La triquinosis, a veces también denominada triquinelosis, es un tipo de infección por nematodo. Los parásitos nematodos usan un organismo anfitrión para vivir y reproducirse. La infección, que ocurre principalmente en los animales que comen carne (carnívoros), particularmente en osos, zorros y morsas, se contrae al ingerir larvas de nematodo presentes en la carne cruda o poco cocida.

Cuando los humanos comen carnes poco cocidas que contienen larvas de triquina, las larvas maduran en el intestino durante varias semanas hasta transformarse en gusanos adultos. Luego, los gusanos adultos producen larvas que se desplazan por varios tejidos, entre ellos los músculos. La triquinosis está más extendida en las áreas rurales de todo el mundo.

La triquinosis puede tratarse con medicamentos, aunque no siempre son necesarios. Además, es fácil de prevenir.

Los síntomas abdominales pueden aparecer de uno a dos días después de la infección. Otros síntomas suelen comenzar de dos a ocho semanas después de la infección. Por lo general, la gravedad de los síntomas depende de la cantidad de larvas consumidas en la carne infectada.

Posiblemente sin signos ni síntomas

Los casos leves de triquinosis (aquellos en los que solo hay una pequeña cantidad de parásitos en el cuerpo) pueden no causar signos o síntomas reconocibles. Los síntomas pueden manifestarse con infestación moderada o intensa que, en ocasiones, progresa a medida que el parásito se traslada por todo el cuerpo.

Primeros signos y síntomas

Te tragas larvas de triquina cubiertas por una cápsula. Los jugos digestivos disuelven la cápsula, liberando así el parásito dentro del cuerpo. Entonces, las larvas penetran la pared del intestino delgado, donde maduran, se convierten en lombrices adultas y se aparean. En esta estadio de la enfermedad, es posible que tengas:

  • Diarrea
  • Dolor abdominal
  • Fatiga
  • Náuseas y vómitos

Signos y síntomas posteriores

Alrededor de una semana después de la infección, las lombrices adultas hembra producen larvas que atraviesan la pared intestinal, ingresan al torrente sanguíneo y, finalmente, se introducen en los músculos o en otros tejidos. Esta invasión en los tejidos puede causar lo siguiente:

  • Fiebre alta
  • Dolor y sensibilidad muscular
  • Hinchazón de los párpados o del rostro
  • Debilidad
  • Dolor de cabeza
  • Sensibilidad a la luz
  • Ojo rosado (conjuntivitis)

Cuándo consultar con el médico

Si tienes un caso leve de triquinosis sin síntomas, es posible que no necesites atención médica. Si notas que tienes problemas gastrointestinales o dolor e hinchazón muscular aproximadamente una semana después de haber comido carne de cerdo o carne de animales salvajes, habla con el médico.

Las personas contraen triquinosis al comer carne poco cocida (como de cerdo, oso, morsa o caballo) que está infectada con la forma inmadura (larva) del nematodo triquina. En la naturaleza, los animales se infectan cuando se alimentan de otros animales infectados. Los cerdos y los caballos pueden infectarse con triquinosis cuando se alimentan de basura que contiene trozos de carne infectada. El ganado vacuno no come carne, pero algunos casos se han vinculado a la ingesta de carne de res que se había mezclado con cerdo infectado o se había molido en una picadora usada previamente para cerdo contaminado.

Debido al aumento de las regulaciones sobre el alimento para cerdos y los productos derivados del cerdo en Estados Unidos, los cerdos ya no son una fuente de infección tan frecuente. Los animales salvajes, entre ellos el oso, siguen siendo fuentes de infección.

Los factores de riesgo de la triquinosis son:

  • Preparación incorrecta de los alimentos. Los seres humanos se contagian triquinosis cuando comen carne cruda infectada, como carne de cerdo, de oso o de morsa, u otra carne contaminada por picadoras u otros equipos.
  • Zonas rurales. La triquinosis es más frecuente en las zonas rurales. En los Estados Unidos, las tasas más altas de infección se encuentran en las regiones de cría de cerdos.
  • Consumo de carne de animales salvajes o no comerciales. Las medidas de salud pública han reducido, en gran medida, la incidencia de triquinosis en carnes comerciales, pero los animales no comerciales criados en el campo tienen tasas de infección más altas, en particular, las que tienen acceso a carcasas de animales salvajes. Los animales salvajes, como los osos y las morsas, siguen siendo una fuente frecuente de infección.

Excepto en casos graves, las complicaciones relacionadas con la triquinosis son poco frecuentes. En casos de infestación importante, las larvas pueden migrar a los órganos vitales y causar complicaciones peligrosas, incluso mortales, entre ellas:

  • Miocarditis: una inflamación del miocardio, la capa muscular gruesa de la pared del corazón
  • Encefalitis: una inflamación del cerebro
  • Meningitis: una inflamación de las membranas (meninges) y del líquido cefalorraquídeo que rodea el cerebro y la médula espinal
  • Neumonía: una inflamación de los pulmones

Es probable que comiences por ver a tu médico de cabecera o a un médico clínico. En algunos casos, es posible que te deriven a un especialista en enfermedades infecciosas.

La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta las restricciones previas a la consulta. Cuando programes la consulta, pregunta si hay algo que debes hacer con anticipación, como restringir tu dieta.
  • Anota los síntomas, incluso los que parezcan no tener relación con el motivo de la consulta.
  • Anota tu información personal más importante, incluso lo que te genere mayor estrés o cualquier cambio reciente en tu vida.
  • Haz una lista de los medicamentos, vitaminas y suplementos que tomes.
  • Si es posible, pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe. La persona que te acompañe puede ayudarte a recordar la información que te brinden.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.

