Análisis y diagnósticos

Escrito por personal de Mayo Clinic

Cuando los alimentos provocan una reacción alérgica, no siempre es sencillo determinar cuál fue el culpable. Para evaluar si tú o tu hijo tienen alergia a la leche, el médico puede:

  • Hacer preguntas detalladas sobre los signos y síntomas
  • Realizar una exploración física
  • Pedirte que lleves un diario detallado de los alimentos que tú o tu hijo comen
  • Pedirte que elimines la leche de tu dieta o de la de tu hijo (dieta de eliminación) y que después vuelvas a consumirla para saber si provoca alguna reacción

El profesional también podría recomendar una o ambas de las siguientes pruebas:

  • Prueba cutánea. En esta prueba, la piel se punza y se expone a pequeñas cantidades de las proteínas que se encuentran en la leche. Si eres alérgico, se formará un bulto elevado (urticaria) en la piel donde se hizo la prueba. Los especialistas en alergias generalmente son los más capacitados para hacer pruebas cutáneas de alergia e interpretarlas. Este tipo de prueba no siempre es preciso para detectar la alergia a la leche.
  • Análisis de sangre. Un análisis de sangre puede medir la respuesta del sistema inmunitario a la leche al calcular la cantidad de los anticuerpos inmunoglobulina E (IgE) en la sangre. La prueba no siempre es precisa para detectar la alergia a la leche.

Si los resultados de la exploración física y de las pruebas no pueden confirmar una alergia a la leche, el médico podría administrar una prueba de provocación oral, en la que te dan diferentes alimentos que pueden o no contener leche en cantidades crecientes para comprobar si reaccionas a los que contienen leche. Los alergólogos especializados en controlar reacciones graves son los más idóneos para efectuar las pruebas de alergia.

Si el médico sospecha que tus síntomas se deben a otra causa distinta a una alergia alimentaria, es posible que tengan que hacerte otras pruebas para identificar —o descartar— otros problemas de salud.

Aug. 07, 2014