Los síntomas de narcolepsia más comunes empiezan entre las edades de 10 y 25 años. Pueden empeorar en los primeros años y después continuar de por vida. Éstos incluyen:

  • Exceso de sueño durante el día. Las personas con narcolepsia se quedan dormidas sin aviso, en cualquier lugar y en cualquier momento. Por ejemplo, puedes quedarte dormido de repente mientras trabajas o hablas con tus amigos. Puedes dormir por unos minutos o hasta media hora antes de despertar y sentirte descansado, pero eventualmente te quedarás dormido de nuevo.

    Puede que también experimentes una disminución del estado de alerta durante el día. La somnolencia diurna en exceso por lo general es el primer síntoma que aparece y normalmente es el más problemático, haciendo difícil que te concentres y funciones de manera plena.

  • Pérdida repentina de tono muscular. Esta afección, conocida como cataplejia, puede causar una serie de cambios físicos, desde hablar arrastrando las palabras hasta debilidad completa de la mayoría de los músculos y puede durar de unos segundos hasta unos minutos.

    La cataplejia es incontrolable y es desencadenada por emociones intensas por lo general positivas como la risa o el entusiasmo, pero algunas veces por el miedo, la sorpresa o el enojo. Por ejemplo, puedes cabecear sin control o tus rodillas pueden doblarse de repente cuando ríes.

    Algunas personas con narcolepsia desarrollan sólo uno o dos episodios de cataplejia al año, mientras que otras tienen numerosos episodios diarios. No todos los que tienen narcolepsia experimentan cataplejia.

  • Parálisis del sueño. Las personas con narcolepsia a menudo experimentan incapacidad temporal de moverse o hablar mientras se quedan dormidos o al caminar. Estos episodios por lo general son breves — duran algunos segundos o minutos — pero pueden ser alarmantes. Puede que estés consciente de la afección y que no tengas dificultad para recordarlo después, incluso si no tenías el control de lo que te estaba pasando.

    Esta parálisis del sueño imita el tipo de parálisis temporal que normalmente ocurre durante un sueño de movimientos oculares rápidos (MOR), el periodo de sueño durante el cual se producen la mayoría de los sueños. Esta inmovilidad temporal durante el MOR puede prevenir que tu cuerpo actúe en la actividad del sueño.

    Sin embargo, no todas las personas con parálisis del sueño tienen narcolepsia. Muchas personas sin narcolepsia experimentan algunos episodios de parálisis del sueño, en especial en la adultez joven.

  • Alucinaciones. Estas alucinaciones son conocidas como alucinaciones hipnagógicas si suceden mientras duermes y alucinaciones hipnopómpicas si ocurren cuando caminas. Éstas pueden ser particularmente intensas y aterradoras porque puede que estés semidespierto cuando comiences a soñar y experimentes tus sueños como realidad.

Otras características

Las personas con narcolepsia pueden tener otros trastornos del sueño, como apnea obstructiva del sueño, una afección en la que la respiración inicia y se detiene a lo largo de la noche, síndrome de piernas inquietas e incluso insomnio. Las personas con narcolepsia también pueden representar sus sueños en la noche al sacudir los brazos o patear y gritar.

Algunos episodios de ataques del sueño son breves, duran segundos. Algunas personas con narcolepsia experimentan un comportamiento automático durante esos episodios breves. Por ejemplo, puedes quedarte dormido mientras realizas una tarea que normalmente haces, como escribir, mecanografiar o conducir, y continúas con la tarea mientras duermes. Cuando despiertas, no puedes recordar lo que hiciste y probablemente no lo hiciste bien.

Cuándo visitar al médico

Visita a tu médico si experimentas somnolencia en exceso durante el día que interrumpe tu vida personal o profesional.

Sept. 01, 2015