Las paperas son una infección viral que afecta principalmente las glándulas parótidas, uno de los tres pares de glándulas productoras de saliva (glándulas salivales), ubicadas debajo y delante de las orejas. Si tú o tu hijo contraen paperas, puede producirse una hinchazón en una o en ambas glándulas parótidas.

Las paperas eran algo frecuente en Estados Unidos hasta que la vacunación contra las paperas se convirtió en una práctica habitual. Desde entonces, la cantidad de casos ha disminuido drásticamente, por lo que las posibilidades que tienes de contraer paperas son bajas. Las complicaciones de las paperas, como la pérdida de la audición, pueden ser graves, pero no son frecuentes.

No hay tratamiento específico para las paperas. Aún hay brotes de paperas en Estados Unidos, y también son frecuentes en muchos lugares del mundo, por lo que sigue siendo importante vacunarse para prevenir las paperas.

Algunas personas infectadas con el virus de las paperas no tienen signos ni síntomas o tienen unos muy leves. Cuando los signos y síntomas se manifiestan, por lo general, aparecen cerca de las dos a tres semanas posteriores a la exposición al virus y pueden comprender los siguientes:

  • Glándulas salivales dolorosas e hinchadas en uno o en ambos lados de la cara (parotiditis)
  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Dolores musculares
  • Debilidad y fatiga
  • Pérdida de apetito
  • Dolor al masticar o al tragar

El principal signo de las paperas, y el más conocido, son las glándulas salivales hinchadas, que provocan que se inflamen las mejillas. De hecho, el término «paperas» es una vieja expresión para los bultos o protuberancias en las mejillas.

Cuándo consultar al médico

Si sospechas que tú o tu hijo tienen paperas, consulta con el médico. Antes de entrar, hazle saber al consultorio médico que sospechas que tienes paperas para que no tengas que permanecer demasiado tiempo en la sala de espera, posiblemente contagiando a otros. Las paperas se han convertido en una enfermedad poco frecuente, por lo que es posible que otra enfermedad provoque los signos y síntomas. Las glándulas salivales hinchadas y la fiebre podrían ser indicadores de amígdalas inflamadas (amigdalitis) o de una glándula salival bloqueada.

Otros virus pueden infectar las glándulas parótidas y provocar una enfermedad parecida a las paperas.

La causa de las paperas es el virus de las paperas, que se propaga fácilmente de persona a persona a través de la saliva infectada. Si no estás inmunizado, puedes contraer paperas al inhalar gotas de saliva de una persona infectada que haya estornudado o tosido recientemente. También puedes contraer paperas al compartir cubiertos o tazas con alguien que tiene paperas.

Las complicaciones de las paperas son potencialmente graves, pero poco frecuentes.

Inflamación

La mayoría de las complicaciones de las paperas implica la inflamación e hinchazón en algunas partes del cuerpo, tales como las siguientes:

  • Testículos. Este trastorno, conocido como «orquitis», provoca que se hinchen un testículo o ambos en los hombres que han llegado a la pubertad. La orquitis es dolorosa, pero rara vez provoca esterilidad, la incapacidad de engendrar un hijo.
  • Páncreas. Los signos y síntomas de esta enfermedad, conocida como «pancreatitis», comprenden dolor en la parte superior del abdomen, náuseas y vómitos.
  • Ovarios y mamas. Las mujeres que han llegado a la pubertad podrían tener inflamación en los ovarios (ovaritis) o en las mamas (mastitis). Rara vez esto afecta la fecundidad.
  • Cerebro. Una infección viral, como las paperas, puede provocar la inflamación del cerebro (encefalitis). La encefalitis puede provocar problemas neurológicos y poner en riesgo la vida.
  • Membranas y fluidos alrededor del cerebro y la médula espinal. Esta enfermedad, conocida como «meningitis», puede presentarse si el virus de las paperas se propaga a través del torrente sanguíneo para infectar el sistema nervioso central.

Otras complicaciones

  • Pérdida de la audición. En muy pocas ocasiones, las paperas pueden provocar pérdida de la audición, por lo general, de manera permanente, en uno o en ambos oídos.
  • Aborto espontáneo. Aunque no está comprobado, contraer paperas durante el embarazo, principalmente, en la fase temprana podría provocar un aborto espontáneo.

Llama a tu médico de cabecera si tú o tu hijo tienen signos y síntomas típicos de paperas. La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta.

