Análisis y diagnósticos

Escrito por personal de Mayo Clinic

En muchos casos, los médicos pueden diagnosticar la alergia al sol con solo mirar la piel. Sin embargo, si el diagnóstico no es claro, quizás necesites hacerte pruebas que ayuden a detectar qué te sucede. Algunas de estas pruebas son:

  • Análisis de exposición a la radiación ultravioleta (UV). Este examen, también llamado «fotoprueba», se usa para ver cómo reacciona la piel a longitudes de onda diferentes de radiación ultravioleta que provienen de un tipo especial de lámpara. La determinación de qué tipo particular de radiación ultravioleta te causa una reacción puede ayudar a identificar con precisión qué tipo de alergia al sol tienes.
  • Prueba del fotoparche. Esta prueba muestra si la causa de la alergia al sol es una sustancia sensibilizadora aplicada en la piel antes de la exposición al sol. En la prueba, se aplican directamente sobre la piel parches idénticos de desencadenantes frecuentes de la alergia al sol, por lo general en la espalda. Un día después, en una de las zonas, se emite una dosis medida de rayos ultravioletas que provienen de una lámpara de luz solar. Si ocurre una reacción solamente en la zona expuesta a la luz, probablemente tenga relación con la sustancia que se analiza.
  • Análisis de sangre y muestras de piel. Por lo general, no es necesario efectuar estos análisis. Sin embargo, quizás el médico te pida uno de estos análisis si sospecha que los síntomas podrían deberse a un trastorno no diagnosticado, como lupus, y no a una alergia al sol. Con estos análisis, se toma una muestra de sangre o una muestra de piel (biopsia) para que se examinen en detalle en un laboratorio.
July 23, 2015