Los esguinces y las distensiones musculares son lesiones frecuentes que comparten signos y síntomas similares, pero se producen en distintas partes del cuerpo.

Un esguince es un estiramiento o desgarro de ligamentos: las bandas duras de tejido fibroso que conectan los huesos entre sí en las articulaciones. El lugar más frecuente donde se produce un esguince es el tobillo.

Una distensión muscular es el estiramiento o desgarro de un músculo o tendón. Un tendón es un cordón de tejido fibroso que conecta los músculos con los huesos. Las distensiones musculares a menudo se producen en la parte baja de la espalda y en los isquiotibiales, en la parte posterior del muslo.

El tratamiento inicial para el esguince y la distensión muscular consiste en reposo, hielo, compresión y elevación. Los esguinces y las distensiones musculares leves pueden tratarse con éxito en casa. Los esguinces y las distensiones musculares graves a veces requieren cirugía para reparar los ligamentos, músculos o tendones desgarrados.

Los signos y síntomas variarán, según la gravedad de la lesión.

Esguinces

  • Dolor
  • Hinchazón
  • Moretones
  • Capacidad limitada para mover la articulación afectada
  • Al momento de la lesión, puedes oír o sentir un chasquido en la articulación

Distensiones

  • Dolor
  • Hinchazón
  • Espasmos musculares
  • Limitación para mover el músculo afectado

Cuándo consultar al médico

Los esguinces y las distensiones leves se pueden tratar en casa. Pero debes consultar a un médico si:

  • No puedes caminar más de cuatro pasos sin sentir un gran dolor
  • No puedes mover la articulación afectada
  • Alguna parte del área lesionada está entumecida

Esguinces

Un esguince se produce cuando extiendes demasiado o desgarras un ligamento mientras ejerces mucha presión sobre una articulación. Los esguinces generalmente se producen en las siguientes circunstancias:

  • Tobillo: al caminar o hacer ejercicio sobre una superficie irregular
  • Rodilla: al girar durante una actividad física
  • Muñeca: al apoyarte sobre una mano extendida durante una caída
  • Pulgar: al esquiar o estirarlo demasiado cuando practicas algún deporte con raqueta, como el tenis

Distensiones

Existen dos tipos de distensiones: aguda y crónica. Una distensión aguda se produce cuando se tensa o se tira de un músculo, o incluso puede desgarrarse, cuando se lo estira demasiado o de forma abrupta. Las distensiones agudas generalmente se producen de las siguientes maneras:

  • Al resbalarse sobre hielo
  • Al correr, saltar o lanzar un objeto
  • Al levantar un objeto pesado o levantar algo en una posición extraña

Una distensión crónica se genera a causa del movimiento prolongado y repetitivo de un músculo. Esto puede ocurrir en el trabajo o cuando se practica algún deporte, por ejemplo:

  • Acrobacia
  • Tenis
  • Remo
  • Golf

Factores que contribuyen a los esguinces y las distensiones:

  • Escaso acondicionamiento. La falta de acondicionamiento puede debilitar los músculos y hacerlos más susceptibles a sufrir una lesión.
  • Fatiga. Los músculos cansados son menos capaces de proporcionar un buen soporte para tus articulaciones. Cuando estás cansado, también es más probable ceder frente a fuerzas que podrían forzar una articulación o hiperextender un músculo.
  • Precalentamiento inadecuado. El precalentamiento adecuado antes de la actividad física enérgica afloja los músculos y aumenta la amplitud de movimiento de la articulación, y así se logra que los músculos estén menos tirantes y sean menos proclives a traumatismos y desgarros.
  • Condiciones ambientales. Superficies resbalosas o desparejas que pueden hacerte más susceptible a lesiones.
  • Equipamiento deficiente. El calzado u otro equipamiento deportivo que esté mal ajustado o mal mantenido puede contribuir al riesgo de esguince o distensión.

Aunque, al principio, puedes hacer una consulta con tu médico de cabecera, él te derivará a un médico especializado en medicina deportiva o en cirugía ortopédica.

Qué puedes hacer

Es aconsejable que escribas una lista con lo siguiente:

  • Descripciones detalladas de tus síntomas
  • Información sobre problemas de salud que hayas tenido
  • Información sobre problemas de salud de tus padres o hermanos
  • Todos los medicamentos y suplementos dietéticos que tomes
  • Preguntas que quieras hacerle al médico

Qué esperar del médico

El médico podría hacerte algunas de las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo te estabas moviendo exactamente cuando se produjo la lesión?
  • ¿Escuchaste algún sonido o sentiste algo?
  • ¿Cuándo sucedió?
  • ¿Qué tipos de tratamientos caseros probaste?
  • ¿Te lesionaste antes esta parte del cuerpo?
  • Si es así, ¿cómo se produjo esa lesión?

