No hay una manera segura de prevenir una alergia alimentaria, pero puedes prevenir las reacciones evitando los alimentos que las causan. Si sabes que tú o tu hijo son alérgicos a la leche, evítenla, así como a los productos lácteos.

Lee cuidadosamente las etiquetas de los alimentos. Busca si tienen caseína, derivado de la leche que puede encontrarse en lugares insospechados, como en el atún enlatado o en algunos productos no lácteos. Averigua los ingredientes cuando ordenes en los restaurantes.

Fuentes de productos derivados de la leche

Las fuentes obvias de proteínas de la leche causantes de las alergias se encuentran en los productos lácteos, entre ellos:

  • La leche entera, con bajo contenido de grasa, descremada y el suero de leche
  • La mantequilla
  • El yogur
  • El helado («gelato»)
  • El queso y cualquier alimento que lo contenga
  • La crema de leche (half-and-half)

La leche puede ser difícil de identificar cuando se la usa como ingrediente en los alimentos procesados, entre ellos los productos horneados, las carnes procesadas y los cereales para el desayuno. Las fuentes ocultas de leche comprenden:

  • El suero
  • La caseína
  • Los ingredientes cuyos nombres comienzan con «lact», como la lactosa y el lactato
  • Los dulces, como el chocolate, el turrón y el caramelo
  • Las proteínas en polvo
  • El saborizante artificial con mantequilla
  • El saborizante artificial con queso
  • Los hidrolatos

Incluso si un alimento está clasificado como «sin leche» o «no lácteo», es posible que contenga proteínas de la leche causantes de alergia; por lo tanto, tienes que leer la etiqueta con atención. Si tienes dudas, contacta al fabricante para asegurarte de que el producto no contenga ingredientes lácteos.

Cuando salgas a comer, pregunta cómo prepararon la comida. El filete, ¿tiene mantequilla derretida? Los mariscos, ¿fueron embebidos en leche antes de cocinarlos?

Si existe riesgo de que sufras una reacción alérgica grave, habla con el médico acerca de la posibilidad de llevar contigo y de usar epinefrina (adrenalina) de emergencia. Si ya experimentaste una reacción grave, usa una pulsera o un collar de alerta médica para informar a otras personas que tienes alergias alimentarias.

Alternativas a la leche para bebés

De acuerdo con algunas investigaciones, amamantar durante los primeros cuatro a seis meses de vida de un bebé en lugar de darle leche de vaca maternizada común puede ayudar a prevenir la alergia a la leche. En los niños que son alérgicos a la leche, la lactancia materna y el uso de leche maternizada hipoalergénica pueden prevenir las reacciones alérgicas.

  • La lactancia materna es la mejor fuente of nutrición para tu hijo. En caso de ser posible, es recomendable que amamantes durante los primeros cuatro a seis meses como mínimo, especialmente si tu bebé corre un riesgo alto de manifestar una alergia a la leche.
  • Las leches maternizadas hipoalergénicas contienen enzimas que descomponen (hidrolizan) las proteínas de la leche, como la caseína o el suero. Un mayor procesamiento puede comprender calor y filtrado. Según el nivel de procesamiento, los productos se clasifican en parcial o totalmente hidrolizados. También se los llama «leche maternizada elemental».

    Algunas leches maternizadas hipoalergénicas no se hacen a base de leche, sino que contienen aminoácidos. Además de los productos totalmente hidrolizados, la leche maternizada hecha a partir de aminoácidos es la que tiene menos probabilidades de causar una reacción alérgica.

  • Las leches maternizadas de soja son a base de proteína de soja en lugar de leche. Estas leches están fortificadas para ser completas en términos nutricionales, pero, lamentablemente, algunos niños que tienen alergia a la leche también experimentan alergia a la soja.

Si estás amamantando y tu hijo tiene alergia a la leche, las proteínas de la leche de vaca que pasan a través de la leche materna pueden causar una reacción alérgica. Por lo tanto, es posible que tengas que excluir todos los productos que contengan leche de tu dieta. Habla con tu médico si sabes o sospechas que tu hijo es alérgico a la leche y experimenta signos y síntomas de alergia después de amamantarlo.

Si tú o tu hijo siguen una dieta sin leche, el médico o el dietista pueden ayudarte a planificar comidas equilibradas nutricionalmente. Probablemente, tengan que tomar suplementos para reemplazar el calcio y los nutrientes que se encuentran en la leche, como la vitamina D y la riboflavina.

Aug. 07, 2014