La causa de todas las alergias alimentarias verdaderas es una insuficiencia del sistema inmunitario. El sistema inmunitario identifica ciertas proteínas de la leche como nocivas, desencadenando la producción de los anticuerpos inmunoglobulina E (IgE) para neutralizar la proteína (alérgeno). La próxima vez que te expones a estas proteínas, los anticuerpos IgE las reconocen y envían una señal al sistema inmunitario para liberar histamina y otros productos químicos, lo que provoca una variedad de signos y síntomas alérgicos.

Existen dos proteínas principales de la leche de vaca que pueden provocar una reacción alérgica:

  • Caseína, que se encuentra en la parte sólida (cuajada) de la leche que cuaja
  • Suero, que se encuentra en la parte líquida de la leche que queda después de que esta cuaja

Tú o tu hijo pueden ser alérgicos a solo una proteína de la leche o a ambas. Estas proteínas pueden ser difíciles de evitar, porque también están en algunos alimentos procesados. Y la mayoría de las personas que reaccionan a la leche de vaca también reaccionarán a la leche de oveja, de cabra y de búfala. Con menor frecuencia, las personas alérgicas a la leche de vaca también son alérgicas a la leche de soja.

Síndrome de enterocolitis inducida por proteínas alimentarias

Un alérgeno alimentario también puede provocar lo que a veces se denomina «alergia alimentaria retrasada». Aunque cualquier alimento puede ser un detonante, la leche es uno de los más frecuentes. La reacción, frecuentemente vómitos y diarrea, suele producirse horas (y no minutos) después de ingerir el alimento desencadenante.

Generalmente, a diferencia de algunas alergias alimentarias, el síndrome de enterocolitis inducida por proteínas alimentarias desaparece con el tiempo. Al igual que con las alergias típicas a la leche, la prevención de una reacción por el síndrome de enterocolitis inducida por proteínas alimentarias comprende evitar la leche y los productos lácteos.

Aug. 07, 2014