Incluso los niños que tienen un buen comportamiento pueden ser difíciles y desafiantes en ocasiones. Pero si tu niño o tu hijo adolescente manifiesta un patrón frecuente y persistente de enojo, irritabilidad, discusión, desobediencia o resentimiento hacia ti y hacia otras figuras de autoridad, es posible que padezca trastorno negativista desafiante.

Como padre, no tienes que intentar controlar a un niño con trastorno negativista desafiante tú solo. Puedes recibir ayuda de médicos, asesores y expertos en desarrollo infantil.

El tratamiento del trastorno negativista desafiante implica terapia, capacitación para ayudar a construir interacciones familiares positivas y habilidades para controlar el comportamiento y, posiblemente, medicamentos para tratar los trastornos de la salud mental relacionados.

Feb. 06, 2015