Análisis y diagnósticos

Escrito por personal de Mayo Clinic

El proceso de diagnóstico de la enfermedad de Whipple habitualmente comprende los siguientes análisis:

  • Exploración física. El médico probablemente comenzará con una exploración física, en busca de signos y síntomas que sugieran la presencia de este trastorno; por ejemplo, sensibilidad abdominal y oscurecimiento de la piel, en especial en las partes del cuerpo expuestas al sol.
  • Biopsia. Un paso importante en el diagnóstico de la enfermedad de Whipple es tomar una muestra de tejido (biopsia), generalmente, del revestimiento del intestino delgado. Para ello, el médico suele hacer una endoscopia superior. El procedimiento usa un endoscopio delgado y flexible que se hace pasar a través de la boca, la garganta, el esófago y el estómago hasta el intestino delgado. El endoscopio le permite al médico ver los conductos digestivos y obtener biopsias.

    Durante el procedimiento, se toman muestras de tejido de varios puntos del intestino. Este tejido se examina en el microscopio en busca de lesiones y de bacterias que causan la enfermedad y, específicamente, las bacterias Tropheryma whipplei. Si las biopsias del intestino delgado no confirman el diagnóstico, el médico puede hacer una biopsia de un ganglio linfático agrandado o hacer otras pruebas.

    Una prueba basada en el ADN conocida como «reacción en cadena de la polimerasa», que está disponible en ciertos centros médicos, puede detectar las bacterias Tropheryma whipplei en las piezas de la biopsia o en las muestras de líquido cefalorraquídeo.

  • Análisis de sangre. El médico también puede pedir análisis de sangre, como un hemograma completo. Los análisis de sangre pueden detectar algunos trastornos asociados con la enfermedad de Whipple, en especial la anemia, que es una disminución en la cantidad de glóbulos rojos, y bajas concentraciones de albúmina, una proteína de la sangre.
Oct. 24, 2015