«Dolor estomacal no ulceroso» es un término que se usa para describir los signos y síntomas de indigestión sin causa aparente. El dolor estomacal no ulceroso también se conoce como «dispepsia funcional» o «dispepsia no ulcerosa».

El dolor estomacal no ulceroso es frecuente y puede durar mucho tiempo. El dolor estomacal no ulceroso puede causar signos y síntomas parecidos a los de una úlcera, como dolor o molestia en la parte superior del abdomen, que generalmente van acompañados por hinchazón, eructos y náuseas.

Los signos y síntomas del dolor estomacal no ulceroso pueden ser:

  • Sensación de ardor o malestar en la parte superior del abdomen o la parte inferior del pecho, que a veces se alivia con alimentos o antiácidos
  • Hinchazón
  • Flatulencias
  • Sensación de saciedad rápida al comer
  • Náuseas

Cuándo consultar al médico

Pide una consulta con tu médico si experimentas signos y síntomas persistentes que te preocupen.

Busca atención médica inmediata si presentas:

  • Vómitos con sangre
  • Heces de color oscuro o negras y viscosas como alquitrán
  • Dificultad para respirar
  • Dolor que se extiende hasta la mandíbula, el cuello o los brazos

Muchas veces las causas del dolor de estómago no ulceroso no son claras. Los médicos lo consideran un trastorno funcional, lo que significa que no necesariamente se produce a causa de una enfermedad específica.

Los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer dolor estomacal no ulceroso son:

  • Beber demasiado alcohol o demasiadas bebidas con cafeína
  • Tabaquismo
  • Tomar ciertos medicamentos, especialmente analgésicos de venta libre, como la aspirina y el ibuprofeno (Advil, Motrin IB u otros), los cuales pueden causar problemas estomacales

Si tienes signos o síntomas que te preocupan, solicita una consulta con tu médico de cabecera o con un médico general. Si se sospecha dolor de estómago no ulceroso, el médico puede derivarte a un especialista en trastornos digestivos (gastroenterólogo).

Qué puedes hacer

Para prepararte para la consulta toma estas medidas:

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la consulta. Cuando programes la consulta, pregunta si hay algo que debes hacer con anticipación, como por ejemplo restringir tu dieta.
  • Anota cualquier síntoma que tengas, incluso los que parezcan no tener relación con el motivo por el cual programaste la consulta.
  • Anota tu información personal más importante, incluso lo que te genere mayor estrés o cualquier cambio reciente en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que estés tomando.
  • Considera pedirle a un familiar o a un amigo de confianza que te acompañe. En ocasiones, puede ser difícil recordar toda la información que se proporciona durante una consulta. La persona que te acompañe puede recordar algún detalle que hayas pasado por alto u olvidado.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.

Preguntas para hacerle al médico

Tu tiempo con el médico es limitado; por eso preparar una lista de preguntas te puede ayudar a aprovechar al máximo el tiempo juntos. Ordena las preguntas de la más importante a la menos importante, por si se acaba el tiempo.

Para el dolor de estómago no ulceroso, algunas preguntas básicas son:

  • ¿Qué puede estar provocando mi dolor de estómago?
  • ¿Cuáles son otras causas posibles de mi dolor de estómago?
  • ¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme?
  • Mi dolor de estómago, ¿es temporal o crónico?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
  • ¿Cuáles son las alternativas al enfoque principal que sugieres?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlos de manera conjunta?
  • ¿Debo respetar alguna restricción?
  • ¿Debería consultar a un especialista? ¿Cuánto costará? ¿Lo cubrirá mi seguro?
  • ¿Existe alguna versión genérica para el medicamento que me recetas?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web recomiendas?
  • ¿Qué determinará si debo programar una visita de seguimiento?

Además de las preguntas que preparaste para hacerle al médico, no dudes en hacer cualquier otra pregunta que se te ocurra durante la consulta.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Estar listo para responderlas puede darte tiempo para tratar otros temas que quieras abordar. El médico puede preguntarte:

  • ¿Cuándo comenzaste a experimentar los síntomas?
  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Cuán intensos son los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté mejorando los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté empeorando los síntomas?
  • ¿Has bajado de peso?

Es probable que el médico revise tus signos y síntomas, y realice una exploración física. Una serie de pruebas de diagnóstico pueden ayudar al médico a determinar la causa de tu malestar. Estas pueden comprender:

  • Análisis de sangre. Los análisis de sangre pueden ayudar a descartar otras enfermedades que causen signos y síntomas similares a los del dolor estomacal no ulceroso.
  • Pruebas para detectar una bacteria. El médico puede recomendar una prueba para detectar una bacteria llamada «Helicobacter pylori» (H. pylori), que puede causar problemas estomacales. Para el análisis de H. pylori, se necesita una muestra de sangre, heces o aliento.
  • Uso de un endoscopio para examinar el aparato digestivo. Se introduce un instrumento delgado, flexible y provisto de una luz (endoscopio) por la garganta para que el médico pueda ver el esófago, el estómago y la parte inicial del intestino delgado (duodeno).