Durante la exploración física, tu médico comprobará si hay hinchazón y puntos de sensibilidad en la extremidad afectada. La ubicación y la intensidad del dolor pueden ayudar a determinar la extensión y la naturaleza del daño. Tu médico también podría moverte las articulaciones y las extremidades en varias posiciones para ayudar a identificar el ligamento, el tendón o el músculo lesionado.

Las radiografías pueden ayudar a descartar una fractura u otra lesión ósea como la fuente del problema. Las imágenes por resonancia magnética (RM) también pueden usarse para ayudar a diagnosticar la extensión de la lesión.

El tratamiento de esguinces y distensiones depende de la articulación afectada y la gravedad de la lesión.

Medicamentos

Para esguinces y distensiones leves, tu médico seguramente te recomendará medidas básicas de cuidado personal y analgésicos de venta libre, como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) o el paracetamol (Tylenol, otros).

Terapia

En algunos casos de esguince o distensión leve o moderada, debes aplicarte hielo en la zona en cuanto puedas a fin de minimizar la hinchazón. En casos de esguince o distensión grave, el médico puede inmovilizar la zona con un dispositivo de inmovilización o una tablilla.

Cirugía

En algunos casos, como la rotura de un ligamento o el desgarro de un músculo, se puede considerar la cirugía.

Para el cuidado personal inmediato de un esguince o una distensión, prueba con el enfoque R.I.C.E.: reposo, hielo, compresión y elevación. En la mayoría de los casos que excedan una distensión o esguince menor, querrás que tu médico y tu fisioterapeuta te ayuden con este proceso:

  • Descanso. Evita las actividades que te provoquen dolor, hinchazón o malestar. Pero no evites toda la actividad física. En lugar de ello, tómate un descanso relativo. Con un esguince de tobillo, generalmente puedes ejercitar otros músculos para evitar la falta de ejercicio físico. Por ejemplo, puedes utilizar una bicicleta fija para trabajar tanto los brazos como la pierna que no está lesionada mientras descansas el tobillo lesionado sobre un reposapiés. De esta manera sigues ejercitando tres extremidades y mantienes tu acondicionamiento cardiovascular.
  • Hielo. Incluso si estás buscando ayuda médica, coloca hielo sobre el área inmediatamente. Usa una compresa con hielo o una bañera con hielo y sumerge la zona afectada en agua entre 15 y 20 minutos cada vez y repite el proceso cada dos o tres horas mientras estés despierto durante los primeros días posteriores a la lesión. El frío reduce el dolor, la hinchazón y la inflamación en los músculos, las articulaciones y los tejidos conectivos lesionados. También puede retardar el sangrado si se produjo un desgarro. Si el área con hielo se pone blanca, suspenda el tratamiento de inmediato. Esto puede indicar congelación. Si tienes una enfermedad vascular, diabetes o disminución de la sensibilidad, comunícate con tu médico antes de aplicar el hielo.
  • Compresión. Para ayudar a detener la hinchazón, comprime el área con una banda elástica hasta que se detenga. No ajustes demasiado la venda o puedes impedir la circulación. Empieza a colocarte la venda desde el extremo más lejano del corazón. Afloja la venda si el dolor aumenta, el área se entumece o si se produce hinchazón por debajo del área vendada.
  • Elevación. Para reducir la hinchazón, levanta el área lesionada por encima del nivel del corazón, especialmente a la noche, para permitir que la gravedad ayude a reducir la hinchazón.

Los analgésicos de venta libre como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) y el paracetamol (Tylenol, otros) también pueden resultar útiles.

Después de los primeros dos días, comienza gradualmente a utilizar el área lesionada. Debes ver una mejora gradual y progresiva en la capacidad de las articulaciones de soportar tu peso así como también en la capacidad de moverte sin dolor. Los esguinces leves y moderados generalmente tardan de tres a seis semanas en curarse. Un fisioterapeuta puede ayudarte a maximizar la estabilidad y la fuerza de la articulación o la extremidad lesionada.

Los ejercicios regulares de estiramiento y fortalecimiento durante tu actividad deportiva, física o laboral, como parte de un programa de acondicionamiento físico general, pueden ayudar a minimizar el riesgo de que tengas esguinces y torceduras. Trata de estar en forma para practicar tu deporte; no lo practiques para ponerte en forma. Si tienes un trabajo físicamente exigente, el acondicionamiento regular puede ayudarte a prevenir lesiones.

Puedes proteger las articulaciones a largo plazo si trabajas para fortalecer y para acondicionar los músculos que rodean la articulación lesionada. El mejor dispositivo de inmovilización que puedes brindarte es tu propio «dispositivo de inmovilización muscular». Pregúntale a tu médico acerca de los ejercicios adecuados de acondicionamiento y de estabilidad. Además, usa calzado que ofrezca soporte y protección.

Jan. 24, 2015