Factores que contribuyen a los esguinces y las distensiones:

  • Escaso acondicionamiento. La falta de acondicionamiento puede debilitar los músculos y hacerlos más susceptibles a sufrir una lesión.
  • Fatiga. Los músculos cansados son menos capaces de proporcionar un buen soporte para tus articulaciones. Cuando estás cansado, también es más probable ceder frente a fuerzas que podrían forzar una articulación o hiperextender un músculo.
  • Precalentamiento inadecuado. El precalentamiento adecuado antes de la actividad física enérgica afloja los músculos y aumenta la amplitud de movimiento de la articulación, y así se logra que los músculos estén menos tirantes y sean menos proclives a traumatismos y desgarros.
  • Condiciones ambientales. Superficies resbalosas o desparejas que pueden hacerte más susceptible a lesiones.
  • Equipamiento deficiente. El calzado u otro equipamiento deportivo que esté mal ajustado o mal mantenido puede contribuir al riesgo de esguince o distensión.
Jan. 24, 2015