El mesotelioma maligno es un tipo de cáncer que se produce en la capa delgada de tejido que recubre la mayoría de los órganos internos (mesotelio).

El mesotelioma es una forma agresiva y mortal de cáncer. Hay tratamientos disponibles para el mesotelioma, pero para muchas personas que padecen esta enfermedad, la cura no es posible.

Los médicos dividen el mesotelioma en diversos tipos sobre la base de qué parte del mesotelio se vio afectada. En general, el mesotelioma afecta el tejido que rodea los pulmones (pleura). Este tipo se denomina «mesotelioma pleural». Otros tipos menos frecuentes de mesotelioma afectan el tejido del abdomen (mesotelioma peritoneal), el tejido que está alrededor del corazón y el que recubre los testículos.

El mesotelioma no comprende una forma de tumor no canceroso (benigno) que se produce en el pecho y que, a veces, se denomina «mesotelioma benigno» o «tumor fibroso solitario».

Los signos y síntomas del mesotelioma varían según el lugar donde aparece el cáncer.

El mesotelioma pleural, que afecta el tejido que rodea los pulmones, causa signos y síntomas que pueden consistir en lo siguiente:

  • Dolor en el pecho debajo de la caja torácica
  • Tos dolorosa
  • Dificultad para respirar
  • Bultos inusuales de tejido debajo de la piel del pecho
  • Pérdida de peso sin causa aparente

El mesotelioma peritoneal, que ocurre en el tejido del abdomen, causa signos y síntomas que pueden consistir en lo siguiente:

  • Dolor abdominal
  • Hinchazón abdominal
  • Bultos de tejido en el abdomen
  • Pérdida de peso sin causa aparente

Otras formas de mesotelioma

No son claros los signos y síntomas de otros tipos de mesotelioma, dado que estas formas de la enfermedad son muy poco frecuentes.

El mesotelioma pericardial, que afecta el tejido que rodea el corazón, causa signos y síntomas, como dificultad para respirar y dolores en el pecho.

El mesotelioma de túnica vaginal, que afecta el tejido que está alrededor de los testículos, primero puede detectarse como hinchazón o como una masa en un testículo.

Cuándo consultar al médico

Si tienes signos y síntomas que pueden indicar mesotelioma, consulta con tu médico. Los signos y síntomas del mesotelioma no son específicos de esta enfermedad y, debido a la rareza del mesotelioma, tienen más probabilidades de estar relacionados con otras enfermedades. Si alguno de los signos o síntomas parece inusual o molesto, pídele a tu médico que los evalúe. Cuéntale al médico si estuviste expuesto al asbesto.

En general, el cáncer comienza cuando se da una serie de mutaciones genéticas dentro de una célula, lo que hace que la célula crezca y se multiplique sin control. No está claro qué es lo que causa las mutaciones genéticas iniciales que producen el mesotelioma, aunque los investigadores han identificado factores que pueden aumentar el riesgo. Es probable que los casos de cáncer se formen debido a una interacción entre muchos factores, como los trastornos hereditarios, el entorno, el estado de salud y las elecciones en el estilo de vida.

El asbesto es un mineral que se encuentra de forma natural en el medio ambiente. Las fibras del asbesto son fuertes y resistentes al calor, lo que las torna útiles para una amplia gama de aplicaciones, como el aislamiento, los frenos, las tejas, el pavimento y muchos otros productos.

Cuando se rompe el asbesto, como sucede durante el proceso de minería o cuando se retira de un aislamiento, se forma polvo. Si este se inhala o se traga, las fibras del asbesto se alojarán en los pulmones o en el estómago, donde pueden ocasionar irritación que, a su vez, puede provocar un mesotelioma. No se comprende con exactitud la forma en que esto sucede. Puede demorar entre veinte y cuarenta años o más para que un mesotelioma se manifieste después de la exposición al asbesto.

La mayoría de las personas que estuvo años expuesta al asbesto nunca padecen mesotelioma. Sin embargo, otras personas que estuvieron expuestas muy poco tiempo padecen la enfermedad. Esto indica que otros factores pueden estar involucrados en determinar si alguien contrae mesotelioma o no. Por ejemplo, podrías heredar una predisposición al cáncer o alguna otra enfermedad podría aumentar el riesgo.