Información para reunir con anticipación

  • Restricciones previas a la consulta. Pregunta si hay restricciones que tú o tu hijo deben seguir antes de la consulta, tales como permanecer alejado de otras personas para no propagar la infección.
  • Antecedentes de los síntomas. Anota los síntomas que tú o tu hijo hayan tenido y por cuánto tiempo los han experimentado.
  • Exposición reciente a posibles fuentes de infección. Intenta recordar si tú o tu hijo han estado expuestos a alguien con signos y síntomas de paperas en las últimas semanas.
  • Información médica clave. Anota cualquier otro problema de salud y los nombres de cada medicamento, suplementos y vitamina que tú o tu hijo tomen.
  • Preguntas para hacerle a tu médico. Anota una lista de preguntas para que puedas aprovechar al máximo tu tiempo con el médico.

Las preguntas para hacerle al médico acerca de las paperas pueden ser:

  • ¿Cuál es la causa más probable de estos signos y síntomas?
  • ¿Existen otras causas posibles?
  • ¿Qué enfoque de tratamiento me recomiendas?
  • ¿Cuán pronto deberían mejorar estos síntomas?
  • ¿Hay remedios caseros o medidas de cuidado personal que pudieran ayudar a aliviar los síntomas?
  • ¿Mi hijo o yo somos contagiosos? ¿Durante cuánto tiempo?
  • ¿Qué medidas deberíamos tomar para reducir el riesgo de infectar a otros?

No dudes en hacer otras preguntas que tengas acerca tu enfermedad o la de tu hijo.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas, como las siguientes:

  • ¿Qué signos y síntomas has notado?
  • ¿Cuándo notaste por primera vez estos signos y síntomas?
  • ¿Estos signos y síntomas han empeorado con el tiempo?
  • ¿Los síntomas comprenden dolor abdominal o, en los hombres, dolor testicular?
  • ¿Alguien que conozcas ha tenido signos y síntomas típicos de las paperas en las últimas semanas?
  • ¿Tú y tu hijo están al día con las vacunas?
  • ¿Tú o tu hijo están siendo tratados actualmente o se los ha tratado recientemente por alguna otra enfermedad?
  • ¿Cuáles son los medicamentos que tú o tu hijo están tomando actualmente, entre ellos, medicamentos recetados y de venta libre, vitaminas y suplementos?
  • ¿Tu hijo concurre a la escuela o a cuidados infantiles?
  • ¿Estás embarazada o amamantando?

Qué puedes hacer mientras tanto

Mientras esperas para la consulta, podrías aliviar los síntomas con compresas frías y analgésicos de venta libre, como ibuprofeno (Advil, Motrin IB u otros) y paracetamol (Tylenol u otros). Sin embargo, no le des aspirina a un niño que tiene una enfermedad viral, ya que la aspirina se ha relacionado con el desarrollo del síndrome de Reye, que puede ser grave.

Descansa tanto como puedas y evita el contacto con otros hasta que hayas consultado con el médico. Las paperas son muy contagiosas dentro de aproximadamente la primera semana después de que los síntomas aparecen por primera vez.

Si el médico sospecha que tú o tu hijo tienen paperas, es posible que se necesite un cultivo de virus o un análisis de sangre. El sistema inmunitario normalmente produce anticuerpos para ayudarte a combatir infecciones. Si tienes paperas, el análisis de sangre puede detectar los anticuerpos de tu sistema que están combatiendo el virus de las paperas.

Como las paperas se producen por un virus, los antibióticos no son eficaces. Afortunadamente, la mayoría de los niños y adultos se recupera de paperas sin complicaciones en aproximadamente dos semanas.

Por lo general, se considera que ya no eres contagioso y que puedes regresar al trabajo o a la escuela de manera segura una semana después del diagnóstico de paperas.

En general, se considera que eres inmune a las paperas si ya has tenido anteriormente la infección o si te han inmunizado contra las paperas.

La vacuna contra las paperas por lo general se aplica como una inoculación combinada contra sarampión, paperas y rubéola (triple vírica), que contiene la fórmula más segura y eficaz de cada vacuna. Se recomiendan dos dosis de la vacuna triple viral antes del ingreso escolar del niño:

  • La primera, entre los 12 y 15 meses de edad
  • La segunda, entre los 4 y 6 años de edad o entre los 11 y 12 años de edad si no se ha aplicado anteriormente

En respuesta a un brote de paperas en los estados centrales de Estados Unidos, se aconseja que los estudiantes universitarios y los trabajadores de salud en particular se aseguren de haberse aplicado las dos dosis de la vacuna triple viral. Una dosis única no parece ofrecer protección suficiente durante un brote. Debido a que la recomendación para una segunda dosis comenzó a fines de la década de 1980 o principios de la década de 1990, es posible que muchos adultos jóvenes no hayan recibido su segunda dosis y deberían recibirla ahora.

