Al principio, los cambios en la manera en que funciona el cuerpo pueden ser abrumadores. Sin embargo, el equipo de rehabilitación te ayudará a que elabores las estrategias que necesitas para tratar los cambios que causó la lesión de la médula espinal. Algunas de las áreas afectadas son:

  • Control de la vejiga. La vejiga continuará almacenando la orina que proviene de los riñones. Sin embargo, no podrás controlar la vejiga con el cerebro tan bien porque el portador del mensaje (la médula espinal) está lesionado.

    Los cambios en el control de la vejiga aumentan el riesgo de padecer infecciones urinarias. También causan infecciones en los riñones y cálculos en los riñones o en la vejiga.

    Durante rehabilitación, aprenderás nuevas técnicas que te ayudarán a vaciar la vejiga.

  • Control del intestino. Si bien el estómago y los intestinos te funcionan de manera bastante similar a como funcionaban antes de la lesión, el control de la evacuación intestinal por lo general se modifica. Una dieta que contenga muchas fibras puede ayudarte a regularizar los intestinos, y durante la rehabilitación aprenderás técnicas para optimizar la función intestinal.
  • Sensaciones de la piel. Es posible que hayas perdido algunas o todas las sensaciones de la piel debajo del nivel neurológico de la lesión. Por lo tanto, la piel no puede enviar un mensaje al cerebro cuando se ha lesionado con ciertas cosas tales como presión, calor o frío prolongados.

    Esto puede hacerte más vulnerable a las úlceras de decúbito, pero el cambio de las posiciones con frecuencia, con ayuda, si es necesario, te ayudará a prevenir estas úlceras. Durante la rehabilitación, aprenderás a cuidar la piel correctamente, lo que te ayudará a evitar estos problemas.

  • Control del aparato circulatorio. Una lesión de la médula espinal puede causarte problemas del aparato circulatorio, desde presión arterial baja cuando te pones de pie (hipotensión postural) hasta hinchazón de las extremidades. Estos cambios en la circulación también pueden aumentar el riesgo de desarrollar coágulos sanguíneos, tales como una trombosis venosa profunda o una embolia pulmonar.

    Otro problema con el control del aparato circulatorio es un aumento en la presión arterial (hiperreflexia autónoma) que puede poner en riesgo la vida. Si estos problemas te afectan, el equipo de rehabilitación te enseñará cómo tratarlos.

  • Aparato respiratorio. La lesión puede hacer que te sea más difícil respirar y toser si tienes afectados los músculos del abdomen y del pecho. Entre ellos, el diafragma y los músculos de la pared del tórax y del abdomen.

    El nivel neurológico de la lesión determinará qué clase de problemas respiratorios puedes tener. Si tienes una lesión en el cuello (cervical) y en médula espinal del tórax, puedes tener un mayor riesgo de neumonía o de otros problemas pulmonares. Los medicamentos y la terapia pueden tratar estos problemas.

  • Tono muscular. Algunas personas que tienen una lesión de la médula espinal padecen uno o dos tipos de problemas de tono muscular: contracción o moción no controladas de los músculos (espasticidad) o músculos blandos y débiles que carecen de tono muscular (flacidez).
  • Buen estado físico y atención médica preventiva. La pérdida de peso y la atrofia muscular son frecuentes después de una lesión de la médula espinal. La movilidad limitada puede dar lugar a una forma de vida más sedentaria y estás en riesgo de sufrir obesidad, enfermedad cardiovascular y diabetes.

    Un dietista puede ayudarte a que comas una dieta nutritiva para que mantengas un peso adecuado. Un fisioterapeuta y un terapista ocupacional pueden ayudarte a elaborar un programa de buen estado físico y de ejercicios.

  • Salud sexual. Una lesión de la médula espinal puede afectar la sexualidad, la fertilidad y el funcionamiento sexual. Es posible que los hombres perciban cambios en la erección y en la eyaculación; y que las mujeres perciban cambios en la lubricación.

    Los médicos, urólogos y especialistas en fecundidad que se especializan en lesión de la médula espinal pueden ofrecer opciones para el funcionamiento sexual y la fecundidad.

  • Dolor. Algunas personas pueden padecer dolor, como dolor muscular o articular, debido al uso excesivo de grupos de músculos particulares. La neuralgia, también denominada como dolor neuropático o dolor central puede presentarse después de una lesión de la médula espinal, especialmente en alguien que tiene una lesión parcial.
  • Depresión. Enfrentar los cambios que ocasiona una lesión de la médula espinal y vivir con dolor hace que algunas personas padezcan depresión.

    Existen terapias y medicamentos disponibles para tratar la depresión relacionada con vivir con una lesión de la médula espinal.

Oct. 08, 2014