Factores de riesgo

Los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer mesotelioma son los siguientes:

  • Antecedentes personales de exposición al asbesto. Si estuviste expuesto directamente a las fibras del asbesto en el trabajo o en casa, el riesgo de que padezcas mesotelioma es bastante alto.
  • Vivir con una persona que trabaja con asbesto. Las personas que están expuestas al asbesto pueden llevar las fibras en la piel y en la ropa a su casa. La exposición a estas fibras perdidas durante muchos años puede poner en riesgo a otras personas del hogar de padecer mesotelioma. Las personas que trabajan con altos niveles de asbesto pueden reducir el riesgo de llevar fibras de asbesto al hogar si se duchan y si se cambian la ropa antes de irse del trabajo.
  • Antecedentes familiares de mesotelioma. Si tu padre, hermano o hijo tiene mesotelioma, es posible que tengas un riesgo mayor de padecer esta enfermedad.

A medida que el mesotelioma pleural se propaga en el pecho, ejerce presión sobre las estructuras de esa zona. Esto puede causar complicaciones, tales como:

  • Dificultad para respirar
  • Dolor en el pecho
  • Dificultad al tragar
  • Dolor causado por la presión sobre los nervios y la médula espinal
  • Acumulación de líquido en el tórax (derrame pleural), que puede comprimir el pulmón cercano y dificultar la respiración

Si tienes síntomas pulmonares o abdominales, comienza pidiendo una consulta con tu médico de cabecera. Si tu médico sospecha que puedes tener mesotelioma, puede derivarte a un médico que se especialice en enfermedades pulmonares (neumólogo) o en problemas abdominales (gastroenterólogo).

Como las consultas pueden ser breves y suele haber mucho por hablar, es aconsejable ir bien preparado. La siguiente información te ayudará a prepararte y a saber qué esperar del médico.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la consulta. Cuando programes la consulta, asegúrate de preguntar si hay algo que debes hacer con anticipación, como restringir tu dieta.
  • Anota cualquier síntoma que tengas, incluso los que parezcan no tener relación con el motivo por el cual programaste la consulta.
  • Anota tu información personal más importante, incluso lo que te genere mayor estrés o cualquier cambio reciente en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tomas o que hayas tomado recientemente.
  • Considera pedirle a un familiar o a un amigo de confianza que te acompañe. En ocasiones, puede ser difícil recordar toda la información que se proporciona durante una consulta. La persona que te acompañe puede recordar algún detalle que hayas pasado por alto u olvidado.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.
  • Recopila todos los expedientes médicos, como las radiografías de tórax anteriores que se relacionen con la enfermedad.

Tu tiempo con el médico es limitado; por eso preparar una lista de preguntas te puede ayudar a aprovechar al máximo el tiempo juntos. Ordena las preguntas de la más importante a la menos importante, por si se acaba el tiempo. En los casos de mesotelioma, algunas preguntas básicas para hacerle al médico son:

  • ¿Qué podría estar provocando mis síntomas o mi enfermedad?
  • ¿Cuáles serían otras causas posibles de mis síntomas o mi enfermedad?
  • ¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme?
  • ¿Puedo ver mis radiografías o mis exploraciones?
  • ¿Esta enfermedad suele ser temporal o crónica?
  • ¿Cuáles serían las mejores medidas para tomar?
  • ¿Cuáles son las alternativas al enfoque principal que sugieres?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlos de manera conjunta?
  • ¿Debo respetar alguna restricción?
  • ¿Debería consultar a un especialista? ¿Cuánto costará? ¿Lo cubrirá mi seguro?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web recomiendas?
  • ¿Qué determinará si debo programar una visita de seguimiento?

Además de las preguntas que preparaste para hacerle al médico, no dudes en hacer cualquier otra pregunta que se te ocurra.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Estar listo para responderlas puede darte tiempo para tratar otros temas que quieras abordar. El médico puede preguntarte:

  • ¿Cuándo comenzaste a experimentar los síntomas?
  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Cuán intensos son los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté mejorando los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté empeorando los síntomas?
  • ¿Te duele cuando respiras profundamente?
  • ¿Los síntomas afectan tu capacidad para trabajar?
  • ¿Alguna vez trabajaste con asbesto?

Qué puedes hacer mientras tanto

Trata de evitar cualquier situación que empeore los signos y síntomas. Por ejemplo, si experimentas dificultad para respirar, trata de tomarlo con calma hasta que puedas ir al médico. Si la dificultad para respirar se vuelve angustiante o incómoda, busca atención médica inmediata.

Si tienes signos y síntomas que puedan indicar mesotelioma, el médico hará una exploración física para comprobar si hay bultos u otros signos inusuales.

El médico puede solicitar exploraciones por imágenes, como una radiografía del tórax y una tomografía computarizada (TC) del tórax o el abdomen, para detectar anomalías.

Según los resultados, es posible que tengas que hacerte más análisis para determinar si la causa de los signos y síntomas es el mesotelioma u otra enfermedad.