Quiénes no necesitan la vacuna triple viral

No necesitas la vacuna si:

  • Recibiste dos dosis de la vacuna triple viral después de los 12 meses de edad o una dosis de la vacuna triple viral más una segunda dosis de la vacuna contra el sarampión
  • Recibiste una dosis de la triple vírica y no tienes un alto riesgo de exposición al sarampión o a las paperas
  • Tienes análisis de sangre que demuestran que eres inmune al sarampión, las paperas y la rubéola
  • Eres un hombre que nació antes de 1957
  • Eres una mujer que nació antes de 1957 y no planeas tener más hijos

Además, la vacuna no se recomienda para:

  • Las mujeres embarazadas o las mujeres que planean quedar embarazadas dentro de las cuatro semanas siguientes
  • Las personas que han tenido una reacción alérgica a la gelatina o al antibiótico neomicina que puede poner en riesgo la vida
  • Las personas que tienen su sistema inmunitario gravemente afectado o las que toman esteroides orales, a menos que los beneficios de la vacuna superen los riesgos

Quiénes deben recibir la vacuna triple viral

Si no cumples con los criterios enunciados anteriormente para no vacunarte, deberías vacunarte en estos casos:

  • Eres una mujer en edad fértil y no estás embarazada
  • Concurres a la universidad, escuela de oficios o escuela postsecundaria
  • Trabajas en un hospital, centro médico, centro de cuidados infantiles o en una escuela
  • Planeas viajar fuera del país o navegar en un crucero

Quiénes deben esperar para recibir la vacuna triple viral

Considera esperar en estos casos:

  • Estás gravemente o moderadamente enfermo. Espera a recuperarte.
  • Estás embarazada. Espera hasta después de dar a luz.

Quiénes deben consultar con el médico

Consulta con el médico antes de recibir una vacuna contra las paperas en estos casos:

  • Tienes cáncer
  • Tienes un trastorno sanguíneo
  • Tienes una enfermedad que afecta tu sistema inmunitario, como VIH/sida
  • Estás bajo tratamiento con medicamentos, como esteroides, que afectan tu sistema inmunitario
  • Has recibido otra vacuna en las últimas cuatro semanas

Efectos secundarios de la vacuna

No puedes contraer paperas por la vacuna triple viral, y la mayoría de las personas no presenta efectos secundarios de la vacuna. Unos pocos podrían presentar fiebre o una erupción cutánea leves, y algunas personas (en su mayoría adultos) después tienen dolor en las articulaciones por un tiempo breve. Menos de una en un millón de dosis provoca una reacción alérgica grave.

Aunque se han planteado inquietudes acerca de la relación entre la vacuna triple viral y el autismo, informes exhaustivos de la American Academy of Pediatrics (Academia Americana de Pediatría), del Institute of Medicine (Instituto de Medicina) y de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention) han llegado a la conclusión de que no está científicamente comprobado el vínculo entre la vacuna triple viral y el autismo.

Si tú o tu hijo tienen paperas, los mejores tratamientos son el tiempo y el descanso. Es poco lo que puede hacer el médico para acelerar la recuperación. Pero puedes tomar algunas medidas para aliviar el dolor y el malestar y evitar que otros se infecten.

  • Descansa en la cama hasta que desaparezca la fiebre.
  • Aíslate o aísla a tu hijo para prevenir que se propague la enfermedad a otras personas. Una persona con paperas puede ser contagiosa hasta una semana después del comienzo de los signos y síntomas.
  • Toma analgésicos de venta libre, tales como paracetamol (Tylenol u otros), o un medicamento antiinflamatorio no esteroide, como ibuprofeno (Advil, Motrin IB u otros), para aliviar los síntomas. Los adultos también podrían usar aspirina.

    Ten cuidado cuando les des aspirinas a los niños o a los adolescentes. Los niños y adolescentes que se recuperan de síntomas parecidos a los de la influenza nunca deben tomar aspirina. Esto es porque la aspirina ha sido asociada al síndrome de Reye, una enfermedad poco frecuente, que puede poner en riesgo la vida de esos niños.

  • Usa una compresa fría o tibia para aliviar el dolor en las glándulas hinchadas.
  • Ponte un suspensorio deportivo y usa compresas frías para aliviar el dolor en los testículos sensibles.
  • Evita los alimentos que requieren mucha masticación. En su lugar, prueba con sopas a base de caldos o comidas suaves, tales como puré de papas o avena cocida, para alimentarte.
  • Evita los alimentos agrios, tales como las frutas o los jugos cítricos, que estimulan la producción de saliva.
  • Bebe mucho líquido.

Si tu hijo tiene paperas, observa si hay complicaciones. Llama al médico si tu hijo tiene lo siguiente:

  • Fiebre de 103 °F (39 °C) o superior
  • Problemas al comer o beber
  • Confusión o desorientación
  • Dolor abdominal
  • En los varones, dolor e hinchazón de los testículos
Aug. 12, 2015