¿Qué probabilidades existen de que los medicamentos para la artritis psoriásica mejoren considerablemente mis síntomas?

Con atención de seguimiento regular y cuidadosa por parte de tu reumatólogo, aliviar los síntomas notablemente puede ser un objetivo realista.

En un estudio del 2014 publicado en The Lancet, se analizaron los resultados de tratar los síntomas de la artritis psoriásica de forma temprana con ajustes frecuentes. El abordaje más efectivo, que los investigadores denominaron «control estricto», comprendía:

  • Establecer objetivos de tratamiento específicos con cada participante del estudio en función de los resultados que les parecían satisfactorios
  • Tener una consulta con los participantes mensualmente para evaluar cuán bien estaban funcionando los tratamientos, en función de los síntomas y los resultados de análisis de laboratorio
  • Ajustar los medicamentos en cada consulta mensual si los síntomas no estaban mejorando según lo esperado

La mayoría de los participantes del estudio que se trataron con este abordaje tuvieron un alivio mensurable al año de haber comenzado a tomar los medicamentos para la artritis psoriásica.

¿Puedo dejar de tomar medicamentos si mis síntomas mejoran o desaparecen?

Tu reumatólogo probablemente no lo recomiende, y por un buen motivo. Los síntomas de la artritis psoriásica suelen volver después de suspender el tratamiento farmacológico.

Esto no quiere decir que no puedas ajustar tu plan de tratamiento una vez que tus síntomas mejoren. Con el tiempo, podrás reducir la dosis o el número total de medicamentos que tomas. El médico puede ayudarte a ajustar tu plan de medicamentos una vez que tus síntomas estén bajo control. Y si los síntomas vuelven a aparecer, podrás realizar ajustes nuevos y volver a tener un alivio importante.

¿Qué más puedo hacer para ayudar a que mi plan de tratamiento sea efectivo?

Sigue todos los aspectos de tu plan de tratamiento, que probablemente comprenda más que solo medicamentos. Por ejemplo, el médico puede derivarte a un fisioterapeuta o a un terapeuta ocupacional que pueden enseñarte ejercicios para ayudar a mantener las articulaciones flexibles. El terapeuta también puede sugerirte nuevas maneras de realizar tareas diarias sin agregar esfuerzo adicional a las articulaciones, como, por ejemplo, el uso de dispositivos de asistencia; también puede recomendarte cuidados personales para aliviar los síntomas, como tratamientos con calor y frío, y que moderes tu ritmo para evitar exigir las articulaciones.

Al colaborar estrechamente con tu reumatólogo, y darle tiempo al proceso, tendrás muy buenas posibilidades de encontrar un plan de tratamiento adecuado a largo plazo.

Jan. 06, 2017 See more In-depth