El dolor de estómago no ulceroso de larga duración y que no se puede controlar con cambios en el estilo de vida puede requerir tratamiento. El tratamiento que recibas dependerá de los signos y síntomas. El tratamiento puede combinar medicamentos con terapia conductual.

Medicamentos

Los medicamentos que pueden ayudarte a controlar los signos y síntomas del dolor de estómago no ulceroso comprenden:

  • Remedios de venta libre para los gases. Los medicamentos que contienen el ingrediente simeticona pueden brindar cierto alivio al reducir los gases. Algunos ejemplos de remedios para aliviar los gases son Mylanta y Gas-X.
  • Medicamentos para disminuir la producción de ácido. Los medicamentos llamados «antagonistas de los receptores H2» se venden sin receta y comprenden la cimetidina (Tagamet HB), la famotidina (Pepcid AC), la nizatidina (Axid AR) y la ranitidina (Zantac 75). Existen versiones más fuertes de estos medicamentos disponibles en presentaciones de venta con receta.

  • Medicamentos que bloquean la producción de ácido. Los inhibidores de la bomba de protones cierran las «bombas» de ácido dentro de las células secretoras de ácido. Los inhibidores de la bomba de protones reducen el ácido al bloquear la acción de estas pequeñas bombas.
  • Los inhibidores de la bomba de protones de venta libre comprenden el lansoprazol (Prevacid 24 HR) y el omeprazol (Prilosec OTC). Algunos inhibidores de la bomba de protones más potentes también se venden con receta médica.

  • Medicamentos para reforzar el esfínter esofágico. Los agentes procinéticos ayudan al estómago a vaciarse más rápidamente y pueden ayudar a contraer la válvula entre el estómago y el esófago, lo cual reduce la probabilidad de dolor abdominal superior.

    Los médicos pueden recetarte un medicamento llamado «metoclopramida» (Reglan), pero este medicamento no funciona para todas las personas y puede tener efectos secundarios importantes.

  • Antidepresivos en dosis bajas. Los antidepresivos tricíclicos y los medicamentos conocidos como «inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)», si se toman en dosis bajas, pueden ayudar a inhibir la actividad de las neuronas que controlan el dolor intestinal.
  • Antibióticos. Si las pruebas indican la presencia en el estómago de una bacteria denominada «Helicobacter pylori», que frecuentemente causa úlceras, tu médico puede recomendar antibióticos.

Terapia conductual

Trabajar con un asesor o terapeuta puede ayudarte a aliviar los signos y síntomas que no mejoran con los medicamentos. Un asesor o terapeuta puede enseñarte técnicas de relajación que pueden ayudarte a afrontar tus signos y síntomas. También puedes aprender formas de reducir el estrés en tu vida para evitar que el dolor de estómago no ulceroso reaparezca.

El médico puede recomendar cambios en el estilo de vida para ayudarte a controlar el dolor de estómago no ulceroso.

Haz cambios en tu dieta

Los cambios en la alimentación y la forma en la que comes podrían ayudar a controlar los signos y síntomas. Considera intentar lo siguiente:

  • Come porciones pequeñas con más frecuencia. El tener el estómago vacío a veces produce dolor de estómago no ulceroso. Tener solo ácido en el estómago puede provocarte malestar. Trata de comer un tentempié, como una galleta o una fruta.

    Evita saltar comidas. Evita las comidas grandes y comer de más. Come porciones pequeñas con más frecuencia.

  • Evita los alimentos desencadenantes. Algunos alimentos pueden desencadenar el dolor de estómago no ulceroso, como las comidas grasosas o picantes, las bebidas carbonatadas, la cafeína y el alcohol.
  • Mastica los alimentos lentamente. Tómate tiempo para comer sin prisas.

Reduce el estrés en tu vida diaria

Las técnicas de reducción del estrés pueden ayudarte a controlar tus signos y síntomas. Para reducir el estrés, dedica tiempo a hacer cosas que disfrutas, como pasatiempos o deportes. La terapia de relajación o el yoga también pueden ayudar.

A menudo, las personas que tienen dolor de estómago no ulceroso recurren a la medicina complementaria y alternativa para que los ayude a enfrentar la situación. No hay evidencia de que los tratamientos complementarios o alternativos curen el dolor de estómago no ulceroso. Sin embargo, cuando se usan junto con la atención médica, los tratamientos complementarios y alternativos pueden ofrecer alivio de los signos y síntomas.

Si te interesan los tratamientos complementarios y alternativos, habla con tu médico acerca de lo siguiente:

  • Suplementos de hierbas. Los remedios a base de hierbas que pueden tener algunos beneficios para el dolor de estómago no ulceroso son una combinación de aceite de menta y alcaravea. Estos suplementos pueden aliviar algunos de los síntomas del dolor de estómago no ulceroso, como la sensación de saciedad y los espasmos gastrointestinales.

    El extracto de hojas de alcachofa también puede reducir los síntomas del dolor de estómago no ulceroso, entre ellos los vómitos, las náuseas y el dolor abdominal.

  • Técnicas de relajación. Las actividades que te ayudan a relajarte pueden contribuir a que controles y enfrentes tus signos y síntomas. Considera probar meditación, yoga u otras actividades que puedan ayudarte a reducir los niveles de estrés.
Feb. 06, 2015