El estrés y la artritis psoriásica suelen ir de la mano. Obtén consejos para controlar el estrés y mejorar tus síntomas.

El estrés y la artritis psoriásica suelen ir de la mano. Cuando el cuerpo percibe una exigencia o una amenaza, desencadena una reacción química que te prepara para responder de forma efectiva. A medida que estos químicos inundan el cuerpo, la frecuencia cardíaca y la respiración se aceleran, los músculos se tensionan y la inflamación se extiende como un incendio descontrolado. Si tienes artritis psoriásica, esta inflamación suele empeorar los síntomas, lo que lleva a más estrés... e incluso más inflamación.

Este ciclo de estrés e inflamación puede ser uno de los aspectos más desalentadores que tengas que enfrentar al vivir con artritis psoriásica, lo que incrementa el dolor físico y emocional. Si bien la tarea de luchar con el estrés para mantenerlo bajo control puede parecer abrumadora, es posible, especialmente si te comprometes a realizar cambios a largo plazo. Con esfuerzo constante, puedes controlar el estrés y mejorar tu bienestar físico y emocional.

No hay una forma «correcta» de lidiar con el estrés. Lo más importante es que descubras qué es lo que funciona para ti. Toma estas medidas para controlar el estrés ahora mismo, tanto el actual como el que puedas tener en el futuro:

  • Aprende a reconocer los signos del estrés. Las personas pueden estar estresadas sin siquiera darse cuenta. Prestar atención a tu respuesta individual al estrés puede ayudarte a reconocer su comienzo. Los signos frecuentes del estrés comprenden cambios en la respiración, tensión muscular, sudoración de las manos y fatiga.

    Puede ser difícil diferenciar entre el estrés y los síntomas de la artritis psoriásica. Llevar un registro de los momentos en los que te sientes estresado, así como de los acontecimientos relacionados, puede ayudarte a identificar la diferencia.

  • Haz un plan para detener el estrés de inmediato. Al saber qué es lo que desencadena el estrés, puedes tomar medidas para evitarlo o prepararte para enfrentarlo. Prever el estrés y prepararte mentalmente para controlarlo puede ayudarte a dominarlo y mantenerlo en perspectiva.
  • Conéctate con otras personas para obtener apoyo. Compartir tus sentimientos con otras personas puede ayudarte a ver los factores de estrés de otra manera y a tener una perspectiva nueva. Tus familiares, amigos y asesores pueden ayudarte a controlar el estrés.
  • Pon a prueba métodos comprobados para combatir el estrés. Muchas personas descubren que la relajación o los ejercicios mentales y corporales, como la respiración profunda, la meditación, la relajación muscular progresiva, el yoga y el taichí, pueden reducir el estrés de forma significativa.

    El ejercicio tradicional, como caminar o hacer tareas de jardinería, también puede ayudar a aliviar el estrés. Consulta con tu médico sobre un programa de ejercicios adecuado para ti.

El estrés no va a desaparecer de tu vida. Y no se puede controlar de la noche a la mañana. Pero con atención y práctica continuas puedes aprender a controlar tus niveles de estrés y vivir mejor con la artritis psoriásica.

Jan. 06, 2017