La seudogota es una forma de artritis caracterizada por la hinchazón repentina y dolorosa de una o más articulaciones. Estos episodios pueden durar días o semanas. La articulación más frecuentemente afectada es la rodilla.

El término «seudogota» para esta enfermedad, también conocida como «enfermedad por depósitos de pirofosfato cálcico» o «EDPC», se acuñó debido a su similitud con la gota. La causa de ambas enfermedades es la formación de depósitos de cristales en las articulaciones, lo que difiere es el tipo de cristales.

No se sabe con certeza el motivo por el cual se forman cristales en las articulaciones y causan seudogota, pero el riesgo aumenta con la edad. Hay tratamientos que pueden ayudar a aliviar el dolor y reducir la inflamación.

La seudogota afecta con mayor frecuencia las rodillas. Con menor frecuencia, resultan afectados las muñecas y los tobillos. En muchos casos, no aparece ningún síntoma. Sin embargo, durante un ataque de seudogota, las articulaciones afectadas suelen estar:

  • Hinchadas
  • Calientes
  • Muy doloridas

Cuándo consultar al médico

Pide una consulta con el médico si tienes hinchazón y un dolor repentino e intenso en las articulaciones.

La seudogota se vinculó con la presencia de cristales de dihidrato de pirofosfato cálcico en la articulación afectada. Esos cristales aumentan en cantidad con la edad y aparecen en casi la mitad de la población de más de 85 años. No obstante, la mayoría de las personas que tienen esos depósitos de cristales nunca manifiestan seudogota. No se sabe con certeza por qué algunas personas tienen síntomas y otras no.

Algunos de los factores que aumentan el riesgo de sufrir seudogota son:

  • Edad avanzada. El riesgo de padecer seudogota aumenta con la edad.
  • Traumatismo en las articulaciones. Un traumatismo en una articulación (por ejemplo, una cirugía o lesión grave) aumenta el riesgo de sufrir seudogota en esa articulación.
  • Trastorno genético. En algunas familias, la predisposición a sufrir seudogota es hereditaria. Estas personas tienden a presentar seudogota a una edad más joven.
  • Desequilibrio de minerales. El riesgo de sufrir seudogota es mayor en las personas que tienen demasiado calcio o hierro en la sangre, o bien, muy poco magnesio.
  • Otras afecciones. También se ha relacionado la seudogota con tener una glándula tiroides muy poco activa (hipoactiva) o una glándula paratiroides demasiado activa (hiperactiva).

Los depósitos de cristales relacionados con la seudogota también pueden provocar daños articulares que pueden ser similares a los signos y síntomas de la artrosis o la artritis reumatoide.

Es probable que primero consultes con tu médico de cabecera. Después de un primer examen, es posible que tu médico te derive a un especialista en el diagnóstico y tratamiento de la artritis y otras enfermedades inflamatorias de las articulaciones (reumatólogo).

La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta.

Qué puedes hacer

Antes de la consulta, es aconsejable que escribas una lista con las respuestas a las siguientes preguntas:

  • ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
  • ¿Tuviste estos síntomas antes?
  • ¿Alguna actividad o posición hace que la articulación se sienta mejor o peor?
  • ¿Alguna vez te lesionaste esta articulación?
  • ¿Tienes otras enfermedades?
  • ¿Algún miembro de tu familia ha tenido problemas en las articulaciones?
  • ¿Qué medicamentos o suplementos tomas habitualmente?

Qué esperar del médico

Es probable que el médico que te vea por los síntomas frecuentes de la seudogota te haga una serie de preguntas, entre ellas:

  • ¿Qué síntomas tienes?
  • ¿Qué parte o partes de tu cuerpo están afectadas?
  • ¿Los síntomas aparecen y desaparecen?
  • ¿Cuánto duran los síntomas?
  • ¿Los síntomas han empeorado con el tiempo?
  • ¿Hay algo en particular que parezca desencadenar los síntomas, como ciertos alimentos o el estrés?
  • ¿Probaste algún tratamiento? ¿Alguno ha sido de ayuda?

Los signos y síntomas de la seudogota pueden ser similares a los de la gota y otros tipos de artritis, por lo tanto, se suelen necesitar pruebas de diagnóstico por imágenes y análisis de laboratorio para confirmar un diagnóstico.

Análisis de laboratorio

Los análisis de sangre pueden servir para detectar problemas en la tiroides y las glándulas paratiroides, así como también una variedad de desequilibrios de minerales relacionados con la seudogota. Es posible que tu médico extraiga una muestra de líquido de la articulación afectada con una aguja para detectar la presencia de cristales.

Pruebas de diagnóstico por imágenes

Las radiografías de la articulación afectada pueden revelar daños en la articulación y depósitos de cristales en el cartílago de la articulación.

No existe una cura para la seudogota, pero una combinación de tratamientos puede ayudar a aliviar el dolor y mejorar el funcionamiento de las articulaciones.

Medicamentos

Si los analgésicos de venta libre no son suficientes, el médico puede sugerirte:

  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE). Algunos AINE con concentración bajo prescripción médica son naproxeno (Anaprox, Naprosyn y otros) e indometacina (Indocin). Los AINE pueden causar sangrado estomacal y disminución de la función renal, especialmente, en los adultos mayores.
  • Colquicina (Colcrys). Las píldoras con dosis baja de este medicamento para tratar la gota también son eficaces para la seudogota. Si tienes episodios frecuentes de seudogota, el médico puede recomendarte que tomes colquicina todos los días como medida preventiva.
  • Corticoesteroides. Si no puedes tomar AINE ni colquicina, el médico puede sugerirte que tomes píldoras de corticoesteroides, como prednisona, para reducir la inflamación y para frenar el ataque. El uso de corticoesteroides a largo plazo puede debilitar los huesos y provocar cataratas, diabetes y aumento de peso.

Drenaje de la articulación

Para aliviar el dolor y la presión en una articulación afectada, el médico introduce una aguja y extrae una parte del líquido sinovial, de modo que extrae algunos cristales de la articulación. A continuación, el médico inyectará en la articulación un anestésico y un corticoesteroide para reducir la inflamación.

Los tratamientos caseros pueden ser útiles durante las exacerbaciones de seudogota. Por ejemplo:

  • AINE. Los AINE de venta libre, como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) y el naproxeno sódico (Aleve), por lo general resultan útiles.
  • Descansa la articulación. Prueba no utilizar la articulación afectada durante un par de días.
  • Hielo. Las compresas frías pueden ayudar a reducir la inflamación asociada con las exacerbaciones.
July 02, 2015