La hiperextensión cervical es una lesión en el cuello debida a que este hace un movimiento fuerte y rápido hacia adelante y hacia atrás, como el chasquido de un látigo. La hiperextensión cervical generalmente ocurre durante una colisión en la parte trasera de un automóvil, pero la lesión también puede ser el resultado de un accidente deportivo, maltrato físico u otro traumatismo.

Algunos signos y síntomas frecuentes de la hiperextensión cervical son dolor de cuello, rigidez y dolores de cabeza. La mayoría de las personas con hiperextensión cervical se recuperan en unos meses, después de tomar analgésicos, de hacer ejercicio y de otros tratamientos. Algunos experimentan dolor de cuello crónico y otras complicaciones persistentes.

La hiperextensión cervical se puede denominar «esguince de cuello» o «tensión de cuello», pero estos términos también comprenden otros tipos de lesiones.

Por lo general, los signos y síntomas de la hiperextensión cervical comienzan a manifestarse dentro de las 24 horas de la lesión y pueden ser:

  • Dolor y rigidez de cuello
  • Intensificación del dolor al mover el cuello
  • Pérdida de la amplitud de movimiento del cuello
  • Dolor de cabeza que generalmente empieza en la base del cráneo
  • Sensibilidad o dolor en los hombros, en la parte superior de la espalda o en los brazos
  • Hormigueo o entumecimiento en los brazos
  • Fatiga
  • Mareos

Algunas personas también presentan:

  • Visión borrosa
  • Zumbido de oídos (tinnitus)
  • Alteraciones del sueño
  • Irritabilidad
  • Dificultad para concentrarse
  • Problemas de memoria
  • Depresión

Cuándo consultar al médico

Consulta al médico si sientes dolor en el cuello u otros síntomas de la hiperextensión cervical después de un accidente automovilístico, una lesión deportiva u otra lesión traumática. Es importante obtener un diagnóstico rápido y preciso, y descartar fracturas u otros daños en los tejidos que puedan contribuir a causar los síntomas.

La hiperextensión cervical se produce normalmente cuando la cabeza de una persona se desplaza hacia atrás y luego hacia adelante en un movimiento forzado y rápido. Este movimiento puede dañar los huesos de la columna vertebral, los discos entre los huesos, los ligamentos, los músculos, los nervios y otros tejidos del cuello.

Este tipo de lesión puede deberse a:

  • Accidentes automovilísticos. Las colisiones traseras son la causa más frecuente de la hiperextensión cervical.
  • Maltrato físico o agresión física. La hiperextensión cervical también puede ser consecuencia de incidentes en los que recibes un puñetazo o una sacudida. La hiperextensión cervical es una de las lesiones sufridas en el síndrome del niño maltratado.
  • Deportes de contacto. A veces, los tacleos del fútbol americano y otras colisiones relacionadas con el deporte pueden causar lesiones de hiperextensión cervical.

La mayoría de las personas que experimenta hiperextensión cervical se recupera al cabo de unos pocos meses. Sin embargo, algunas personas continúan sintiendo dolor por varios meses o años después de que se produjo la lesión.

Es difícil predecir el resultado, pero en general es más probable que haya dolor crónico cuando los síntomas iniciales comprenden la aparición rápida del dolor, dolor intenso en el cuello, dolores de cabeza y dolor que se extiende hasta los brazos.

En el caso de un accidente automovilístico, es posible que recibas atención paramédica en el lugar o en una sala de urgencias. Pero una lesión por hiperextensión cervical puede no causar síntomas inmediatos. Si experimentas dolor de cuello y otros síntomas después de una lesión, consulta lo antes posible al médico o acude a una clínica de atención inmediata.

Prepárate para describir en detalle el evento que puede haber causado el comienzo de los síntomas y para responder las siguientes preguntas.

  • ¿Cómo calificarías el dolor de cuello en una escala del 1 al 10?
  • ¿El movimiento empeora el dolor?
  • ¿Qué otros síntomas has experimentado?
  • ¿Cuánto tardaron en aparecer los síntomas después del evento?
  • ¿Has experimentado dolor de cuello en el pasado, o lo experimentas regularmente?
  • ¿Has tomado algún medicamento o usado otros tratamientos para disminuir el dolor? ¿Cuál fue el resultado?
  • ¿Qué medicamentos tomas regularmente, incluidos suplementos dietéticos y medicamentos a base de hierbas?

Las preguntas sobre el episodio y tus síntomas son el primer paso para que el médico haga un diagnóstico. Además, es posible que tengas que completar un breve formulario para ayudar a que tu médico comprenda la frecuencia y gravedad de los síntomas, así como tu capacidad de hacer tareas cotidianas normales.

