En muchos países en desarrollo, los objetivos de la salud pública que pueden ayudar a evitar y a controlar la fiebre tifoidea —beber agua segura, mejores condiciones de higiene y una atención médica adecuada— pueden ser difíciles de alcanzar. Por esa razón, algunos expertos creen que vacunar a las poblaciones de alto riesgo es la mejor manera de controlar la fiebre tifoidea.

Si estás por viajar a zonas donde el riesgo de contraer fiebre tifoidea es alto se recomienda que te coloques una vacuna.

Vacunas

Existen dos vacunas.

  • Una se inyecta en una sola dosis, por lo menos, una semana antes de viajar.
  • Una se administra por vía oral en cuatro cápsulas; se toma una cápsula cada dos días.

Ninguna vacuna es 100 por ciento efectiva y ambas vacunas se deben volver a administrar, ya que su efectividad disminuye con el tiempo.

Como la vacuna no brinda una protección completa, sigue las pautas que se detallan a continuación cuando viajes a zonas de alto riesgo:

  • Lávate las manos. Lavarse las manos de manera frecuente con agua jabonosa caliente es la mejor manera de controlar la infección. Lávate las manos antes de comer o de preparar los alimentos y después de ir al baño. Lleva un desinfectante de manos a base de alcohol para cuando no haya agua disponible.
  • Evita beber agua sin tratar. El agua contaminada es un problema específico en las zonas donde la fiebre tifoidea es endémica. Por esa razón, bebe solamente agua embotellada o bebidas carbonatadas, vino y cerveza en lata o en botella. El agua carbonatada embotellada es más segura que el agua no carbonatada embotellada.

    Pide bebidas sin hielo. Usa agua embotellada para cepillarte los dientes e intenta no tragar agua en la ducha.

  • Evita las frutas y los vegetales crudos. Debido a que los elementos crudos pueden haberse lavado con agua que no es segura, evita las frutas y los vegetales que no puedes pelar, en particular, la lechuga. Para estar completamente a salvo, es recomendable que evites por completo los alimentos crudos.
  • Elige alimentos calientes. Evita los alimentos almacenados o que se sirven a temperatura ambiente. Los alimentos bien calientes son los mejores. Además, aunque no existe ninguna garantía de que las comidas que se sirven en los mejores restaurantes sean seguras, lo mejor es evitar la comida de vendedores ambulantes, ya que tiene mayor probabilidad de estar contaminada.

Evita la infección a otras personas

Si te estás recuperando de la fiebre tifoidea, las siguientes medidas pueden ayudarte a mantener a salvo a otras personas:

  • Toma los antibióticos. Sigue las indicaciones de tu médico para tomar los antibióticos y asegúrate de terminar toda la receta.
  • Lávate las manos con frecuencia. Esto es lo más importante que puedes hacer para evitar propagar la infección a otras personas. Usa agua jabonosa caliente y frótate bien las manos durante, por lo menos, treinta segundos, en particular antes de comer y después de ir al baño.
  • Evita manipular alimentos. Evita preparar los alimentos para otras personas hasta que el médico te diga que ya no puedes contagiar. Si trabajas en la industria del servicio de alimentos o en un centro de cuidado de la salud, no podrás regresar al trabajo hasta que los análisis muestren que ya no tienes la bacteria que provoca la tifoidea.
July 11, 2015