Biopsia

La biopsia, un procedimiento en el que se quita una pequeña porción de tejido para examinar en el laboratorio, es la única manera de determinar si tienes mesotelioma. Según qué zona del cuerpo se ve afectada, el médico elige el procedimiento de biopsia adecuado para ti.

Algunas de las opciones son:

  • Aspiración con aguja fina. El médico extrae líquido o un trozo de tejido con una pequeña aguja que se inserta en el pecho o el abdomen.
  • Toracoscopia. La toracoscopia permite al cirujano ver dentro del pecho. En este procedimiento, el cirujano hace una o más incisiones pequeñas entre las costillas. Luego, se inserta un tubo con una videocámara muy pequeña en la cavidad torácica; este procedimiento se conoce a veces como «cirugía videotoracoscópica». Unos instrumentos quirúrgicos especiales permiten que el cirujano recorte trozos pequeños de tejido para que los analicen.
  • Laparoscopia. La laparoscopia permite al cirujano ver dentro del abdomen. A través de una o más incisiones pequeñas en el abdomen, el cirujano inserta una cámara muy pequeña e instrumentos quirúrgicos especiales a fin de obtener un pequeño trozo de tejido para su análisis.
  • Toracotomía. La toracotomía es una cirugía en la que se abre el pecho entre las costillas para permitir que el cirujano compruebe si hay señales de enfermedad. Se puede extraer una muestra de tejido para analizarla.
  • Laparotomía. La laparotomía es una cirugía en la que se abre el abdomen para permitir que el cirujano compruebe si hay señales de enfermedad. Se puede extraer una muestra de tejido para analizarla.

La muestra de tejido se analiza con un microscopio para ver si el tejido anormal es mesotelioma y qué tipos de células están afectadas. El tipo de mesotelioma que tengas determina el plan de tratamiento.

Estadificación

Una vez que se diagnostica el mesotelioma, el médico solicita otras pruebas para determinar el grado o estadio del cáncer. Las pruebas de diagnóstico por imágenes que permiten determinar el estadio del cáncer comprenden:

  • Tomografías computarizadas del tórax y el abdomen
  • Imágenes por resonancia magnética (RM)
  • Tomografía por emisión de positrones (TEP)

El médico determina qué pruebas son más adecuadas para ti. No todas las personas necesitan todas las pruebas.

Una vez que se determina el grado del mesotelioma pleural, se asigna un estadio.

  • El mesotelioma en estadio I se considera cáncer localizado, lo que significa que se limita a una porción del recubrimiento del tórax.
  • El mesotelioma en estadio II puede haberse extendido más allá del recubrimiento del tórax: al diafragma o a un pulmón.
  • El mesotelioma en estadio III puede haberse extendido a otras estructuras dentro del tórax y puede afectar a los ganglios linfáticos cercanos.
  • El mesotelioma en estadio IV es un cáncer avanzado que se ha extendido más ampliamente en el tórax. El estadio IV también puede indicar que el mesotelioma se ha extendido a zonas alejadas del cuerpo, como el cerebro, el hígado y los ganglios linfáticos, además de a otras partes del tórax.

No hay descripciones de los estadios de otros tipos de mesotelioma porque estos tipos son poco frecuentes y no han sido muy investigados.

El tratamiento al que te sometes para el mesotelioma depende de tu salud y de ciertos aspectos del cáncer que padeces, como el estadio y la ubicación.

Lamentablemente, el mesotelioma suele ser una enfermedad agresiva y, para la mayoría de las personas, no hay cura. Por lo general, el mesotelioma se diagnostica en una etapa avanzada, cuando no es posible extirpar el cáncer mediante una operación. Sin embargo, el médico puede trabajar en controlar el cáncer para que te sientas más cómodo.

Discute los objetivos del tratamiento con tu médico. Algunas personas quieren hacer todo lo posible para tratar el cáncer que padecen, incluso si eso significa soportar efectos secundarios para una pequeña posibilidad de mejoría. Otros prefieren los tratamientos que los hacen sentir cómodos, de modo que puedan vivir el tiempo que les queda de vida con la menor cantidad de síntomas posibles.

Cirugía

Los cirujanos trabajan para eliminar el mesotelioma cuando se diagnostica en un estadio temprano. En algunos casos, esto puede curar el cáncer.

A veces, no es posible extirpar todo el cáncer. En esos casos, la cirugía puede ayudar a reducir los signos y síntomas causados por el mesotelioma que se disemina por el cuerpo.