Examen

Durante el examen, el médico necesitará tocar y moverte la cabeza, el cuello y los brazos. Además, te pedirá que te muevas y realices tareas simples. Este examen ayuda al médico a determinar:

  • La amplitud de movimiento del cuello y de los hombros
  • El grado de movimiento que ocasiona dolor o aumento del dolor
  • La sensibilidad en el cuello, los hombros o la espalda
  • Los reflejos, la fuerza y la sensibilidad en las extremidades

Pruebas de diagnóstico por imágenes

Es posible que el médico pida una prueba de diagnóstico por imágenes o más para descartar otras enfermedades que podrían causar el dolor en el cuello o contribuir a causarlo. Estas comprenden las siguientes pruebas:

  • Las radiografías del cuello que se toman desde diferentes ángulos pueden identificar fracturas, dislocaciones o artritis.
  • La tomografía computarizada (TC) es una tecnología de rayos X especializada que produce múltiples imágenes transversales del hueso y revela detalles de posible daño óseo.
  • La resonancia magnética (RM) es una tecnología que utiliza ondas de radio y un campo magnético para generar imágenes tridimensionales detalladas. Además de lesiones óseas, las resonancias magnéticas pueden detectar algunas lesiones en los tejidos blandos, como daño en la médula espinal, los discos o los ligamentos.

Los objetivos del tratamiento son controlar el dolor, restaurar la amplitud de movimiento normal en el cuello y regresar a las actividades habituales. El tratamiento variará según la gravedad de la lesión por hiperextensión cervical. Para algunas personas, los medicamentos de venta libre y los cuidados en el hogar pueden ser suficientes. Otras personas pueden necesitar medicamentos recetados, tratamiento especializado del dolor o fisioterapia.

Tratamiento del dolor

Para disminuir el dolor, el médico puede recomendar uno de los siguientes tratamientos o más:

  • Descanso. El descanso puede ser útil durante las primeras 24 horas después de la lesión, pero el descanso prolongado en la cama puede retrasar la recuperación.
  • Hielo o calor. Aplica hielo o calor en el cuello durante 15 minutos hasta seis veces al día.
  • Analgésicos de venta libre. Con frecuencia, los analgésicos de venta libre, como paracetamol (Tylenol u otros) e ibuprofeno (Advil, Motrin IB u otros) pueden controlar el dolor leve a moderado de la hiperextensión cervical.
  • Analgésicos recetados. Las personas con dolor más intenso pueden beneficiarse del tratamiento a corto plazo con analgésicos recetados.
  • Relajantes musculares. Si el dolor te impide dormir bien por la noche, estos medicamentos pueden controlar el dolor y ayudar a restaurar el sueño normal.
  • Inyecciones. A fin de disminuir el dolor para que puedas hacer fisioterapia, puede usarse una inyección del medicamento anestésico lidocaína (xilocaína) en las zonas doloridas del músculo.

Ejercicio

Es probable que el médico te recete una serie de ejercicios de estiramiento y movimiento para ayudar a restaurar la amplitud de movimiento en el cuello y permitirte reanudar tus actividades habituales. Pueden aconsejarte aplicar calor húmedo o tomar una ducha caliente antes del ejercicio. Los ejercicios pueden consistir en:

  • Girar el cuello en ambas direcciones
  • Inclinar la cabeza de un lado a otro
  • Doblar el cuello hacia el pecho
  • Rotar los hombros

Fisioterapia

Si necesitas ayuda para aprender ejercicios de amplitud de movimiento o si experimentas dolor crónico por hiperextensión cervical, el médico puede derivarte a un fisioterapeuta. El terapeuta puede incorporar otros ejercicios para fortalecer los músculos, mejorar la postura y restaurar el movimiento normal. El objetivo es crear una rutina personalizada que finalmente puedas hacer de manera independiente en tu hogar.

Collarines de gomaespuma

En una época se usaban con frecuencia collarines cervicales blandos de gomaespuma para inmovilizar el cuello y la cabeza tras lesiones por hiperextensión cervical. Sin embargo, los estudios han demostrado que la inmovilización del cuello durante períodos prolongados puede disminuir la fuerza muscular y afectar la recuperación.

Las recomendaciones para usar un collarín varían, pero el uso está generalmente restringido a no más de tres horas por vez durante la primera semana después de la lesión, cuando experimentas un dolor más intenso. Si te ayuda a dormir por la noche, el médico también puede recomendarte el uso de un collarín.

Para tratar el dolor de la hiperextensión cervical, se han usado terapias no tradicionales, pero la investigación sobre la eficacia de estos tratamientos es limitada. Algunas de estas alternativas son las siguientes:

  • Acupuntura. La acupuntura es un tratamiento que consiste en introducir agujas ultrafinas en lugares específicos de la piel. Este tratamiento puede ofrecer cierto alivio del dolor de cuello.
  • Atención quiropráctica. La atención quiropráctica consiste en manipular las articulaciones. Existe cierta evidencia de que esta atención puede proporcionar un alivio del dolor. Algunas investigaciones sugieren una mejoría de los resultados cuando la atención quiropráctica está acompañada de ejercicio o fisioterapia. La manipulación de la columna vertebral puede causar problemas secundarios, como entumecimiento o mareos y, en muy pocas ocasiones, daños a los tejidos de la médula.
  • Masajes. El masaje —la acción de presionar los músculos del cuello con firmeza— puede proporcionar cierto alivio del dolor de cuello debido a una lesión por hiperextensión cervical.
  • Estimulación nerviosa eléctrica transcutánea. La estimulación nerviosa eléctrica transcutánea es un dispositivo que aplica una ligera corriente eléctrica a la piel. Algunas pocas investigaciones sugieren que este tratamiento puede disminuir el dolor de cuello.
Jan. 20, 2015