una acción, como una crisis de salud o una situación financiera. Descubre cuándo es útil la negación — y cuándo puede ser un obstáculo.

El rechazo a reconocer que algo está mal es una forma de afrontar los conflictos emocionales, el estrés, los pensamientos dolorosos, la información amenazante y la ansiedad. Puedes estar en negación sobre algo que te hace sentir vulnerable o que amenaza tu sentido de control, como una enfermedad, adicción, problemas financieros o conflictos en las relaciones. Puedes estar en negación sobre algo que te pasó o por algo más.

Cuando estás en negación, tú:

  • Te niegas a reconocer una situación o problema estresante
  • Evitas enfrentar los hechos de la situación
  • Minimizas las consecuencias de la situación

El rechazo a enfrentar lo hechos puede ser dañino. Aunque, algunas veces, un periodo corto de negación puede ayudar. Estar en negación le da a tu mente la oportunidad de absorber de manera inconsciente la información impactante o preocupante a un ritmo que no te enviará a un precipicio psicológico.

Por ejemplo, después de un evento traumático, puede que necesites varios días o semanas para procesar lo que pasó y afrontar las dificultades por venir. Imagina qué podría pasar si encontraras un bulto en tu garganta. Puede que sientas una descarga de miedo y adrenalina mientras imaginas que es cáncer. Así que ignora el bulto, esperando que desaparezca solo. Pero si el bulto aún sigue ahí una semana después, consulta a tu médico.

Este tipo de negación es una respuesta útil para información estresante. Al principio negaste el problema preocupante. Sin embargo, mientras tu mente lo asimilaba, te aproximaste a éste de manera más racional e interveniste al buscar ayuda.

Pero, ¿qué pasa si continúas en negación sobre el tema? ¿Y si nunca buscaste ayuda? Si persiste la negación y te impide tomar las medidas adecuadas, como consultar a tu médico, es una respuesta dañina.

Toma en cuenta los siguientes ejemplos de negación no saludable:

  • Un estudiante universitario es testigo de un tiroteo violento, pero afirma que no le afectó.
  • La pareja de un hombre mayor que está en la etapa final de su vida se niega a discutir instrucciones de atención médica y testamentos, insistiendo en que está mejorando.
  • Un administrador pierde reuniones matutinas de manera periódica tras beber en exceso la noche anterior, pero insiste en que no hay ningún problema porque sigue cumpliendo con su trabajo.
  • Una pareja tiene tantas deudas con las tarjetas de crédito que hacen las facturas a un lado porque no pueden soportar la idea de abrirlas.
  • Los padres de una joven con problemas de drogadicción le siguen dando dinero para comprar "ropa".

En situaciones como éstas, la negación puede impedir que tú o tu ser querido consigan ayuda, como tratamientos o asesoría, o que enfrenten problemas que están fuera de control — y que tendrán consecuencias devastadoras a largo plazo.

Cuando enfrentas un acontecimiento abrumador, está bien decir: "Simplemente no puedo pensar en todo esto ahora". Es posible que necesites tiempo para considerar lo que pasó y adaptarte a las nuevas circunstancias. Sin embargo, es importante que te des cuenta que la negación sólo debe ser una medida temporal; — no va a cambiar la realidad de la situación.

No siempre es fácil saber si la negación te está reprimiendo. Pero si te sientes atrapado o si alguien de confianza sugiere que estás en negación, puedes probar estas estrategias:

  • Examinar honestamente lo que temes.
  • Pensar en las posibles consecuencias negativas que genera no actuar.
  • Permitirte expresar tus miedos y emociones.
  • Tratar de identificar creencias irracionales acerca de tu situación.
  • Llevar un diario de tu experiencia.
  • Hablar sinceramente con un amigo de confianza o un ser querido.
  • Participar en un grupo de apoyo.

Si no puedes progresar frente a una situación estresante por tu cuenta — estás atrapado en la etapa de la negación — considera hablar con un profesional de salud mental, quien podrá ayudarte a encontrar formas saludables de afrontar la situación en vez de intentar pretender que no existe.

Puede que encuentres frustrante cuando un ser querido se encuentra en negación acerca de un asunto importante. Pero antes de pedir que tu ser querido enfrente los hechos, da un paso atrás. Trata de determinar si necesita un poco de tiempo para trabajar en ese asunto.

Al mismo tiempo, haz que la persona sepa que estás abierto a hablar sobre el tema, incluso si los hace sentir incómodos. Al final, esto debe darle a tu ser querido la seguridad que necesita para seguir adelante.

Si tu ser querido se encuentra en negación sobre un asunto de salud grave, como depresión, cáncer o una adicción, mencionar el asunto puede ser particularmente dificil. Escucha y ofrece tu apoyo. No trates de forzar a alguien a buscar un tratamiento, que puede llevar a confrontaciones violentas. Ofrécele que se reúnan con un médico o profesional de la salud mental.

May 20, 2014