Las lesiones de médula espinal se producen por el daño a las vértebras, los ligamentos o los discos de la columna vertebral, o a la misma médula espinal.

Una lesión traumática de la médula espinal puede provocarse por un golpe traumático y repentino a la columna vertebral que fracture, disloque, aplaste o comprima una o más vértebras. También puede producirse por una herida de arma de fuego o con un cuchillo que penetre y corte la médula espinal.

Generalmente, se producen daños adicionales después de días o semanas debido al sangrado, a la inflamación y a la acumulación de líquido en la médula espinal y a su alrededor.

Una lesión no traumática de la médula espinal puede ser causada por artritis, cáncer, inflamación, infecciones o degeneración de los discos de la columna vertebral.

El cerebro y el sistema nervioso central

El sistema nervioso central comprende el cerebro y la médula espinal. La médula espinal, compuesta de tejido blando y rodeada de huesos (vértebras), se extiende desde la base del cerebro hacia abajo y está compuesta de neuronas y grupos de nervios llamados «vías», las cuales llegan hasta diferentes partes del cuerpo.

El extremo inferior de la médula espinal termina un poco antes de la cintura en la región llamada «cono terminal». Debajo de esta región, se encuentra un grupo de raíces nerviosas llamado «cauda equina» o «cola de caballo».

Las vías de la médula espinal transmiten mensajes entre el cerebro y el resto del cuerpo. Las vías motoras transmiten señales desde el cerebro para controlar el movimiento de los músculos. Las vías sensoriales transmiten señales, desde las partes del cuerpo hacia el cerebro, relacionadas con el calor, el frío, la presión, el dolor y la posición de las extremidades.

Daño a las fibras nerviosas

Sin importar si la causa es traumática o no, el daño afecta las fibras nerviosas que atraviesan la zona lesionada y puede afectar una parte o la totalidad de los músculos y nervios correspondientes debajo del lugar de la lesión.

Una lesión en el pecho (torácica) o en la parte inferior de la espalda (lumbar) puede afectar el torso, las piernas, el control del intestino y de la vejiga, y la función sexual. Además, una lesión en el cuello (cervical) puede afectar el movimiento de los brazos y, posiblemente, la capacidad de respirar.

Causas frecuentes de las lesiones de médula espinal

Las causas más frecuentes de lesiones de médula espinal en los Estados Unidos son las siguientes:

  • Accidentes automovilísticos. Los accidentes de automóviles y motocicletas son la principal causa de lesiones de médula espinal y representan más del 35 por ciento de las lesiones de médula espinal por año.
  • Caídas. La mayoría de las lesiones de médula espinal que se producen después de los 65 años son causadas por una caída. En general, las caídas comprenden más de la cuarta parte de las lesiones de médula espinal.
  • Actos de violencia. Alrededor del 15 por ciento de las lesiones de médula espinal son consecuencia de encuentros violentos, que a menudo implican heridas por arma de fuego y con cuchillo, según el National Spinal Cord Injury Statistical Center (Centro Nacional de Estadísticas de Lesiones de Médula Espinal).
  • Lesiones al practicar deportes o actividades recreativas. Las actividades deportivas, como los deportes de impacto y el buceo en aguas poco profundas, causan el 9 por ciento de las lesiones de médula espinal.
  • Alcohol. El consumo de alcohol es un factor en 1 de cada 4 lesiones de médula espinal aproximadamente.
  • Enfermedades. El cáncer, la artritis, la osteoporosis y la inflamación de la médula espinal también pueden causar lesiones de médula espinal.
Oct. 08, 2014