Las opciones quirúrgicas pueden comprender:

  • Cirugía para disminuir la acumulación de líquido. El mesotelioma pleural puede provocar que el líquido se acumule en el tórax, lo que dificulta la respiración. Los cirujanos insertan un tubo o catéter en el tórax para extraer el líquido. También pueden inyectar medicamentos en el tórax para evitar que el líquido regrese (pleurodesis).
  • Cirugía para extirpar el tejido que está alrededor de los pulmones o del abdomen. Los cirujanos pueden extraer el tejido que recubre las costillas y los pulmones (pleurectomía) o la cavidad abdominal (peritonectomía). Este procedimiento no cura el mesotelioma, pero puede aliviar los signos y síntomas.
  • Cirugía para extirpar la mayor cantidad de cáncer que sea posible (cirugía citorreductora). Si no se puede extirpar todo el cáncer, los cirujanos pueden tratar de extraer la mayor cantidad posible. La cirugía citorreductora les permite a los médicos dirigir los tratamientos con radiación de forma más precisa para aliviar el dolor y la acumulación de líquidos causados por el mesotelioma.
  • Cirugía para extirpar un pulmón y el tejido que lo rodea. Extraer el pulmón afectado y el tejido que lo rodea puede aliviar los signos y síntomas del mesotelioma pleural. Si recibirás radioterapia en el tórax después de la cirugía, este procedimiento también les permite a los médicos utilizar dosis más altas, ya que no tendrán que preocuparse por proteger el pulmón de la radiación nociva.

Quimioterapia

En la quimioterapia, se usan sustancias químicas para eliminar las células cancerosas. La quimioterapia sistémica se desplaza por todo el cuerpo y puede disminuir o retardar el crecimiento de un mesotelioma que no se puede eliminar mediante cirugía. La quimioterapia también se puede utilizar antes de una cirugía (quimioterapia neoadyuvante) para facilitar una operación o, después de ella (quimioterapia adyuvante), para reducir la probabilidad de que el cáncer vuelva.

Los medicamentos de la quimioterapia se pueden calentar y administrar directamente en la cavidad abdominal (quimioterapia intraperitoneal) en los casos de mesotelioma peritoneal. Mediante esta estrategia, los medicamentos de la quimioterapia pueden alcanzar el mesotelioma de forma directa sin dañar las células sanas de otras partes del cuerpo. Esto les permite a los médicos administrar dosis más altas de medicamentos de la quimioterapia.

Radioterapia

La radioterapia centra haces de alta energía de fuentes como rayos X y protones en un punto o puntos específicos del cuerpo. También se puede utilizar después de la cirugía para destruir todas las células cancerosas restantes. También puede ayudar a disminuir los signos y síntomas del cáncer avanzado en situaciones donde la cirugía no es una opción.

Ensayos clínicos

Los ensayos clínicos son estudios de nuevos métodos de tratamiento del mesotelioma. Las personas que padecen mesotelioma pueden participar en un ensayo clínico y tener la oportunidad de probar nuevos tipos de tratamiento. Sin embargo, no se garantiza la cura. Considera con cuidado las opciones de tratamiento y habla con tu médico sobre qué ensayos clínicos están a tu disposición. Tu participación en un ensayo clínico puede ayudar a los médicos a entender mejor cómo tratar el mesotelioma en el futuro.

En la actualidad, por medio de ensayos clínicos, se investigan varios abordajes nuevos al tratamiento del mesotelioma, entre ellos:

  • La terapia dirigida, que implica el uso de medicamentos que atacan las anomalías específicas en el interior de las células cancerosas.
  • La terapia biológica, que usa el sistema inmunitario del organismo para combatir el cáncer.
  • La genoterapia, que implica la alteración de los genes dentro de las células cancerosas con el fin de detener la enfermedad.

Tratamiento para otros tipos de mesoteliomas

El mesotelioma pericardial y el mesotelioma de túnica vaginal son muy poco frecuentes. El cáncer en estadio temprano se puede extirpar por medio de cirugía. Sin embargo, los médicos todavía tienen que determinar la mejor manera de tratar los tipos de cáncer en estadios más avanzados. El médico puede recomendarte otros tratamientos para mejorar tu calidad de vida.

Ningún tratamiento de medicina alternativa demostró ser útil en el tratamiento del mesotelioma. No obstante, los tratamientos complementarios y alternativos pueden ayudar a controlar los signos y síntomas del mesotelioma. Analiza las opciones con tu médico.