Preparar una lista de preguntas te ayudará a aprovechar al máximo tu tiempo con el médico. Para la triquinosis, algunas preguntas básicas para hacerle al médico son:

  • ¿Qué podría estar provocando mis síntomas o mi enfermedad?
  • ¿Cuáles son otras causas posibles?
  • ¿Qué pruebas necesito hacerme?
  • ¿Esta enfermedad suele ser temporal o crónica?
  • ¿Cuáles serían las mejores medidas para tomar?
  • ¿Cuáles son las alternativas al enfoque principal que sugieres?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cómo puedo controlarlos de manera conjunta?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me recetas?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web recomiendas?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas, como las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
  • ¿Has comido carnes crudas, poco cocidas o de especies inusuales, como carne de caza, últimamente?
  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Cuán intensos son los síntomas?
  • ¿Hay algo que mejore tus síntomas?
  • ¿Hay algo que esté empeorando tus síntomas?

Las larvas de triquina se introducen en el tejido muscular en vez de quedarse en el intestino, como es el caso de otras infecciones por nematodos. Por ello, los análisis de heces no suelen indicar la presencia del parásito. El diagnóstico inicial se basa en los signos y síntomas clásicos: hinchazón alrededor de los ojos, inflamación muscular y fiebre.

Para confirmar el diagnóstico, el médico puede utilizar estas pruebas:

  • Análisis de sangre. Es posible que el médico tome una muestra de sangre y la analice en busca de signos que indiquen la presencia de triquinosis, que es un aumento en la cantidad de glóbulos blancos de cierto tipo (eosinófilos) o la formación de anticuerpos contra el parásito después de varias semanas.
  • Biopsia muscular. Aunque el análisis de sangre suele ser suficiente para establecer un diagnóstico, es posible que el médico también recomiende una biopsia del músculo. Se extrae un pequeño trozo del músculo y se examina con un microscopio en busca de larvas de triquina.

Por lo general, la triquinosis no es grave y, con frecuencia, mejora sola, casi siempre, en pocos meses. Sin embargo, la fatiga, el dolor leve, la debilidad y la diarrea pueden permanecer durante meses o años. Las infecciones sintomáticas pueden responder al tratamiento con medicamentos.

  • Medicamentos antiparasitarios. Los medicamentos antiparasitarios (antihelmínticos) son la primera línea de tratamiento contra la triquinosis. Si el parásito de triquina se descubre temprano, en la fase intestinal, el albendazol (Albenza) o el mebendazol pueden ser efectivos en la eliminación de los gusanos y de las larvas intestinales. Durante el tratamiento, puedes tener efectos secundarios gastrointestinales leves.

    Si la enfermedad se descubre después de que las larvas se entierran en los tejidos, el beneficio de los medicamentos antiparasitarios no es tan seguro. El médico puede recetarte uno si tienes problemas del sistema nervioso central, cardíacos o respiratorios como resultado de la invasión.

  • Analgésicos. Después de la invasión del músculo, se pueden administrar analgésicos para los dolores musculares. Con el tiempo, los quistes larvales de los músculos tienden a calcificarse, lo que da lugar a la destrucción de las larvas y a que no se sientan más dolores musculares ni fatiga.
  • Corticoesteroides. Algunos casos de triquinosis causan reacciones alérgicas cuando el parásito entra en el tejido muscular o cuando las larvas muertas o moribundas liberan sustancias químicas en el tejido muscular. El médico puede recetarte un corticoesteroide para controlar la inflamación durante la migración de las larvas.

La mejor defensa contra la triquinosis es preparar los alimentos correctamente. Sigue estos consejos para evitar la triquinosis:

  • Evita la carne poco cocida. Asegúrate de que los cortes enteros de carne que no sean aves de corral ni animales de caza se cocinen hasta alcanzar una temperatura interna de 145 °F (63 °C) en toda la pieza, y no cortes ni comas la carne durante al menos tres minutos después de retirarla del fuego. Cocina la carne de cerdo y de res molidas hasta alcanzar por lo menos 160 °F (71 °C). Estos se pueden comer inmediatamente después de cocinarse.

    Usar un termómetro de carne es la mejor manera de asegurarse de que la carne esté cocida por completo.

  • Evita la carne de animales de caza poco cocida. Tanto para cortes enteros como para variedades molidas, cocina hasta alcanzar una temperatura interna de por lo menos 160 °F (71 °C).
  • Evita la carne de aves de corral poco cocida. Para cortes enteros y variedades molidas, cocina hasta alcanzar una temperatura de por lo menos 165 °F (74 °C). Para cortes enteros, deja que la carne de ave repose durante tres minutos antes de cortarla o comerla.
  • Congela o irradia la carne de animales salvajes. La irradiación mata los parásitos de la carne de animales salvajes y la ultracongelación durante tres semanas mata la triquina de algunas carnes. Sin embargo, la triquina de la carne de oso no muere al congelarse, ni siquiera durante un período prolongado. No es necesario congelar ni irradiar la carne si te aseguras de que esté bien cocida.
  • Ten en cuenta que otros métodos de procesamiento no matan a los parásitos. Otros métodos de procesamiento o conservación, como el ahumado o el encurtido, no matan a los parásitos de triquina en la carne infectada.
  • Limpia a fondo las picadoras de carne. Si mueles tu propia carne, asegúrate de que se limpie el molino después de cada uso.
April 02, 2015