Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Escrito por personal de Mayo Clinic

Cada persona afronta un diagnóstico de cáncer a su modo. Podrías experimentar una conmoción y miedo después del diagnóstico. Date tiempo para el duelo.

Un diagnóstico de cáncer puede hacerte sentir como si tuvieras poco control, por eso, toma medidas para empoderarte y controlar lo que puedas de tu salud. Intenta lo siguiente:

  • Aprende lo suficiente como para tener confianza al tomar decisiones. Anota las preguntas y hazlas en la próxima consulta con tu médico. Pídele a algún amigo o miembro de la familia que te acompañe a la consulta para tomar notas.

    Solicita a tu equipo de atención médica otras fuentes de información. Reúne información suficiente para que puedas tener confianza en las decisiones sobre tu tratamiento.

    Comunícate con el Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute) para obtener información en línea o por teléfono al 800-4-CANCER (800-422-6237). La Sociedad Americana contra el Cáncer (American Cancer Society) también ofrece apoyo e información en su sitio web y por teléfono al 800-227-2345.

  • Busca a alguien con quien hablar. Es posible que te ayude tener a alguna persona para hablar sobre tus emociones. Puede ser algún amigo cercano o familiar que sepa escuchar.

    Otras personas que podrían brindarte apoyo son los asistentes sociales y los psicólogos. Pídele una derivación al médico. Habla con tu pastor, rabino u otro líder espiritual.

    Otras personas con cáncer pueden ofrecer una perspectiva única, así que considera unirte a un grupo de apoyo, ya sea en tu comunidad o en línea. Comunícate con la Sociedad Americana contra el Cáncer para obtener más información sobre los grupos de apoyo.

  • Tómate tiempo para ti cuando lo necesites. Informa a las personas cuando quieras estar solo. Un tiempo tranquilo para pensar o escribir en un diario puede ayudarte a ordenar todas las emociones que estás sintiendo.
  • Cuídate. Prepárate para el tratamiento eligiendo un estilo de vida saludable. Por ejemplo, si fumas, deja de hacerlo.

    Come una variedad de frutas y vegetales. Haz ejercicio cuando sientas que puedes hacerlo, pero consulta con tu médico antes de comenzar un nuevo programa de ejercicios.

    Intenta dormir lo suficiente para despertar renovado. Si tienes dificultades para dormir, habla con tu médico. Trata de controlar el estrés priorizando lo que es importante para ti.

    Estas elecciones saludables pueden facilitarle al cuerpo afrontar los efectos secundarios del tratamiento.

Aug. 27, 2015