El mesotelioma puede causar presión en el pecho, lo que te puede hacer sentir como si siempre tuvieras dificultades para respirar. La dificultad para respirar puede ser angustiante. El médico puede recomendarte la administración de oxígeno o que tomes medicamentos para hacerte sentir más cómodo, pero, a menudo, no es suficiente. La combinación de los tratamientos recomendados por el médico con enfoques complementarios y alternativos puede ayudarte a sentirte mejor.

Los tratamientos alternativos que dieron cierta esperanza en ayudar a las personas a enfrentar las dificultades respiratorias son:

  • Acupuntura. La acupuntura utiliza agujas finas que se insertan en puntos precisos de la piel.
  • Entrenamiento de la respiración. Un enfermero o un fisioterapeuta pueden enseñarte técnicas de respiración para que las uses cuando pierdas el aliento. A veces, puedes sentirte sin aliento y comenzar a entrar en pánico. El uso de esas técnicas puede ayudarte a sentir que controlas más la respiración.
  • Ejercicios de relajación. Tensar y relajar lentamente los diferentes grupos musculares puede ayudarte a sentirte más a gusto y a respirar con mayor facilidad. El médico puede derivarte a un terapeuta que te puede enseñar ejercicios de relajación para que puedas hacerlos solo.
  • Siéntate cerca de un ventilador. Orientar un ventilador directamente al rostro puede ayudarte a aliviar la sensación de falta de aire.

El diagnóstico del mesotelioma puede ser devastador no solo para ti, sino también para tu familia y para tus amigos. A fin de que recuperes la sensación de control, intenta lo siguiente:

  • Infórmate lo suficiente sobre el mesotelioma para poder tomar decisiones sobre tu atención médica. Escribe preguntas para hacerle al médico. Solicita a tu equipo de atención médica más información para ayudarte a comprender mejor la enfermedad. Algunos buenos lugares para comenzar a obtener más información son el Instituto Nacional del Cáncer y la Sociedad Americana contra el Cáncer (American Cancer Society).
  • Rodéate de una red que te brinde apoyo. Los amigos o los familiares cercanos pueden ayudarte con las tareas diarias, como llegar a la consulta o al tratamiento. Si tienes problemas para pedir ayuda, aprende a ser honesto contigo y acepta ayuda cuando la necesites.
  • Busca a otras personas con cáncer. Pregúntale al equipo de atención médica sobre los grupos de apoyo para el cáncer en tu comunidad. Algunas veces hay preguntas que solo pueden responder otras personas con cáncer. Los grupos de apoyo ofrecen la oportunidad de hacer esas preguntas y de recibir apoyo de personas que comprenden tu situación. Los foros de mensajes de apoyo por Internet, como la Red de Sobrevivientes del Cáncer de la Sociedad Americana contra el Cáncer (American Cancer Society), pueden ofrecer beneficios similares y permiten que te mantengas en el anonimato.
  • Planifica con anticipación. Pregúntale a al equipo de atención médica acerca de las directivas anticipadas que le brindan a tu familia pautas sobre tus deseos médicos en caso de que ya no puedas hablar por ti mismo.

La reducción de la exposición al asbesto puede disminuir el riesgo de padecer mesotelioma.

Averigua si trabajas con asbesto

La mayoría de las personas que padecen mesotelioma estuvo expuesta a las fibras de asbesto en el trabajo. Los trabajadores que pueden encontrar fibras de asbesto son:

  • Mineros
  • Trabajadores industriales
  • Fabricantes de aislamientos
  • Constructores navales
  • Trabajadores de la construcción
  • Mecánicos automotores

Pregúntale a tu empleador si corres riesgo de exposición al asbesto en el trabajo.

Sigue las normas de seguridad de tu empleador

Sigue todas las precauciones de seguridad en tu lugar de trabajo, como usar un equipo de protección. Es posible que también se te pida que te des una ducha y te cambies la ropa de trabajo antes de hacer una pausa para el almuerzo o de irte a casa. Habla con el médico acerca de otras precauciones que puedes tomar para protegerte de la exposición al asbesto.

Adopta normas de seguridad contra el asbesto en el hogar

Las casas y los edificios más antiguos pueden contener asbesto. En muchos casos, es más peligroso quitarlo que dejarlo intacto. Destruir el asbesto puede causar que las fibras se transporten por el aire, donde pueden ser inhaladas. Consulta con expertos capacitados para detectar el asbesto en el hogar. Ellos pueden analizar el aire de tu casa para determinar si el asbesto es un riesgo para la salud. No intentes quitarlo de tu casa, contrata a un experto calificado. La Environmental Protection Agency (Agencia de Protección Ambiental) ofrece asesoramiento en su sitio web para tratar el asbesto en el hogar.

Oct. 23, 2015